Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Tras varias semanas utilizando este disipador de CPU por aire de TISHRIC en distintas configuraciones —un equipo de oficina con un procesador Intel de socket LGA 1200, una torre compacta gaming con AM4 y un equipo de sobremesa doméstico— puedo ofrecer una valoración equilibrada de lo que aporta este ventilador de 120 mm frente al refrigerador de serie que suelen incluir los fabricantes.
Lo primero que hay que entender es el posicionamiento de este producto: no pretende competir con torres de doble ventilador ni con soluciones liquidas todo en uno. Es un reemplazo directo del disipador básico de fábrica, con un formato horizontal y unas dimensiones contenidas de 122 × 65 mm, lo que lo convierte en un candidato interesante para cajas Mini-ITX o torres de bajo perfil donde un disipador vertical de gran tamaño simplemente no cabe.
Calidad de construcción y materiales
La construcción sigue el patrón clásico de los disipadores horizontales de bajo coste: base de aluminio puro pulido, cuerpo de aletas del mismo material y un ventilador de 120 mm con nueve aspas situado en la parte superior, soplando directamente hacia las aletas. Durante el montaje comprobé que la base presenta un acabado razonablemente plano; no estamos ante una base de cobre con espejo, pero el pulido es suficiente para garantizar un contacto uniforme con el IHS del procesador siempre que extendamos la pasta térmica de forma correcta —una gota del tamaño de un grano de arroz en el centro es suficiente, ya que la presión del anclaje hará el resto—.
El sistema de fijación por rotación me pareció funcional aunque requiere un mínimo de cuidado: conviene verificar que todos los puntos de anclaje quedan firmes antes de dar por terminada la instalación, y en el caso de sockets más antiguos de Intel hay que asegurarse de haber seleccionado la posición correcta del backplate. El conjunto pesa poco, lo que reduce la tensión sobre la placa base, algo que agradezco cuando monto equipos que van a viajar o moverse con frecuencia.
Compatibilidad y rendimiento
Aquí es donde este disipador demuestra su versatilidad: soporta una lista amplia de sockets Intel —LGA 1700, 1200, 1150, 1151, 1155, 1156 y 775, además de plataformas X79 y X99— y una buena relación de sockets AMD, incluyendo AM4, AM3, AM2 y FM1. Lo he probado principalmente en LGA 1200 y AM4 sin problemas de montaje, y la compatibilidad con LGA 1700 lo mantiene vigente para procesadores Intel de generación reciente de gama media.
En cuanto al rendimiento térmico, el ventilador gira hasta 1800 RPM (±10 %) con un nivel sonoro aproximado de 19 dB. En la práctica, esto se traduce en un funcionamiento muy discreto en reposo y en carga moderada. En un equipo de oficina con navegas múltiples, ofimática y reproducción multimedia, las temperaturas se mantuvieron estables y apenas perceptibles acústicamente. En la configuración gaming con un procesador de seis núcleos, durante sesiones prolongadas el ruido siguió siendo contenido, aunque ahí conviene ajustar la curva PWM desde la BIOS para evitar picos innecesarios de revoluciones.
Un detalle que quiero destacar con honestidad: el producto declara control PWM pero emplea un conector de 3 pines. Esto significa que la regulación de velocidad puede comportarse como control de tensión (DC) según la cabecera de la placa base, así que recomiendo encarecidamente comprobar antes de la compra qué modos admite la placa y configurar la cabecera correspondiente desde la BIOS o el software del fabricante. En mi caso, ajustando la curva manualmente conseguí un equilibrio excelente entre silencio y refrigeración.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los aspectos positivos destaco:
Perfil bajo y montaje horizontal, ideal para cajas compactas donde el espacio vertical está limitado por la fuente, la memoria RAM de perfil alto o la tapa lateral.
Compatibilidad muy amplia de sockets, incluyendo plataformas veteranas, lo que lo hace perfecto para reavivar equipos antiguos.
Nivel sonoro contenido, en torno a 19 dB en condiciones normales de uso.
Iluminación RGB, que aporta un toque visual sin inflar el precio y sin exigir software adicional si conectamos la tira directamente a la cabecera RGB de la placa.
Precio contenido dentro del segmento de reemplazos del disipador de serie.
Como aspectos mejorables señalaría:
No es apto para overclock agresivo ni procesadores de alto consumo sostenido; para ese escenario recomiendo mirar soluciones de mayor masa disipante.
La combinación de PWM con conector de 3 pines puede generar confusión y limitar la regulación fina de revoluciones según la placa base.
Ausencia de base de cobro o heatpipes, elementos que sí ofrecen otros disipadores horizontales de gama algo superior a cambio de un precio más elevado.
Veredicto del experto
Después de semanas de uso en tres equipos distintos, mi conclusión es clara: este disipador cumple bien el papel para el que ha sido diseñado, que no es otro que reemplazar el refrigerador de serie con algo más silencioso, algo más bonito y compatible con una variedad enorme de sockets. Para un equipo de uso diario, ofimática, multimedia o incluso gaming de gama media con un procesador de consumo moderado, es una compra razonable con una relación calidad-precio correcta.
Si tu prioridad es la refrigeración extrema o el overclock sostenido, este no es tu producto; ahí las soluciones con heatpipes, torres dobles o refrigeración líquida ofrecen márgenes térmicos superiores. Pero si buscas un disipador discreto, silencioso, fácil de instalar en una caja compacta y con un extra estético RGB, cumple con nota.
Mi consejo final de mantenimiento: retira el polvo de las aspas y las aletas cada pocos meses con aire comprimido —siempre con el equipo desconectado y sin aplicar líquidos directamente sobre el ventilador o la placa—, y si algún día lo desmontas, renueva la pasta térmica antes de reinstalarlo. Con estos cuidados sencillos, el producto debería mantener un rendimiento estable durante años de uso continuado.

























