





Muchos portátiles actuales (especialmente ultrabooks y equipos tipo MacBook Air/Pro) ya no incluyen unidad óptica interna. Esto complica tareas que todavía son muy comunes: instalar software desde un DVD, reproducir un disco en un viaje, extraer archivos de un CD antiguo, recuperar documentos de una copia en disco o grabar un DVD de datos para entregar a un cliente. Con esta unidad óptica externa USB 2.0 puedes volver a leer y grabar CD y DVD de forma sencilla, conectándola como periférico externo y manteniendo el portátil ligero.
El objetivo de este tipo de lector/grabador es claro: ofrecer una solución plug & play para macOS y Windows, con un diseño ultradelgado y alimentado por USB, sin necesidad de fuente externa en la mayoría de situaciones. Si trabajas con archivos legacy, música en CD, backups antiguos o instaladores en DVD, es un accesorio de los que “salvan el día”.
Además, el anuncio menciona protección contra buffer underrun y un diseño orientado a ahorro de energía. En la práctica, esto se traduce en una experiencia más estable al grabar: menos fallos por interrupciones del flujo de datos y un funcionamiento más eficiente cuando se usa en portátiles.
Las velocidades pueden variar según el tipo y estado del disco, pero la ficha original indica valores típicos:
Ten en cuenta que un DVD rayado, un CD viejo o un disco de baja calidad puede reducir velocidad o generar errores. Para grabaciones importantes, usa medios de calidad y evita mover el equipo durante la escritura.
Esta unidad está pensada para usarse con ordenadores con puerto USB. Es especialmente útil en:
Si tu equipo solo dispone de USB‑C, necesitarás un adaptador USB‑C a USB‑A o un hub compatible. En algunos ultrabooks con puertos limitados, puede ser recomendable conectar la unidad a un puerto USB con buena entrega de energía o usar un hub alimentado si notas desconexiones.
Aunque parezca un accesorio “del pasado”, sigue siendo útil en muchos casos reales:
Según la ficha, el dispositivo tiene dimensiones aproximadas de 142,7 × 139,1 × 17,1 mm y un peso neto alrededor de 284 g. Esto lo hace fácil de transportar: cabe en una funda junto al portátil y no añade demasiado peso. El acabado indicado es plata, un color que combina bien con portátiles de aluminio y setups modernos.
En Windows, normalmente puedes hacer clic derecho sobre la unidad y seleccionar Expulsar. En macOS, puedes expulsar desde Finder o con la tecla/acción de expulsión. El propio anuncio sugiere este método para una expulsión segura.
Grabar un CD o DVD puede fallar por pequeños detalles. Para mejorar la tasa de éxito:

En el día a día, lo más habitual es trabajar con CD y DVD “clásicos”, pero conviene entender las diferencias para elegir bien el soporte:
Para archivos importantes, lo ideal es grabar y después verificar el disco (lectura completa) para confirmar que todo quedó correcto. Si vas a entregar un DVD a terceros, recuerda que algunos lectores antiguos son más quisquillosos con discos regrabables o con determinadas marcas.
USB 2.0 ofrece un máximo teórico de 480 Mb/s, suficiente para la mayoría de tareas con CD/DVD. Aun así, la velocidad real depende del disco, del estado del medio y de la unidad. Para copia de datos, una unidad óptica suele ser el “cuello de botella” frente al bus USB, así que no debes preocuparte por no tener USB 3.0 para un uso normal.
Lo importante es la estabilidad: usa un puerto USB directo al ordenador cuando puedas, evita extensiones largas y no conectes la unidad a hubs muy baratos si notas desconexiones durante la grabación.
En MacBook recientes y en muchos ultrabooks, lo normal es disponer solo de USB‑C. En ese caso necesitas un adaptador USB‑C a USB‑A o un hub. Para que la experiencia sea buena:
Estas unidades se alimentan por USB; si el puerto entrega poca corriente o el hub está sobrecargado, pueden aparecer síntomas como expulsiones inesperadas, fallos de lectura o errores al grabar. Si te pasa, prueba con otro puerto o con conexión directa.
Si la unidad no funciona como esperas, revisa primero lo básico. En la mayoría de casos el problema es sencillo:
Si trabajas con discos de vídeo, recuerda que en Windows suele ser necesario un reproductor compatible y, en macOS, dependiendo de la versión, puede requerirse software específico. La unidad proporciona el acceso al disco; la reproducción la decide el software.
Una de las utilidades más interesantes hoy es el archivado: convertir un CD de fotos o un DVD de datos a una carpeta en tu SSD, o extraer audio de CDs para escucharlo en streaming local. Para ello:
Si el objetivo es solo recuperar archivos antiguos, muchas veces es más práctico copiar todo al disco duro y olvidarte del soporte óptico, que con los años se degrada.
En la mayoría de sistemas modernos, no: suele ser plug & play. La ficha menciona que Windows 98SE podría requerir controlador, algo habitual en sistemas antiguos.
La unidad puede leer el disco, pero la reproducción depende del software. En algunos sistemas puede requerirse un reproductor compatible o codecs específicos, especialmente para DVDs de vídeo.
El texto original indica que no incluye CD. Necesitarás tus propios discos para lectura o grabación.
Puede servir para arrancar desde discos de instalación o recuperación si tu BIOS/UEFI permite boot desde USB y reconoce la unidad. La ficha menciona soporte de arranque DOS y recuperación del sistema, pero siempre depende del equipo.
Esta unidad óptica externa USB 2.0 es una solución práctica para recuperar la lectura y grabación de CD/DVD en portátiles modernos. Su diseño compacto, la alimentación por USB y el funcionamiento plug & play la hacen ideal para Mac y Windows, tanto para tareas puntuales como para quienes trabajan con discos de forma habitual.
Si tu portátil tiene puertos USB con poca entrega de energía, prueba a conectarla directamente (sin hub) o usa un hub alimentado para evitar desconexiones.
Para copias importantes, verifica el disco grabado después (lectura completa) para asegurarte de que los datos están correctos.
Si notas vibraciones durante lectura/grabación, coloca la unidad sobre una superficie estable y evita tocarla mientras está trabajando.
Para archivos grandes, considera grabar en DVD de doble capa si tu software y discos lo soportan, pero recuerda que la compatibilidad depende del lector destino.





