





Este soporte de monitor de pared LG308 está pensado para quienes necesitan liberar superficie de escritorio y, al mismo tiempo, ganar flexibilidad en la colocación de la pantalla. Al montar el monitor en la pared con un brazo articulado, puedes acercar la pantalla cuando trabajas con detalle, apartarla para despejar la mesa o ajustar el ángulo para evitar reflejos. Es una solución ideal tanto en oficinas como en setups de estudio, mostradores o rincones de gaming donde cada centímetro cuenta.
Según la ficha del producto, está diseñado para pantallas de 13 a 21 pulgadas y ofrece un recorrido desde la pared de aproximadamente 80 mm hasta 920 mm, es decir, un brazo con un alcance muy amplio para su categoría. Esto permite adaptarse a distintos tamaños de mesa, profundidad de escritorio y necesidades de uso (trabajo, lectura, diseño, vigilancia o punto de venta).
Antes de comprar un soporte, lo más importante es comprobar la compatibilidad mecánica. Este modelo indica compatibilidad con:
El estándar VESA es el patrón de agujeros en la parte trasera del monitor. Si tu pantalla es VESA 75 o VESA 100, podrás atornillarla al soporte de manera segura. Si tu monitor no tiene VESA o requiere adaptador, conviene buscar una placa adaptadora compatible o elegir un soporte específico.
Un soporte de pared tiene varias ventajas claras frente a la peana original del monitor:
En entornos donde el escritorio es pequeño o donde hay riesgo de golpes (taller, recepción, mostrador), montar el monitor en pared también ayuda a proteger el equipo y evitar que la pantalla “baile” con cada movimiento.
Una característica destacada es el rango de distancia a la pared: 80 mm ~ 920 mm. En la práctica, esto permite dos modos de uso:
Este recorrido es muy útil si alternas entre trabajo con teclado/ratón y tareas que requieren acercar la pantalla (programación, diseño, edición ligera o revisión de textos). También es cómodo si compartes escritorio: puedes recolocar la pantalla en segundos.
Instalar un soporte de pared es sencillo si sigues buenas prácticas. Te dejo una guía general (siempre consulta las instrucciones del fabricante y la estructura de tu pared):
Un consejo importante: si tu monitor se acerca al límite de peso, asegúrate de que los tornillos y anclajes están dimensionados para soportar carga dinámica (movimiento del brazo) y no solo el peso estático.
En un soporte de pared, lo más crítico no es el brazo, sino la fijación a la pared. Un monitor de 5 kg no parece mucho, pero cuando extiendes el brazo a 920 mm la carga se convierte en un esfuerzo de palanca que exige buenos anclajes. Por eso:
Si no estás seguro de la pared, vale la pena consultar a un profesional. Un montaje seguro es el que, con el monitor extendido, no flexa ni “cruje” al moverlo.
Una ventaja del brazo es que puedes mover la pantalla, pero eso implica que los cables (HDMI/DP, alimentación, USB) deben tener holgura. Si no la tienen, se tensan al extender el brazo y pueden dañar puertos o provocar desconexiones intermitentes. Buenas prácticas:
Un cableado bien guiado hace que el conjunto se vea más limpio y, sobre todo, alarga la vida de los conectores del monitor.
Para evitar compras erróneas, revisa estos dos datos en tu monitor:
También es importante la profundidad del monitor y dónde queda el centro de gravedad una vez montado: cuanto más “salga” el monitor hacia delante, más esfuerzo soporta el brazo y la pared. Si estás en el límite, mejor elegir un soporte con más margen de carga.
Los brazos articulados tienen tornillos de ajuste para mantener la fricción. Con el uso, es normal que necesites un pequeño reapriete para que el monitor no “baje” o no se mueva solo. Recomendaciones:
Para trabajar cómodo, intenta que la parte superior de la pantalla quede aproximadamente a la altura de los ojos, y que la distancia sea la adecuada para tu tamaño de monitor. Con un brazo articulado puedes ajustar microposiciones hasta eliminar reflejos y forzar menos la vista. Si sueles tener fatiga ocular, un ajuste fino de inclinación y distancia puede ayudar más de lo que parece.
Este soporte encaja bien en muchos escenarios:
La ficha indica 13" a 21" y hasta 5,5 kg. Si tu monitor es más grande o más pesado, no es recomendable: podrías forzar el brazo y comprometer la seguridad. En ese caso, elige un soporte pensado para 24"/27" o más, con mayor carga y VESA compatible.
Necesitarás un adaptador VESA específico para tu monitor, o elegir un monitor compatible. Sin los agujeros VESA, no se puede fijar de forma segura a la mayoría de soportes de pared.
Sí, pero solo con anclajes adecuados y, preferiblemente, fijando sobre montantes/estructura. Para seguridad máxima, si no estás seguro de la pared, consulta a un profesional.
Deja holgura suficiente para el movimiento del brazo, guía los cables con bridas o canaletas y evita que queden tensos en el punto de máxima extensión (920 mm). Esto previene daños en conectores y mantiene el setup ordenado.
El soporte de monitor de pared LG308 con brazo ultralargo es una opción práctica si necesitas liberar mesa y obtener un amplio rango de ajuste. Con compatibilidad VESA 75/100, soporte para 13-21 pulgadas y una extensión de 80 a 920 mm, es ideal para montar tu pantalla con seguridad y mejorar la ergonomía en casa o en la oficina.
Antes de perforar la pared, comprueba que no haya cables eléctricos o tuberías en la zona. Un detector de instalaciones puede evitar sustos.
Si vas a usar el brazo en modo extendido con frecuencia, aprieta periódicamente los tornillos de articulación para mantener la estabilidad.





