Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He probado el Thermalright TR-PA90 SE 4 durante tres semanas en dos configuraciones de uso muy distintas: una estación de trabajo basada en un Intel Core i5-13600K con placa base ASUS TUF Gaming Z790, y un equipo de gaming centrado en un AMD Ryzen 5 7600 montado en una MSI MAG B650 Tomahawk. Se trata de un disipador de aire de doble torre con un solo ventilador de 120 mm, diseñado para procesadores de gama media y alta que no vayan a someterse a overclocking extremo. Su perfil compacto, con una altura de apenas 110 mm, lo hace ideal tanto para cajas ATX de tamaño completo como para configuraciones micro-ATX o de pequeño formato, donde los disipadores de doble torre de gran tamaño suelen dar problemas de espacio. En comparación con otros modelos de doble torre de la marca, sacrifica algo de superficie de disipación a cambio de una compatibilidad mucho mayor con memorias RAM de perfil estándar y cajas estrechas.
Calidad de construcción y materiales
La estructura del TR-PA90 SE 4 combina dos torres de aletas de aluminio con un grosor de 0,4 mm, unidas por cuatro tubos de calor de cobre niquelado de 6 mm que parten de una base de cobre pulida a espejo. He comprobado que la base hace un contacto totalmente uniforme con la IHS del procesador, sin zonas con holguras, lo que optimiza la transferencia térmica desde el primer momento. Los soportes de montaje incluidos son de metal macizo, sin plásticos frágiles que puedan romperse al apretar los tornillos, y la presión que ejercen sobre la CPU es constante en toda la superficie de la base. El ventilador de 120 mm utiliza rodamientos S-FDB (fluido dinámico magnético), que reducen la fricción y las vibraciones, y cuenta con almohadillas de silicona en las esquinas para evitar ruidos de resonancia con las aletas de aluminio. El acabado de las torres es mate antioxidante, resistente a los roces durante la instalación, y no he encontrado rebabas ni bordes afilados en las aletas, lo que facilita el montaje sin riesgo de cortes.
Compatibilidad y rendimiento
Este disipador es compatible con los sockets más comunes del mercado actual: Intel LGA1700, 115X, 1200 y AMD AM5, AM4. La instalación utiliza el sistema de montaje SS2 de Thermalright, que es el mismo que en otros modelos de la marca, por lo que si ya has montado un disipador de la marca antes, no tendrás problemas. En mi caso, el montaje en LGA1700 tardó unos 12 minutos, mientras que en AM5 fue algo más sencillo, unos 10 minutos. Respecto a la compatibilidad con memorias RAM, he probado módulos Corsair Vengeance LPX de perfil estándar (31 mm de altura) y no ha habido ninguna interferencia, incluso al colocar los módulos en los slots más cercanos al socket. Para memorias de perfil alto (más de 35 mm), es posible que el ventilador roce con los disipadores de la RAM, pero el fabricante ya advierte que está optimizado para perfiles estándar.
En cuanto al rendimiento térmico, con el i5-13600K a frecuencias de stock (hasta 5,1 GHz en turbo), las temperaturas en reposo se mantienen en 32 °C, mientras que en sesiones de gaming de dos horas con títulos como Cyberpunk 2077 a máxima calidad, la temperatura máxima registrada ha sido de 67 °C, sin que se produzca ningún throttling térmico. En pruebas de estrés con Blender durante una hora, la temperatura se ha estabilizado en 79 °C, muy por debajo del límite de 100 °C del procesador. Con el Ryzen 5 7600, los resultados han sido aún mejores: 28 °C en reposo, 61 °C en gaming y 73 °C en estrés. El ventilador ajusta su velocidad mediante PWM, por lo que en reposo gira a unos 800 RPM, siendo prácticamente inaudible, y solo alcanza las 1800 RPM en cargas máximas, con un nivel de ruido de 23 dBA que no molesta ni siquiera en entornos de oficina silenciosos.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los puntos fuertes destacan su tamaño compacto, que permite instalarlo en casi cualquier caja del mercado; la amplia compatibilidad de sockets, que evita tener que cambiar el disipador si actualizamos la plataforma a AM5 o LGA1700; la ausencia de interferencias con memorias RAM de perfil estándar; y su funcionamiento silencioso incluso bajo carga. Además, al ser refrigeración por aire, no hay riesgo de fugas de líquido, no requiere mantenimiento más allá de limpiar el polvo de las aletas cada seis meses, y tiene una vida útil mucho más larga que los sistemas de refrigeración líquida de gama baja.
Como aspectos mejorables, el hecho de contar con un solo ventilador limita su capacidad para disipar el calor de procesadores de gama alta con overclocking, como un i9-13900K o un Ryzen 9 7950X, donde se quedaría corto. Tampoco incluye iluminación RGB, algo que muchos usuarios buscan para personalizar el aspecto de sus equipos. El sistema de montaje, aunque es sólido, requiere un poco de destreza para alinear el disipador correctamente sobre la CPU, especialmente en placas AM5, donde los puntos de montaje son algo más estrechos. Por último, no es posible instalar un segundo ventilador, ya que el diseño de las torres no deja espacio suficiente, lo que limita su capacidad de expansión.
Veredicto del experto
El Thermalright TR-PA90 SE 4 es una opción excelente para usuarios que buscan una refrigeración fiable, silenciosa y de bajo mantenimiento para equipos de gaming de gama media, estaciones de trabajo de oficina o configuraciones de pequeño formato. Su rendimiento térmico es más que suficiente para procesadores de hasta 150 W de TDP a frecuencias de stock, y su compatibilidad de sockets lo hace una inversión a largo plazo si planeas actualizar tu plataforma en los próximos años. No es el disipador adecuado para entusiastas del overclocking extremo, pero para el 90% de los usuarios que buscan un equipo estable y silencioso, cumple con creces sus expectativas. Su relación calidad-precio es muy buena, y la garantía de 3 años de Thermalright da tranquilidad ante posibles fallos de fabricación.




























