Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Mi valoración técnica es que el X4 está pensado para quien quiere reducir el tamaño del teclado y adaptar su distribución, no para sustituir sin más a un modelo convencional. Sus 40 teclas obligan a trasladar funciones habituales —como números, flechas y teclas de función— a capas secundarias. A cambio, las dos mitades se pueden colocar por separado y ajustar a la anchura de los hombros, algo que puede resultar cómodo en sesiones largas si se dedica tiempo a encontrar una posición natural.
No lo presentaría como una solución ergonómica automática: la separación ayuda a colocar las manos con más libertad, pero no se indican inclinación regulable, reposamuñecas ni una forma curvada. La comodidad dependerá también de la altura del escritorio, la postura y la adaptación personal. Si se viene de un teclado completo, conviene contar con unos días de aprendizaje antes de valorar la velocidad de escritura.
Calidad de construcción y materiales
La estructura de aluminio aporta una base más rígida que la habitual en teclados compactos con carcasa de plástico. En el uso diario, una construcción firme interesa especialmente en un formato partido: las dos mitades se recolocan con frecuencia y es preferible que no flexen al teclear. Eso sí, el material por sí solo no permite deducir el peso, el acabado de los bordes ni la estabilidad sobre una mesa; son aspectos que conviene comprobar en la unidad concreta.
La conexión es exclusivamente por cable. El paquete incluye el cable corto que une ambas partes, pero no el cable para conectar el conjunto al ordenador. Es un detalle práctico que no conviene pasar por alto: hace falta un cable de datos USB-C compatible, no solo uno de carga. La longitud del cable entre mitades también puede limitar la separación si se quiere colocarlas muy lejos una de otra.
Compatibilidad y rendimiento
QMK y VIAL son el principal atractivo para quienes disfrutan afinando su configuración. Las nueve capas permiten organizar letras, navegación, símbolos, atajos y macros sin añadir teclas físicas. En mi configuración de trabajo, por ejemplo, tendría sentido reservar una capa para edición de texto, otra para navegación y una tercera para los controles de una aplicación concreta. Para programar, se pueden situar los símbolos más frecuentes en posiciones accesibles; para escritura general, reduciría al mínimo los cambios de capa para no entorpecer el ritmo.
Los dos mandos giratorios añaden controles físicos útiles. Asignaría uno al volumen o al desplazamiento y el otro al zoom o al tamaño del pincel en una aplicación creativa. Antes de comprarlo, comprobaría qué acciones y pulsaciones admite cada mando con el firmware instalado: la posibilidad de personalizarlo es amplia, pero no conviene dar por hecho que cada función estará configurada de fábrica.
El teclado declara compatibilidad con Windows, macOS y Linux. Al tratarse de un dispositivo programable, revisaría también los atajos propios del sistema y probaría la distribución elegida en los equipos que se usen a diario. En un ordenador de trabajo, la conexión por cable evita depender de baterías y emparejamientos, aunque resta libertad para cambiarlo de sitio y deja un cable más sobre la mesa.
La iluminación indicada es gradual y está situada bajo las teclas F y J, por lo que no la trataría como un sistema RGB completo para iluminar todas las teclas. Puede servir como referencia visual discreta, pero aporta menos personalización ambiental que los modelos con iluminación individual por tecla. En teclados divididos de esta categoría también existen alternativas con otros recuentos de teclas y prestaciones; algunas ofrecen encoder doble y QMK/VIAL, pero las características concretas varían entre modelos.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Distribución dividida, con libertad para separar y orientar ambas mitades.
- Firmware QMK y compatibilidad con VIAL para reasignar teclas y crear capas.
- Dos mandos giratorios que permiten reservar controles físicos para tareas frecuentes.
- Carcasa de aluminio y conexión USB-C cableada, sin necesidad de gestionar una batería.
Aspectos mejorables:
- Cuarenta teclas exigen aprendizaje y un diseño cuidadoso de las capas; no es la opción más sencilla para quien quiere empezar a escribir inmediatamente.
- No incluye el cable de conexión al ordenador, así que hay que añadirlo a la compra.
- No ofrece conectividad inalámbrica, y el cable corto entre mitades puede limitar la colocación.
- La iluminación descrita es localizada, no una retroiluminación completa.
- No se especifican aquí el tipo de interruptor, su fuerza de actuación ni el perfil de las teclas; son datos importantes para anticipar el tacto y el sonido.
Veredicto del experto
Lo recomendaría a usuarios con interés real en la personalización: programadores, escritores que ya usan capas, personas que trabajan con atajos o aficionados a los teclados compactos. Su valor está en combinar formato dividido, QMK/VIAL y dos controles giratorios en un equipo cableado. En cambio, para oficina general, uso compartido o gaming sin ajustes, un teclado de 60 % o tamaño completo será más directo y reducirá la curva de adaptación.
Antes de configurarlo para trabajar, dedicaría una sesión a asignar las funciones esenciales y guardaría una distribución de respaldo. Para mantenerlo, desconectaría los cables antes de limpiarlo, usaría un paño seco y evitaría tirar de los conectores USB-C al separar las mitades.














