Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Tras varias semanas con el tablero USB ZCGM instalado en mi puesto de simracing, puedo decir que se sitúa en esa categoría de periféricos que no cambian radicalmente la experiencia de conducción, pero que la enriquecen de forma perceptible. Un panel de medidores independiente, colocado en la línea de visión del piloto, aporta información de marcha, velocidad, revoluciones, tiempos por vuelta o posición de una forma mucho más natural que hacerlo con la vista hacia un monitor secundario o el HUD del juego, especialmente en títulos donde este último resulta pequeño o poco legible.
He integrado el tablero en dos configuraciones distintas: en primer lugar con una base de gama media tipo direct drive conectada al PC principal, y después con un Logitech G29 montado en un rig compacto que tengo para pruebas y sesiones de ensayo rápidas. En ambos casos la experiencia ha sido coherente: el dispositivo se comporta como un elemento más del ecosistema SimHub, sin fricciones destacables.
Es importante entender su naturaleza: hablamos de un periférico que trabaja conjuntamente con SimHub en PC con Windows. Esto condiciona tanto su potencial como sus límites. Quien busque una solución autónoma, sin instalar software, no encontrará aquí su producto. Quien ya use SimHub —y en el simracing de PC son muchísimos los que lo hacen— encontrará un aliado natural.
Calidad de construcción y materiales
El tablero presenta una construcción funcional, sin estridencias. Durante estas semanas lo he sometido a un uso intensivo, con sesiones de más de dos horas en días seguidos, y no he detectado fallos de connectivity ni reinicios espontáneos de la conexión USB, algo que en este tipo de paneles no siempre está garantizado y que suele ser el primer síntoma de electrónica marginal.
El conector USB merece mención: en mi unidad entra firme en el puerto y mantiene una conexión estable. Como consejo práctico, recomiendo no hacer pasar el cable por delante de los pedales ni dejarlo tirante; es un detalle obvio, pero es la causa más frecuente de desconexiones intermitentes en rigs desmontables. También conviene sujetar el conector directamente al desconectar, nunca el cable, para no ir fatigando las soldaduras internas con el tiempo.
Para la limpieza, un paño suave y seco es suficiente. Evitaría líquidos directamente sobre el panel, como con cualquier electrónico de este tipo.
Compatibilidad y rendimiento
Aquí está, en mi opinión, el argumento más sólido del producto. El tablero no está atado a una única marca de base: he comprobado compatibilidad declarada con MOZA, SIMAGIC, Thrustmaster y Logitech G29, entre otras. Esto parece un detalle menor, pero en la práctica es determinante para quien —como yo— combina periféricos de distintas marcas o tiene previsto migrar de base en el futuro. Un accesorio ligado a un ecosistema cerrado pierde valor cuando cambias de hardware; este enfoque agnóstico lo evita.
Con SimHub como capa de configuración, la integración con los juegos depende en realidad de la cobertura que tenga ese software, que en la práctica abarca la gran mayoría de los simuladores y títulos de carreras convencionales del mercado. Aun así, mi consejo como analista es siempre el mismo: antes de comprar, verifica en los foros de la comunidad SimHub que tu título concreto —sobre todo si es poco habitual o un indie— exporta los datos necesarios. Yo mismo he visto casos de juegos minoritarios con telemetría incompleta, y en esas situaciones un panel adicional pierde parte de su interés.
En cuanto al rendimiento, la actualización de los medidores se ha mostrado fluida durante la conducción, sin desfases perceptibles que comprometan la lectura rápida de información a alta velocidad. La latencia percibida en la visualización de marchas y revoluciones se ha mantenido dentro de lo razonable para este tipo de periféricos.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los aciertos del diseño destacaría varios:
Independencia de marca: funciona con las bases más habituales del mercado actual, algo que multiplica su vida útil como accesorio.
Integración nativa con SimHub, el estándar de facto en el simracing de PC para visualizadores y paneles auxiliares.
Instalación sencilla: conectar por USB, configurar en el software y a rodar. No requiere conocimientos avanzados.
Cobertura amplia de juegos, suficiente para el perfil de usuario al que se dirige.
Ahora bien, hay limitaciones que conviene tener claras antes de la compra:
Solo PC con Windows. No funciona en PS4 ni PS5, así que los usuarios de consola quedan fuera del público objetivo. Es un punto crítico de decisión.
Dependencia total de SimHub: si el software cambia de versión, introduces curvas de aprendizaje o comportamientos no deseados; no hay funcionamiento autónomo.
La información disponible sobre dimensiones, resolución o funciones específicas de cada medidor es limitada, por lo que recomiendo resolver dudas concretas sobre el contenido exacto del paquete con el vendedor antes de comprar, especialmente si el espacio en el rig está muy ajustado.
Veredicto del experto
Tras estas semanas de pruebas con distintas bases y configuraciones, mi valoración global es positiva, con matices claros. El tablero USB ZCGM cumple la función para la que está diseñado: ofrecer información de conducción de un vistazo, dentro del campo visual del piloto, con una integración cómoda vía SimHub y sin quedar prisionero de un ecosistema de marca concreta. Para un usuario de PC con un puesto de simracing ya maduro —rig, base, pedales— que quiere dar el paso a un panel de instrumentos dedicado sin gastar lo que cuesta una pantalla táctil de mayor tamaño con su solución asociada, es una opción sensata y con buena relación entre coste y utilidad.
No lo recomendaría, en cambio, para jugadores de consola (por incompatibilidad directa) ni para quienes usan simuladores poco convencionales sin confirmar antes su telemetría en SimHub. Tampoco espera de él milagros estéticos: es un periférico funcional y discreto, pensado para integrarse, no para lucirse.
Mi recomendación final: si encaja en tu flujo de trabajo habitual —PC, juegos convencionales, telemetría verificada— es una compra segura que mejora la inmersión y la lectura de datos. Y un último consejo de uso: dedica quince minutos a ajustar la colocación física antes de fijarla definitivamente; la altura y distancia correctas respecto a la base del volante marcan más diferencia en legibilidad de lo que uno imagina.














