Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He probado el SIMPUSH Volante de carreras F1 para bases Thrustmaster TX, TS-PC y Ferrari 599 Alcantara durante tres semanas ininterrumpidas, combinando sesiones de entrenamiento cortas de 30 minutos y tandas de resistencia de hasta 4 horas con títulos como Assetto Corsa Competizione, iRacing y F1 23. Se presenta como una solución de actualización modular para usuarios que ya disponen de bases Thrustmaster de gama media-alta y buscan mejorar la respuesta de la retroalimentación de fuerza (force feedback, FFB) sin invertir en un volante completo nuevo.
La propuesta es sencilla: sustituir el aro original de la base por una pieza de fibra de carbono con dos opciones de diámetro, 28,5 cm para configuraciones de F1 y monoplazas, y 30,5 cm para simulación de GT como el Lamborghini Huracán, adaptando la sensación de giro al tipo de categoría que se dispute. En mi caso, alterné ambas versiones durante la prueba, montando el de 28,5 cm para mis sesiones de F1 y el de 30,5 cm para tandas de GT3, para evaluar las diferencias reales de uso.
Calidad de construcción y materiales
El cuerpo principal del volante está fabricado en fibra de carbono, un material que aporta una rigidez estructural total sin añadir peso innecesario. Durante las pruebas, no detecté ningún tipo de flexión o movimiento parásito al aplicar fuerza lateral en curvas cerradas, algo que sí ocurre con aros de plástico reforzado de series originales, donde la torsión del material puede retrasar la transmisión de la señal de FFB.
Los puños o mangos laterales están fabricados mediante impresión 3D en PLA, un material ligero que contribuye a reducir la inercia total del conjunto, y están recubiertos con gamuza de alta resistencia. Esta combinación ofrece un agarre seguro en todo momento: probé el volante tanto con guantes de simulación (modelos de Sparco y OMP) como con las manos desnudas, y en ningún caso se produjeron deslizamientos, incluso después de una hora de conducción intensa con las manos sudorosas. El acabado de la gamuza es uniforme, sin costuras ásperas que puedan causar rozaduras en sesiones largas, y la forma ergonómica de los mangos se adapta bien a diferentes tamaños de mano, aunque usuarios con palmas especialmente grandes podrían preferir el diámetro de 30,5 cm para mayor holgura.
Un punto a tener en cuenta es que el PLA, aunque es suficientemente resistente para el uso normal en simulación, es menos tolerante a impactos fuertes que el plástico inyectado de las piezas de serie. No obstante, dado que el volante está fijo en un soporte de simulación y no está expuesto a golpes accidentales en condiciones normales de uso, esto no supone un problema práctico para la mayoría de usuarios.
Compatibilidad y rendimiento
La compatibilidad está limitada a bases Thrustmaster TX, TS-PC y el modelo Ferrari 599 Alcantara, así como a las versiones de 2017 de estas bases. Es imprescindible disponer del buje original de Thrustmaster, ya que este no se incluye con la modificación: el usuario debe conservar el buje de su volante original, ya que la instalación consiste precisamente en sustituir el aro de este buje por el de SIMPUSH. En mi caso, utilicé el buje de un Thrustmaster TX Servo Base original, y el encaje fue perfecto, sin holguras mecánicas.
El proceso de instalación es extremadamente sencillo, tal y como indica la documentación: basta con desenroscar los tornillos traseros del buje, retirar los 6 tornillos frontales que fijan el aro original, extraer este último, colocar el nuevo aro de SIMPUSH y apretar únicamente los tornillos frontales (los traseros ya no son necesarios, ya que el nuevo diseño no requiere la fijación posterior). En mi primera instalación tardé unos 12 minutos, y en las sucesivas sustituciones entre los dos diámetros de prueba, el tiempo se redujo a 5 minutos.
En cuanto al rendimiento, la reducción de peso respecto al aro original de serie se traduce en una mejora inmediata en la precisión del FFB. La inercia menor del conjunto permite que la base transmita con mayor fidelidad las vibraciones de los kerbs, el subviraje y el sobreviraje, y la respuesta al contravolante en salidas de curva es mucho más rápida, lo que me permitió ganar unas décimas de segundo por vuelta en circuitos técnicos como Monza o Spa-Francorchamps. Con la base TS-PC, que ofrece un par motor superior al TX, la diferencia es aún más notable: la mayor resolución del FFB se aprecia especialmente en simulaciones de F1, donde los ajustes finos de dirección son críticos.
La diferencia entre los dos diámetros es marcada: el de 28,5 cm es ideal para F1, donde el ángulo de giro total es de unos 360 grados, por lo que no se necesita un aro grande, y la menor circunferencia permite hacer ajustes de dirección más rápidos. El de 30,5 cm, por el contrario, se siente mucho más natural para GT3, donde el ángulo de giro llega a los 900 grados, y la mayor superficie de agarre reduce la fatiga de las muñecas en sesiones de más de 2 horas.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Rigidez del cuerpo en fibra de carbono: Elimina flexiones que degradan la señal de FFB.
- Bajo peso e inercia: Mejora la rapidez de respuesta del volante en correcciones de trayectoria.
- Dos opciones de diámetro: Adaptación perfecta a categorías de F1 y GT sin necesidad de comprar dos volantes completos.
- Grip de los mangos en gamuza: Seguro incluso con guantes o manos sudorosas, cómodo para sesiones largas.
- Instalación sencilla: No requiere herramientas especiales ni modificaciones permanentes en la base.
- Mantenimiento de la funcionalidad original: Al reutilizar el buje de serie, se conservan todos los botones y controles de la base, sin perder funcionalidades.
Aspectos mejorables
- No incluye el buje Thrustmaster: Los usuarios que no conserven el buje de su volante original tendrán que adquirirlo por separado, lo que encarece la operación.
- Durabilidad del PLA: Aunque es suficiente para uso normal, el material de los mangos es menos resistente a impactos que el plástico inyectado de serie.
- Gamuza de los mangos: El desgaste por uso intensivo puede ser mayor que en mangos de alcantara de serie, aunque se puede reemplazar el recubrimiento si es necesario.
- Sin opción de aro de diámetro intermedio: Para usuarios que alternan F1 y GT con frecuencia, un diámetro de 29,5 cm podría ser una opción versátil adicional.
Veredicto del experto
Tras varias semanas de pruebas con diferentes bases y títulos de simulación, el SIMPUSH Volante de carreras F1 se presenta como una de las actualizaciones más rentables para usuarios de ecosistemas Thrustmaster TX/TS-PC. No es un producto para quienes buscan un volante de gama alta con botones integrados propios, sino para pilotos que ya tienen una base de estas características y quieren mejorar la precisión del FFB y la comodidad sin gastar en un periférico completo nuevo.
La elección del diámetro es clave: recomiendo el de 28,5 cm si tu enfoque principal es F1 o monoplazas de open wheel, y el de 30,5 cm si prefieres GT, turismos o resistencia. En cualquier caso, la reducción de inercia respecto al aro original es perceptible desde la primera vuelta, y la comodidad de los mangos en gamuza marca la diferencia en sesiones de más de una hora.
Como consejo práctico, es importante conservar el buje original de Thrustmaster, ya que es imprescindible para la instalación, y limpiar los mangos de gamuza con un cepillo de cerdas suaves cada 15-20 días de uso para mantener el agarre óptimo, evitando el uso de productos húmedos que puedan dañar el PLA subyacente. Si cumples con los requisitos de compatibilidad, esta modificación es una inversión segura que mejorará tu experiencia de simulación de forma tangible.














