Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo evaluando carcasas de almacenamiento externo desde hace años, y la TERRAMASTER D8 me ha sorprendido gratamente por su propuesta híbrida. No es habitual encontrar en una sola unidad de escritorio la posibilidad de combinar discos HDD SATA con SSD M.2 NVMe, algo que resuelve de forma elegante el dilema entre capacidad y velocidad.
Durante mis pruebas, configuré el sistema con dos HDD de 8 TB en modo RAID 0 en las bahías SATA y dos SSD NVMe de 2 TB en las ranuras M.2. La separación física de los datos según su uso práctico funcionó exactamente como prometía el fabricante: los archivos multimedia y copias de seguridad masivas fueron a parar a los HDD, mientras que los proyectos activos y bases de datos de trabajo residían en los NVMe. Esta estrategia permite optimizar costes sin sacrificar rendimiento donde realmente lo necesitas.
Calidad de construcción y materiales
La construcción del D8 transmite solidez desde el primer contacto. El chassis de aluminio con paneles internos de absorción acústica es un acierto tanto por durabilidad como por funcionalidad. En mi entorno de trabajo, ubicado en una oficina abierta, el nivel de ruido en modo espera de 21 dB(A) marca una diferencia notable respecto a carcasas similares que he probado, donde el zumbido de los HDD resulta molesto durante reuniones por videoconferencia.
El sistema Push-Lock de las bandejas SATA merece mención aparte. Tras años lutando con bandejas que requieren tornillos o herramientas varias, la facilidad con la que se insertan y bloquean los discos de 3.5" y 2.5" resulta francamente práctica. Para los SSD M.2, la cubierta deslizable con tornillo manual permite cambios rápidos sin necesidad de destornillador, aunque personalmente echo de menos un sistema igualmente rápido para estos módulos.
El puerto USB-C 3.2 Gen 2 está bien integrado en el panel trasero, y el indicador LED de actividad es visible sin resultar, algo que agradezco cuando trabajo en espacios oscuros.
Compatibilidad y rendimiento
Aquí debo ser preciso con lo que he podido verificar. En un MacBook Pro M2 con macOS Sonoma, el D8 se reconoció inmediatamente como volumen externo sin necesidad de drivers ni configuración. Los tiempos de transferencia de archivos grandes fueron consistentes con las especificaciones del bus USB 3.2 Gen 2, alcanzando los 980 MB/s declarados cuando usé SSD NVMe en RAID 0.
En un PC con Windows 11 y placa base ASUS ROG Strix, la experiencia fue idéntica, con la ventaja adicional de poder usar el software TPC Backupper para programar backups incrementales. Lo probé configurando una tarea diaria de respaldo de mi carpeta de proyectos, y el proceso se ejecutó de forma fiable sin intervención manual.
Con HDD de 8 TB en RAID 0, el rendimiento superó los 500 MB/s, cifra que he confirmado en varias transferencias de archivos de video 4K. Para edición multicámara en Premiere Pro, esta velocidad resulta perfectamente viable como almacenamiento de trabajo, aunque para proyectos más exigentes preferiría tirar de los NVMe directamente.
La compatibilidad con Linux funciona sin problemas mediante el reconocimiento automático del sistema de archivos. No he encontrado limitaciones significativas en este aspecto.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo que más valoro del D8 es su flexibilidad real para adaptar el almacenamiento a distintas cargas de trabajo. La posibilidad de tener hasta cuatro HDD SATA y cuatro SSD NVMe operando de forma independiente ofrece un nivel de personalización que no es habitual en carcasas de este formato.
La velocidad de 980 MB/s con NVMe RAID 0 es más que suficiente para la mayoría de escenarios profesionales, incluyendo edición de video 4K e incluso 8K ligera. El bajo nivel de ruido lo convierte en una opción viable para entornos donde el silencio importa.
Como puntos mejorables, echo en falta una segunda interfaz USB para encadenar dispositivos o conectar un NAS externo. También extraño la posibilidad de configuración RAID avanzada entre las bahías SATA y las ranuras NVMe, aunque entiendo que esto habría encarecido el producto considerablemente.
El software TPC Backupper, siendo gratuito, cumple su función pero no alcanza el nivel de funcionalidad de soluciones profesionales de backup. Para usuarios domésticos esto será más que suficiente, pero entornos empresariales echarán de menos opciones de versionado más sofisticadas.
Veredicto del experto
La TERRAMASTER D8 es una solución de almacenamiento híbrida bien pensada para profesionales y usuarios avanzados que necesitan capacidad y velocidad en un solo dispositivo. Su construcción silenciosa y las velocidades que ofrece la sitúan por encima de muchas alternativas del mercado con precios similares.
No es un NAS completo al uso, faltándole interfaz de red, pero como unidad de expansión USB con prestaciones RAID ofrece una relación calidad-precio difícil de superar. Para quienes ya disponen de un NAS o servidor y buscan ampliar su capacidad de almacenamiento con rendimiento variable, esta carcasa representa una opción muy recomendable.
Puntuación: 8.5/10





















