Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He utilizado esta placa con una Raspberry Pi 5 en varios montajes, desde una configuración de almacenamiento hasta un banco de pruebas con varios accesorios PCIe. Su función principal es distribuir la interfaz PCIe de la Raspberry Pi 5 en dos canales PCIe x1, lo que aporta bastante más flexibilidad que un adaptador de un único dispositivo.
La conexión se realiza mediante la interfaz PCIe FFC de 16 pines de la Raspberry Pi 5. No es una ampliación universal para cualquier ordenador ni un adaptador USB disfrazado: depende directamente del bus PCIe de la placa y, por tanto, de la configuración del sistema, de la alimentación y de la compatibilidad del accesorio conectado.
El límite más importante es que trabaja con PCIe Gen2, también conocido como PCIe 2.0. Para unidades NVMe, tarjetas de red, controladoras y otros periféricos compatibles resulta suficiente en muchos proyectos, pero no tiene sentido comprarla esperando el rendimiento de una plataforma PCIe Gen3 o superior.
Calidad de construcción y materiales
La placa presenta un diseño compacto y orientado a montajes experimentales o integrados. El formato facilita colocarla sobre la Raspberry Pi 5 mediante los conectores de pines y los separadores incluidos, manteniendo una distancia razonable entre placas. Esto es especialmente útil cuando se apilan varios HAT y se necesita evitar que los componentes o soldaduras entren en contacto.
Los separadores cumplen una función importante, no solo estética. En mis montajes han ayudado a mantener el cableado en una posición estable y a reducir la tensión sobre los cables FFC. Conviene apretarlos con moderación, ya que una presión excesiva puede deformar la placa o forzar los conectores.
El paquete incorpora cables PCIe de 40 y 70 mm, tres unidades de cada longitud. La variedad resulta práctica para probar distintas distribuciones, aunque la elección del cable adecuado depende mucho de la caja y de la posición final de los HAT. Los cables cortos son preferibles cuando las placas quedan próximas, mientras que los de 70 mm ofrecen más margen en montajes separados, pero también exigen sujetarlos para que no queden doblados cerca del conector.
Compatibilidad y rendimiento
La compatibilidad está centrada en la Raspberry Pi 5 y en accesorios que utilicen PCIe Gen2. Antes de montar una tarjeta, comprobaría tres aspectos: que el accesorio sea compatible con la Raspberry Pi 5, que disponga de controladores para el sistema operativo utilizado y que reciba alimentación suficiente.
En una configuración con almacenamiento NVMe, la placa permite plantear un sistema con un dispositivo PCIe para el sistema operativo y otro para datos, copias locales o máquinas virtuales. No asumiría, sin embargo, que dos unidades van a duplicar automáticamente el rendimiento. El bus disponible procede de la Raspberry Pi 5 y debe repartirse entre los canales, además de estar condicionado por el controlador, el almacenamiento y la carga simultanea.
También la he considerado interesante para proyectos con una tarjeta de red PCIe y una controladora de almacenamiento. En un pequeño servidor doméstico o laboratorio de virtualización, esta distribución puede ser más útil que conectar varios periféricos USB, sobre todo cuando se busca una ruta de comunicación más directa y una instalación mas limpia.
La limitación a PCIe Gen2 se nota frente a soluciones más modernas. Para almacenamiento convencional, redes de velocidad moderada o tarjetas de expansión sencillas no suele ser un problema grave. En cambio, para dispositivos que dependen mucho del ancho de banda, la interfaz puede convertirse en el cuello de botella. Los accesorios Gen3 o superiores pueden ser físicamente compatibles en algunos casos, pero funcionarán como máximo dentro de las posibilidades del enlace Gen2 y no siempre estarán validados por el fabricante.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre sus puntos fuertes destacaría:
- Dos canales PCIe x1 en una placa compacta.
- Conexión directa mediante FFC PCIe de 16 pines.
- Cables de dos longitudes para adaptar el montaje.
- Separadores incluidos, útiles para evitar contactos accidentales.
- Posibilidad de combinarla con determinados HAT PCIe y accesorios PoE compatibles.
- Buena utilidad para prototipos, almacenamiento y laboratorios domésticos.
Como aspectos mejorables, echo en falta una información más detallada sobre la topología exacta de los dos canales, la alimentación máxima disponible y las combinaciones de HAT oficialmente verificadas. Son datos relevantes cuando se pretende instalar simultáneamente una unidad NVMe, una tarjeta de red o un accesorio PoE.
También hay que prestar atención a la ventilación. Al apilar varias placas sobre una Raspberry Pi 5, el flujo de aire puede empeorar y aumentar la temperatura del procesador o del dispositivo PCIe. Recomiendo utilizar una caja compatible, dejar espacio entre placas y fijar los cables sin bloquear el ventilador.
Durante la instalación, apagaría completamente la Raspberry Pi, desconectaría la fuente de alimentación y revisaría dos veces la orientación del cable FFC. Después comprobaría el reconocimiento del hardware desde el sistema operativo antes de cerrar la caja. Si un dispositivo no aparece, revisaría primero el cable, la configuración PCIe, la alimentación y los controladores.
Veredicto del experto
Considero esta placa una ampliación práctica para sacar más partido a la interfaz PCIe de la Raspberry Pi 5 cuando se necesitan dos accesorios compatibles. Su valor no está en proporcionar velocidades de nueva generación, sino en facilitar montajes más flexibles y ordenados que los basados exclusivamente en adaptadores externos.
La recomendaría para proyectos de almacenamiento, servidores compactos, pruebas con tarjetas PCIe y configuraciones con varios HAT, siempre que se acepte el límite PCIe Gen2 y se compruebe la compatibilidad de cada periférico. No la elegiría para cargas que dependan de un ancho de banda muy elevado ni para instalaciones que requieran una compatibilidad garantizada con cualquier dispositivo PCIe.
Con una planificación cuidadosa de la alimentación, la ventilación y la longitud de los cables, es una solución versátil para ampliar una Raspberry Pi 5 sin complicar demasiado el montaje físico.
















