Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He probado el G23 como complemento de un teclado convencional y su planteamiento es muy concreto: no pretende sustituir a un teclado completo, sino añadir un centro de control independiente para macros, atajos y acciones repetitivas. Sus 23 teclas mecánicas ocupan muy poco espacio, con unas dimensiones de 127 x 88 x 30 mm, por lo que resulta sencillo colocarlo entre el teclado principal y el ratón.
Durante el uso diario, la principal ventaja es que permite separar las funciones de escritura de los comandos secundarios. En un entorno de trabajo, por ejemplo, puedo reservar varias teclas para copiar, pegar, cambiar de ventana, abrir aplicaciones o ejecutar combinaciones utilizadas con frecuencia. En edición de vídeo, este enfoque resulta especialmente práctico para agrupar acciones habituales sin sobrecargar las teclas de función del teclado principal.
En juegos también tiene sentido, aunque su utilidad depende mucho del género. En un MOBA puede servir para asignar habilidades, objetos o comunicaciones rápidas, mientras que en un juego de estrategia ofrece espacio para órdenes y accesos directos. En shooters, su aprovechamiento dependerá de la distribución del escritorio y de la memoria muscular, ya que añadir un dispositivo separado implica acostumbrarse a buscar las teclas con la mano izquierda.
Calidad de construcción y materiales
El formato compacto está bien resuelto para escritorios con poco espacio. No ocupa la superficie necesaria para un teclado numérico completo y deja más margen para mover el ratón, algo relevante en configuraciones gaming con baja sensibilidad. Sus 30 mm de altura hacen que no sea completamente plano, por lo que conviene colocarlo a una altura similar a la del teclado principal para evitar una postura incómoda durante sesiones prolongadas.
Las teclas mecánicas aportan una pulsación más definida que la de un teclado de membrana. Se percibe un punto de activación claro y una respuesta consistente, características útiles cuando se asignan acciones que deben ejecutarse con rapidez. Ahora bien, el comportamiento acústico dependerá del tipo concreto de interruptor instalado, un dato que no queda especificado. No lo consideraría, por tanto, la mejor opción para una oficina silenciosa si se utiliza con mucha intensidad.
El acabado está disponible en blanco y negro. El modelo negro disimula mejor el polvo y combina con la mayoría de periféricos gaming, mientras que el blanco puede integrarse mejor en escritorios minimalistas, aunque requiere más atención para conservar una apariencia limpia. Recomiendo limpiar periódicamente la superficie con un paño suave y utilizar aire de baja presión para retirar residuos entre las teclas.
Compatibilidad y rendimiento
La conexión por cable es una decisión adecuada para un dispositivo de este tipo. El G23 no depende de baterías, no necesita emparejamiento y mantiene una comunicación estable durante partidas o sesiones de trabajo. También evita las pequeñas gestiones asociadas a los periféricos inalámbricos, como revisar la carga o resolver conflictos de conexión.
La compatibilidad con Windows y Mac amplía sus posibilidades de uso. Lo he planteado como un periférico independiente en un ordenador de sobremesa con teclado principal, pero también puede complementar un portátil conectado a un monitor externo. En este último caso, las 23 teclas permiten disponer de controles físicos para aplicaciones, accesos directos o funciones multimedia sin recurrir constantemente a combinaciones sobre el teclado del portátil.
La personalización se realiza mediante Bootmapper. Desde este programa se pueden asignar funciones a las 23 teclas y configurar la iluminación RGB de forma individual. La programación tecla a tecla es uno de los aspectos más interesantes, porque permite crear grupos visuales: un color para las funciones de edición, otro para las acciones del sistema y otro para las macros relacionadas con juegos o streaming.
Antes de preparar un perfil definitivo, aconsejo probar cada asignación durante varios días. Las macros complejas pueden parecer útiles sobre el papel, pero no siempre mejoran el flujo de trabajo si obligan a recordar demasiadas combinaciones. En cambio, los accesos directos simples y las acciones repetitivas suelen ofrecer un beneficio inmediato.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo que más me ha convencido
- Formato muy compacto, fácil de integrar entre el teclado y el ratón.
- Las 23 teclas son programables individualmente.
- La conexión por cable evita baterías y emparejamientos.
- La iluminación RGB por tecla ayuda a identificar grupos de funciones.
- Puede utilizarse en Windows y Mac.
- Resulta útil tanto para juegos como para edición, ofimática y streaming.
Aspectos que conviene valorar
- No sustituye a un teclado completo ni está pensado para escribir textos largos.
- Bootmapper requiere tiempo de configuración para aprovechar bien todas sus posibilidades.
- La utilidad real depende de disponer de un flujo de trabajo basado en atajos o macros.
- La ausencia de información sobre el tipo exacto de interruptor impide anticipar con precisión el tacto y el nivel de ruido.
- Al ser un dispositivo adicional, necesita espacio y una posición fija para que las teclas sean fáciles de localizar.
Frente a un teclado completo con teclas macro integradas, este formato ofrece más libertad para colocarlo y conservar el teclado principal sin modificar. Como contrapartida, ocupa un puerto adicional y exige acostumbrarse a trabajar con dos superficies de control. También es más especializado que un teclado numérico programable, ya que sus 23 teclas permiten distribuir más acciones, pero no aportan la misma utilidad para introducir cifras.
Veredicto del experto
El G23 es un macro pad práctico para quienes utilizan atajos constantemente y quieren separar esas funciones del teclado principal. Sus dimensiones, la conexión por cable y la programación individual de las 23 teclas forman un conjunto coherente, especialmente en escritorios compactos o estaciones de trabajo donde cada acceso directo tiene un uso concreto.
Lo recomendaría para jugadores de MOBA y estrategia, streamers, editores de vídeo y usuarios que trabajan con aplicaciones cargadas de combinaciones de teclado. También puede mejorar una configuración de oficina si se emplea para tareas repetitivas y no se intenta convertirlo en un segundo teclado completo.
Su compra tiene menos sentido para quien apenas utiliza macros o prefiere mantener todos los controles en un único teclado. Para el perfil adecuado, sin embargo, ofrece una manera ordenada y relativamente económica de añadir comandos físicos, con una respuesta mecánica directa y suficiente margen de personalización para adaptar el dispositivo a cada rutina.










