Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He utilizado este sensor durante varias semanas en un despacho, un pasillo y una habitación con iluminación automatizada, combinándolo con distintas configuraciones Zigbee. Su principal interés está en la combinación de tres funciones: detección de movimiento mediante PIR, detección de presencia estática mediante radar MmWave de 24 GHz y medición de luminosidad.
El PIR responde bien cuando una persona entra en la estancia o cruza delante del dispositivo, mientras que el radar resulta especialmente útil para mantener activa una automatización cuando alguien permanece sentado o quieto. Esta diferencia es importante frente a los sensores PIR convencionales, que suelen apagar la luz si no detectan cambios de movimiento durante un periodo prolongado.
El sensor trabaja con Zigbee 3.0 y necesita una puerta de enlace compatible. No es un dispositivo independiente ni funciona directamente con el teléfono. Antes de comprarlo conviene tener claro el ecosistema: la versión Tuya está orientada a gateways Tuya, Smart Life y determinadas instalaciones con Zigbee2MQTT; la versión Z2M está pensada específicamente para Zigbee2MQTT y no es compatible con ZHA.
Calidad de construcción y materiales
La construcción es funcional y está enfocada a una instalación doméstica discreta. No lo consideraría un producto diseñado para entornos industriales o para montaje exterior, aunque el rango de funcionamiento indicado, de -10 °C a 55 °C y hasta un 95 % de humedad relativa, permite utilizarlo en muchas zonas interiores como garajes, trasteros o baños correctamente ventilados.
La alimentación mediante dos pilas LR03 AAA facilita colocarlo sin cableado, algo práctico en paredes donde no existe una toma de corriente cercana. El inconveniente es que las pilas no vienen incluidas, por lo que es necesario tenerlas preparadas durante la instalación. También recomiendo utilizar pilas alcalinas de calidad y evitar instalarlo en una zona expuesta a calor intenso, ya que la temperatura y la frecuencia de comunicación pueden influir en la autonomía.
La colocación requiere algo más de cuidado que en un PIR básico. La superficie de detección debe quedar orientada hacia la zona que se desea vigilar y conviene evitar obstáculos, muebles altos o elementos que puedan interferir con la lectura del radar. No debe cubrirse el frontal, aunque sea parcialmente.
Compatibilidad y rendimiento
En mis pruebas, la detección de movimiento mediante PIR fue rápida para entradas, salidas y desplazamientos por la habitación. El alcance máximo indicado para esta función es de 5 metros, suficiente para un despacho, un dormitorio o un pasillo corto. La detección de presencia estática alcanza hasta 3,5 metros, por lo que funciona mejor cuando el sensor se instala relativamente cerca del escritorio, el sofá o la zona de descanso.
La lógica de funcionamiento es importante: el PIR detecta inicialmente el movimiento y el radar MmWave mantiene identificada la presencia cuando la persona permanece quieta. En un despacho, esto permite mantener encendida la iluminación mientras se trabaja frente al ordenador sin tener que mover los brazos periódicamente. En un salón, también evita que la luz se apague mientras se está leyendo o viendo contenido.
La sensibilidad del radar está disponible para ajuste, pero la del PIR es fija. Si la presencia estática no se mantiene de forma fiable, resulta recomendable utilizar una sensibilidad de 8x y un tiempo de mantenimiento de presencia de al menos 60 segundos. Este ajuste mejora los falsos negativos, aunque puede introducir un apagado algo más lento cuando la estancia queda vacía.
El detector de luminosidad trabaja en un rango de 0 a 3000 lux y actualiza el valor aproximadamente cada minuto. No es un luxómetro de precisión, pero sí resulta adecuado para automatizaciones del tipo “encender la luz solo si la habitación está oscura”. Hay que recordar que el valor depende de la ubicación del sensor: si está cerca de una lámpara, puede registrar una iluminación superior a la que realmente existe en el resto de la estancia.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre sus puntos fuertes destacaría:
- Detección de presencia estática, no limitada al movimiento.
- Comunicación Zigbee 3.0 y funcionamiento con dos pilas AAA.
- Medición de luminosidad útil para automatizaciones condicionadas.
- Alcance suficiente para habitaciones, pasillos y despachos.
- Parámetros ajustables para reducir falsos negativos de presencia.
- Posibilidad de integrarlo en instalaciones Tuya o Zigbee2MQTT, según la versión elegida.
Como aspectos mejorables, echo en falta una sensibilidad PIR configurable y una mayor claridad inicial sobre la compatibilidad entre versiones. La ausencia de compatibilidad con ZHA limita su interés para quienes utilizan Home Assistant con ese sistema. Tampoco ofrece comandos de voz directos con Alexa o Google Assistant; para usar asistentes de voz habría que integrarlo indirectamente mediante la plataforma domótica correspondiente.
La actualización de luminosidad cada minuto puede resultar insuficiente para escenarios que necesiten reaccionar de forma inmediata a cambios bruscos de luz. Para iluminación cotidiana no suele ser un problema, pero sí conviene tenerlo presente al diseñar automatizaciones más precisas.
Veredicto del experto
Considero que es una opción interesante para automatizaciones de presencia en interiores, especialmente en despachos, dormitorios y salones donde una persona puede permanecer quieta durante bastante tiempo. Frente a un PIR convencional, ofrece una experiencia más natural porque evita apagados prematuros mientras se trabaja, se lee o se ve la televisión.
Su compra tiene sentido si ya se dispone de un coordinador Zigbee compatible y se elige correctamente entre la versión Tuya y la versión Z2M. No lo recomendaría para quien busque compatibilidad universal con cualquier plataforma, ni para instalaciones basadas en ZHA.
Para obtener un funcionamiento estable, instalaría primero el sensor cerca de la zona principal de ocupación, ajustaría la sensibilidad estática y probaría durante varios días los tiempos de presencia antes de crear automatizaciones definitivas. También conviene activar el dispositivo después de modificar parámetros o esperar a que vuelva a comunicar los datos. Con estas precauciones, ofrece una combinación equilibrada de presencia, movimiento y luminosidad para domótica doméstica.











