Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He probado este kit de gomas conductoras en un mando PS5 DualSense con varios síntomas habituales de desgaste: pulsaciones irregulares en la cruceta, pérdida de respuesta en L1 y R1 y necesidad de ejercer más presión de la normal para que el botón registrase la orden. En estos casos, el problema no siempre está en la placa electrónica. Con bastante frecuencia, la goma situada entre el botón y el circuito pierde elasticidad o se deforma por el uso, especialmente después de muchas horas de juego.
La función de estas piezas es sencilla pero importante: al pulsar un botón, la superficie conductora de la silicona entra en contacto con la zona correspondiente de la placa y cierra el circuito. Si la goma conserva una elasticidad adecuada y está correctamente alineada, la pulsación vuelve a ser más uniforme y predecible.
El kit incluye cinco piezas destinadas a las zonas de L1, R1 y la cruceta. No es una reparación universal ni sirve para cualquier mando: está pensado exclusivamente para determinados diseños internos del DualSense de PS5. Por ello, antes de desmontar el controlador conviene comparar la forma de la pieza original con la del repuesto.
Calidad de construcción y materiales
Las gomas están fabricadas en silicona flexible y cuentan con una superficie conductora en los puntos de contacto. El material ofrece una combinación razonable entre elasticidad y resistencia, sin resultar excesivamente blando. Esto es relevante porque una goma demasiado rígida puede hacer que los botones tengan un tacto duro, mientras que una demasiado blanda puede producir pulsaciones imprecisas o quedarse parcialmente hundida.
Durante el montaje, la silicona soporta bien una manipulación cuidadosa, aunque no recomendaría doblarla repetidamente ni tirar de ella con pinzas metálicas. Las pequeñas deformaciones pueden impedir que la pieza quede centrada sobre la placa. También es importante respetar la orientación y el asiento de cada almohadilla, ya que no basta con colocarla aproximadamente encima del botón.
Cada pieza ronda los 2,7 cm, con posibles variaciones de uno a tres milímetros. Esa tolerancia puede ser relevante en el interior de un mando, donde unos pocos milímetros afectan al recorrido, al contacto eléctrico y al cierre correcto de la carcasa. Por eso, la comparación visual con la pieza retirada es un paso imprescindible.
No hace falta utilizar adhesivo. De hecho, añadir pegamento sería contraproducente: podría endurecer la goma, dejar residuos sobre la placa o dificultar futuras reparaciones.
Compatibilidad y rendimiento
La compatibilidad está limitada al mando PS5 DualSense y no debe darse por hecho que todas las revisiones internas utilizan exactamente la misma geometría. En mi experiencia con reparaciones de periféricos, incluso dentro de una misma familia de productos pueden existir pequeñas diferencias entre revisiones. Si la pieza no encaja de forma natural, no conviene forzarla.
El rendimiento mejora sobre todo cuando el fallo procede del desgaste físico de la goma. Tras la sustitución, la cruceta recupera una respuesta más homogénea y los botones L1 y R1 requieren una presión más parecida a la original. También desaparecen, en muchos casos, las pulsaciones que solo se registraban al presionar en una zona concreta.
El resultado depende mucho de la limpieza. Antes de colocar el repuesto, es necesario retirar restos de silicona, polvo y suciedad acumulada. Para ello utilizaría aire suave y un bastoncillo ligeramente humedecido con alcohol isopropílico, evitando empapar la placa. La superficie debe quedar completamente seca antes de cerrar el mando.
La comprobación previa al cierre completo ahorra tiempo. Con el mando todavía abierto, se pueden probar la cruceta, L1 y R1 ejerciendo una presión controlada. Si un botón se queda hundido, presenta un tacto desigual o no responde, normalmente hay que revisar la posición de la goma, la limpieza del contacto o la correcta colocación de la membrana.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los puntos fuertes destacaría:
- Permite recuperar un mando cuyo problema se debe a una goma desgastada.
- No requiere soldadura ni adhesivos.
- La silicona es flexible y adecuada para soportar pulsaciones repetidas.
- Incluye cinco piezas para intervenir en las zonas más habituales de desgaste.
- Su coste y dificultad suelen ser inferiores a los de sustituir el mando completo.
También tiene algunas limitaciones:
- El desmontaje del DualSense exige destornilladores de precisión y cierta paciencia.
- Una pieza con medidas ligeramente distintas puede alterar el tacto o impedir el cierre de la carcasa.
- No soluciona fallos originados por la placa, pistas dañadas, corrosión o problemas de los contactos electrónicos.
- La compatibilidad no se extiende a mandos PS4 ni a otros controladores.
- Abrir el mando puede dejar marcas en la carcasa si se utilizan herramientas inadecuadas.
Frente a comprar un mando nuevo, este tipo de repuesto resulta más lógico cuando el resto del DualSense funciona correctamente. Frente a membranas universales, ofrece la ventaja de estar planteado para una geometría concreta, aunque esa misma especialización obliga a comprobar el encaje antes del montaje.
Veredicto del experto
Considero que este repuesto es una solución práctica para reparar pulsaciones deficientes de la cruceta, L1 o R1 cuando la causa está en el desgaste de las gomas conductoras. No transforma el mando ni sustituye una reparación electrónica, pero puede devolverle un tacto consistente y prolongar considerablemente su vida útil.
La clave está en no tratarlo como una pieza que se instala a presión. Hay que desmontar con cuidado, limpiar bien, comparar cada goma con la original y probar el funcionamiento antes de cerrar completamente el DualSense. También recomiendo conservar las piezas antiguas hasta verificar que todas las funciones responden correctamente.
Para usuarios con algo de experiencia desmontando periféricos, es una reparación razonable y económica. Quien no haya abierto nunca un DualSense debería trabajar sobre una mesa despejada, organizar los tornillos por zonas y evitar aplicar fuerza sobre los botones o los cables internos. Si después de instalar las gomas persiste el fallo, lo más probable es que el origen esté en la placa o en otro componente del mecanismo, no en el repuesto.









