Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He utilizado el Redragon BS136 durante varias semanas alternando entre un PC de sobremesa, un portátil con Windows y una configuración de trabajo compartida entre juegos, navegación y edición de texto. El conjunto está formado por el teclado mecánico K628, de formato 75 %, y el ratón M693, ambos con conectividad inalámbrica de tres modos.
La propuesta tiene sentido para quien busca reducir cables sin pasar a periféricos básicos. El teclado conserva las flechas y la fila de funciones, mientras que el ratón ofrece conexión Bluetooth, inalámbrica de 2,4 GHz y modo cableado. Además, ambos pueden trabajar mediante un único dongle de 2,4 GHz, algo práctico en portátiles con pocos puertos disponibles.
La combinación resulta especialmente adecuada para escritorios pequeños o para quienes alternan entre un equipo de juego y un portátil. No sustituye a un teclado completo con teclado numérico en entornos administrativos intensivos, pero sí ofrece una distribución razonablemente compacta sin llegar al compromiso funcional de un formato 60 %.
Calidad de construcción y materiales
El K628 presenta una construcción ligera, algo habitual en teclados compactos inalámbricos, pero suficientemente estable para jugar y escribir sin desplazamientos molestos. Sus 78 teclas mantienen una distribución 75 % y los interruptores rojos lineales ofrecen una pulsación suave, sin el punto táctil de los interruptores marrones ni el clic pronunciado de los azules.
Durante sesiones largas de escritura, el recorrido lineal facilita las pulsaciones repetidas, aunque también deja más expuestos los errores por pulsaciones accidentales si se escribe muy deprisa. El sonido es claramente mecánico, pero no alcanza el nivel de ruido de un teclado con interruptores clicky. En una oficina compartida puede resultar audible, especialmente al golpear la barra espaciadora y las teclas de mayor tamaño.
Un detalle interesante es la compatibilidad con interruptores intercambiables en caliente. Esto permite sustituirlos sin desoldar, una ventaja frente a muchos combos económicos cerrados y una buena base para experimentar con interruptores más silenciosos o táctiles. El teclado también incluye altura ajustable y retroiluminación RGB, con cinco modos indicados en sus especificaciones.
El M693 utiliza una carcasa de plástico con una ergonomía convencional para agarre de palma o de dedos. Sus dimensiones son 130 x 60 x 33 mm y su peso ronda los 330 gramos según las especificaciones publicadas, una cifra que no lo sitúa entre los ratones ultraligeros actuales. A cambio, transmite una sensación sólida y resulta fácil de controlar en juegos que no exigen movimientos extremadamente rápidos.
Compatibilidad y rendimiento
La conexión inalámbrica de 2,4 GHz es la opción que he utilizado para jugar. Con el dongle conectado directamente al ordenador, la respuesta se percibe estable tanto en shooters como en juegos de estrategia. Para un portátil situado a cierta distancia, recomiendo utilizar el alargador o colocar el receptor en una zona despejada, lejos de concentradores USB saturados y de otros transmisores inalámbricos.
El Bluetooth resulta más apropiado para productividad y para cambiar el ratón o el teclado a otro dispositivo. En un portátil de trabajo permite liberar puertos USB, aunque para jugar prefiero siempre la conexión de 2,4 GHz o el cable. El modo cableado del ratón también es útil cuando la batería necesita carga o cuando se quiere eliminar cualquier variable inalámbrica durante una partida competitiva.
El M693 ofrece siete botones programables y cinco niveles de sensibilidad predefinidos: 800, 1200, 1600, 2400 y 7200 DPI. El sensor identificado como P3212 cumple correctamente en un uso gaming general, especialmente con sensibilidades medias. Los 7200 DPI son más útiles para trabajar en pantallas de alta resolución o mover el cursor rápidamente que para jugar con precisión; en shooters he obtenido un control más natural entre 800 y 1600 DPI.
El software de Redragon permite personalizar la iluminación, reasignar botones y ajustar los niveles de DPI. Conviene descargarlo únicamente desde la página oficial y crear perfiles diferenciados para cada juego. En un MOBA, por ejemplo, los botones laterales pueden asignarse a acciones de inventario, mientras que para navegación web resultan cómodos como avance y retroceso.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los aspectos que más valoro están:
- Formato 75 % equilibrado, con flechas y fila de funciones.
- Tres modos de conexión en teclado y ratón.
- Un dongle compartido para liberar puertos USB.
- Interruptores rojos lineales adecuados para juegos rápidos.
- Interruptores del teclado intercambiables en caliente.
- Siete botones configurables en el M693.
- RGB y perfiles personalizables mediante software.
También hay varios compromisos que conviene tener presentes:
- La distribución indicada es US QWERTY, por lo que puede no coincidir con la serigrafía y los hábitos de quienes utilizan distribución española.
- El teclado mecánico no es silencioso; para una habitación compartida existen alternativas de membrana o interruptores lineales amortiguados más discretas.
- El M693 no es un modelo especialmente ligero, algo relevante para jugadores de baja sensibilidad que levantan el ratón con frecuencia.
- La ausencia de teclado numérico limita su uso en hojas de cálculo y tareas contables.
- El software es necesario para aprovechar toda la personalización, y la experiencia dependerá de que los controladores reconozcan correctamente ambos periféricos.
Para mantener el conjunto en buen estado, recomiendo limpiar el teclado con aire y un pincel suave, retirar las teclas solo cuando sea necesario y evitar líquidos cerca de los interruptores. En el ratón, conviene revisar periódicamente los patines y utilizar una superficie limpia para conservar un deslizamiento uniforme.
Veredicto del experto
El Redragon BS136 es un combo equilibrado para quien prioriza conectividad, ahorro de espacio y personalización sin entrar en precios elevados. El K628 ofrece una distribución compacta pero funcional, mientras que el M693 aporta una versatilidad de conexión superior a la de muchos conjuntos básicos.
Lo recomendaría para jugadores de PC, usuarios con escritorios reducidos y personas que alternan entre sobremesa y portátil. No lo elegiría para trabajar muchas horas con teclado numérico, para entornos donde el silencio sea imprescindible o para jugadores que busquen un ratón ultraligero con prestaciones competitivas muy específicas. Dentro de su enfoque, su mayor virtud es la flexibilidad: puede funcionar como equipo inalámbrico de juego, como conjunto de productividad y como solución cableada cuando se necesita la máxima estabilidad.


















