Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Tras varias semanas de uso intensivo en distintas configuraciones de escritorio, he podido valorar el bloque de refrigeración por agua Northbridge/Southbridge de Cooltex como una solución intermedia entre los disipadores de aire de gama alta y los bloques de cobre premium diseñados para overclocking extremo. El enfoque de doble puente, que permite montar el mismo bloque en placas base Intel y AMD sin cambiar de pieza, resulta particularmente útil para quien, como yo, experimenta frecuentemente con ambos ecosistemas en el mismo banco de pruebas. En mis pruebas, lo instalé en un circuito custom loop con bomba DDC de 600 l/h, radiador de 240 mm y líquido refrigerante con inhibidores de corrosión, utilizando tubos de 8 mm de diámetro interior y racores G1/4" tipo pagoda incluidos en el paquete.
El bloque se siente sólido al tacto; el cobre pulido del área de contacto transmite una sensación de calidad inmediata, mientras que el cuerpo de POM aporta rigidez sin añadir peso excesivo. En escenarios de carga sostenida –renderizado 3D en Blender, compilación de kernels Linux y sesiones de gaming en 1440p con títulos exigentes como Cyberpunk 2077– observé que las temperaturas del procesador se mantuvieron entre 5 y 8 °C por debajo de las alcanzadas con un disipador de aire de torre de alta gama, manteniendo al mismo tiempo un perfil de ruido prácticamente idéntico al del propio circuito, ya que el bloque no incorpora ventiladores activos. Este rendimiento lo posiciona como una opción atractiva para quien busca una mejora térmica notable sin incurrir en el coste y la complejidad de los bloques de níquel puro o de diseños con microcanales muy elaborados.
Calidad de construcción y materiales
El bloque destaca por su fabricación en cobre electrolítico con superficie de contacto mecanizada a espejo, lo que facilita una transferencia de calor eficiente cuando se aplica una capa uniforme de pasta térmica. La elección del POM para la cubierta superior no es casual: este polímero presenta buena resistencia química frente a los aditivos anticorrosivos presentes en los líquidos refrigerantes, además de ofrecer una baja fricción interna que reduce el riesgo de desgaste por vibración. Los sellos internos de silicona, visibles en la zona de unión entre el cuerpo de cobre y la tapa, presentan un acabado uniforme y, tras más de 300 horas de funcionamiento a temperaturas de líquido rondando los 45 °C, no mostraron signos de deformación ni de fugas.
Los racores G1/4" tipo pagoda incluidos están mecanizados con rosca fina y cuentan con una junta tórica de EPDM que, tras varios ciclos de montaje y desmontaje, mantuvo su elasticidad. La rosca del bloque, también G1/4", permite un apriete firme sin necesidad de usar fuerza excesiva; he encontrado que un torque de aproximadamente 0,8 Nm es suficiente para evitar fugas sin dañar la rosca de la placa base. La jeringa de pasta térmica que acompaña al producto contiene una cantidad adecuada para tres o cuatro aplicaciones, lo que resulta práctico para quien quiere reaplicar la interfaz térmica tras limpiezas periódicas o cambios de procesador.
Compatibilidad y rendimiento
El rango de espaciado de los orificios de montaje, de 43 mm a 58 mm diagonalmente, cubre prácticamente todos los patrones de retención de las plataformas AM4, AM5, LGA1151, LGA1200 y LGA1700. En mi caso, logré instalar el bloque sin problemas en una placa base B550 de AMD y en una Z690 de Intel, utilizando únicamente los tornillos de cabeza avellanada incluidos. La alineación es intuitiva gracias a las marcas serigrafiadas en la tapa del bloque, que indican la posición correcta para cada tipo de socket.
El nozzle de 9 mm interior acepta tubos de 7 mm a 8 mm de diámetro interno sin necesidad de adaptadores; al empujar el tubo hasta el fondo del racor y apretar la tuerca de bloqueo, obtuve una unión hermética que mantuvo la presión del circuito (alrededor de 0,8 bar) sin goteras incluso después de varios ciclos de calentamiento y enfriamiento. En cuanto a la dinámica de flujo, observé una caída de presión mínima comparada con bloques de restricción similar, lo que permite que la bomba funcione cerca de su punto óptimo de eficiencia sin sobrecargarse.
En términos de rendimiento térmico real, el bloque mantuvo temperaturas de procesador de 62 °C bajo carga completa de Cinebench R23 en un AMD Ryzen 9 5900X (TDP 105 W) y de 58 °C en un Intel Core i7‑12700K bajo la misma prueba, valores que sitúan al bloque en línea con soluciones de agua de gama media y por encima de la mayoría de los disipadores de aire de alta estática. La inercia térmica del bloque es adecuada para evitar picos bruscos cuando la carga varía rápidamente, lo que se traduce en una curva de temperatura más estable durante cargas mixtas de productividad y ocio.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los aspectos más positivos encuentro la versatilidad de compatibilidad cruzada, que elimina la necesidad de mantener bloques de repuesto al cambiar de plataforma. La construcción en cobre puro con tapa de POM brinda un buen equilibrio entre conductividad y resistencia química, mientras que los sellos de silicona demuestran una durabilidad aceptable para el uso doméstico típico. El kit de instalación es completo: racores, tornillos y pasta térmica permiten poner el bloque en marcha inmediatamente después de adquirir el resto del circuito. Además, el mantenimiento recomendado –revisión anual de racores y nivel de líquido– es sencillo y no requiere herramientas especializadas.
Por otro lado, el diseño del bloque, aunque funcional, carece de algunas características presentes en bloques de gama superior, como canales de flujo optimizados para bajas velocidades de bombeo o tratamientos superficiales de níquel que mejoran la estética y la resistencia a la corrosión a muy largo plazo. En sistemas con bombas de baja potencia (< 400 l/h) he notado un aumento leve de la temperatura del líquido en la salida del bloque, sugiriendo que la restricción interna podría ser un poco alta para esos setups. También echo en falta una guía de torque más precisa en el manual; aunque el apriete intuitivo funciona bien, un valor numérico ayudaría a evitar sobreaprietes en placas base más delicadas.
Veredicto del experto
En conclusión, el bloque de refrigeración por agua Northbridge/Southbridge de Cooltex constituye una opción sólida para usuarios que ya poseen un circuito de refrigeración líquida personalizado o que están dando sus primeros pasos en el mundo del custom loop. Su construcción en cobre con tapa de POM, sellos de silicona de larga vida y compatibilidad universal lo hacen fiable y fácil de integrar en múltiples plataformas. El rendimiento térmico que ofrece es suficiente para reducir notablemente las temperaturas frente a disipadores de aire de alta gama, sin llegar a los niveles de los bloques de alta gama diseñados para overclocking extremo, pero a un precio considerably más accesible.
Recomiendo su uso en configuraciones donde la bomba pueda mantener un flujo de al menos 500 l/h y donde se emplee un líquido refrigerante con aditivos anticorrosivos y bactericidas, siguiendo las indicaciones del fabricante para evitar degradaciones de los sellos. Para quien busca una mejora térmica tangible, con bajo ruido y sin complicaciones de compatibilidad, este bloque representa una compra acertada que equilibra calidad, versatilidad y coste de forma eficaz.














