Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
El ratón vertical inalámbrico JOMAA apuesta por una postura de agarre diferente a la de un ratón convencional. Su interés principal está en la combinación de forma vertical, conexión inalámbrica multimodo y cambio entre hasta tres dispositivos. Lo veo orientado sobre todo a quien trabaja con varios equipos —por ejemplo, un portátil de empresa, un ordenador personal y una tableta compatible— y quiere alternar entre ellos sin emparejar el ratón cada vez.
La conexión puede realizarse por Bluetooth 3.0 o 5.0, o mediante el receptor USB de 2,4 GHz incluido. El Bluetooth permite dejar libre un puerto USB, mientras que el receptor puede resultar práctico en equipos de sobremesa o en ordenadores con una conexión Bluetooth poco fiable. La selección del canal mediante un botón y sus indicadores luminosos facilitan identificar qué equipo está activo, aunque conviene recordar que el receptor ocupa un puerto y que es pequeño: guardarlo en un sitio fijo reduce el riesgo de perderlo.
El formato no convierte al dispositivo en una solución médica ni garantiza que desaparezcan las molestias. La comodidad depende del tamaño de la mano, del agarre y de la postura de trabajo. Para quien viene de un ratón plano, también cabe esperar un periodo de adaptación antes de que los movimientos y los clics resulten naturales.
Calidad de construcción y materiales
La información disponible no permite valorar con precisión el acabado, la textura ni la resistencia de los materiales, así que no sería riguroso atribuirle una calidad de construcción concreta. Sí puedo valorar la propuesta funcional: integra batería recargable, nueve botones y varios modos de conexión en un cuerpo vertical. Según el manual localizado para este modelo, pesa 120 g y monta una batería de 500 mAh; cifras que ayudan a hacerse una idea del formato, aunque no sustituyen una comprobación práctica del equilibrio y el deslizamiento sobre distintas superficies.
La batería integrada evita comprar pilas, pero implica depender de la recarga y no poder reemplazarla de forma inmediata si se agota. Como hábito, recomiendo cargarlo antes del primer uso y hacerlo cuando el nivel empiece a ser bajo, en lugar de esperar a que se interrumpa una tarea. Para mantenerlo, basta con retirar el polvo con un paño seco y evitar líquidos, golpes y calor prolongado.
Compatibilidad y rendimiento
La compatibilidad indicada incluye Mac y Windows. En macOS, sin embargo, los botones laterales de avance y retroceso no están disponibles, una limitación importante si se navega mucho entre páginas o carpetas. En Windows pueden ser más útiles para ese flujo, aunque los nueve botones no son programables: no cabe contar con asignaciones personalizadas para accesos directos, macros o funciones de aplicaciones.
El manual del modelo WG-SGM01 especifica tres niveles de sensibilidad: 1000, 1600 y 2400 DPI, con 1600 DPI como valor predeterminado. Esa selección debería cubrir navegación, ofimática y trabajo general en pantallas habituales; para movimientos muy precisos o gaming competitivo, la ausencia de datos sobre tasa de sondeo y sensor impide considerarlo una opción especializada. El mismo documento indica hasta 100 horas de funcionamiento y un alcance inalámbrico de 10 m, pero son cifras declaradas que pueden variar según el uso y el modo de conexión.
En un escritorio con portátil y monitor externo, el formato vertical puede encajar en tareas de correo, hojas de cálculo y navegación, siempre que se acompañe de una altura adecuada de mesa y silla. Para una sesión de juego, podría servir en títulos tranquilos o de estrategia, pero su forma y la falta de botones configurables lo hacen menos versátil que un ratón gaming diseñado para ajustar sensibilidad y asignaciones.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
- A favor: Bluetooth y receptor de 2,4 GHz, cambio entre tres dispositivos, batería recargable y opción de clic silencioso o audible.
- A favor: el diseño vertical ofrece una alternativa para quienes prefieren apoyar la mano en una posición distinta a la de un ratón tradicional.
- A mejorar: los botones no se pueden personalizar y la función lateral de navegación no está disponible en Mac.
- A mejorar: faltan datos relevantes para evaluar su rendimiento con más precisión, como la tasa de sondeo y las características detalladas del sensor.
- A tener en cuenta: es un diseño para mano derecha, según el manual localizado, y la adaptación puede llevar tiempo.
Veredicto del experto
Mi valoración es que el JOMAA tiene sentido como ratón de oficina para quien busca conectividad flexible y quiere probar un formato vertical sin necesitar funciones avanzadas. El cambio entre tres equipos y la posibilidad de elegir entre Bluetooth y receptor de 2,4 GHz son sus argumentos más prácticos. En cambio, la falta de programación de botones y la limitación de avance y retroceso en macOS reducen su atractivo para usuarios que dependen de atajos o trabajan principalmente con un Mac.
Antes de elegirlo, conviene comprobar que el tamaño y la inclinación del cuerpo se adapten bien a la mano. Si se cambia desde un ratón convencional, es preferible empezar con sesiones cortas y aumentar el tiempo gradualmente. Para el uso diario, mantendría el receptor guardado en un lugar seguro y evitaría utilizarlo sobre superficies irregulares, que pueden dificultar un movimiento consistente.











