Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He utilizado esta placa COM DB9 en varios equipos de sobremesa con placas base que todavía conservan una cabecera serie interna, principalmente para conectar equipos de control, terminales de punto de venta y dispositivos industriales antiguos. Su función es sencilla: trasladar la conexión serie de la placa base hasta la parte trasera del ordenador mediante un soporte con conector DB9 hembra.
No incorpora electrónica de conversión ni transforma una conexión USB en RS232. Este detalle es fundamental: actúa como una prolongación física del puerto COM integrado en la placa base. Por tanto, resulta una solución económica y limpia cuando el equipo dispone de la cabecera adecuada, pero no sirve para añadir un puerto serie a cualquier ordenador.
La comunicación RS232 utiliza habitualmente las líneas de transmisión, recepción y masa en los pines 3, 2 y 5, aunque algunos periféricos necesitan también señales de control como RTS, CTS, DTR o DSR. El conector DB9 permite disponer de estas líneas en instalaciones que utilizan control de flujo por hardware.
Calidad de construcción y materiales
El conjunto es ligero y funcional. El soporte trasero tiene el formato habitual de una ranura de expansión de ordenador, por lo que se puede fijar al chasis con el tornillo correspondiente. No ocupa una ranura PCIe real: únicamente utiliza el espacio físico de una abertura trasera.
El conector DB9 hembra queda correctamente orientado para conectar un cable serie macho estándar. En mis pruebas, la fijación mecánica resultó suficiente para un uso de sobremesa, aunque conviene sujetar el conector externo con sus tornillos laterales cuando el cable va a permanecer instalado durante mucho tiempo. Así se evita transmitir esfuerzos al soporte y a la cabecera interna.
El cable plano mide aproximadamente 27 cm, una longitud equilibrada para cajas ATX convencionales. Permite llegar desde la zona de la placa base hasta la parte posterior sin quedar excesivamente tenso. En cajas compactas o con la cabecera situada en el extremo opuesto, puede ser necesario organizarlo con cuidado para que no roce con ventiladores, disipadores o tarjetas de expansión.
Los pines galvanizados ofrecen una superficie de contacto adecuada para conexiones repetidas, pero no sustituyen a una instalación cuidadosa. Recomiendo evitar dobleces bruscos en el cable plano y no tirar de él para desconectarlo; es preferible extraerlo sujetando el conector.
Compatibilidad y rendimiento
La instalación requiere localizar una cabecera COM interna compatible en la placa base. No todas tienen la misma disposición de pines, así que antes de conectar el cable conviene consultar el manual de la placa y confirmar la orientación del pin ausente o marcado. Forzar el conector en una posición incorrecta puede provocar que el puerto no funcione o, en el peor caso, dañar la interfaz.
Una vez instalado en una placa compatible, el sistema operativo suele mostrar el puerto como COM1, COM2 u otra numeración disponible. En Windows 10, Windows 11 y Linux, la detección depende del controlador serie integrado en la placa base, no del soporte DB9 en sí. En Linux, por ejemplo, normalmente aparecerá como un dispositivo del tipo ttyS, siempre que la controladora esté habilitada en la BIOS o UEFI.
El rendimiento es el propio de la interfaz serie disponible en la placa. Para tareas habituales, como configurar un router antiguo, comunicarse con una máquina CNC, leer datos de una báscula industrial o utilizar un software de TPV, la conexión es estable. En una instalación de tres hilos suelen bastar TX, RX y GND, pero no todos los equipos emplean el mismo tipo de cable: algunos necesitan un cable directo y otros uno cruzado o null modem.
La limitación principal no está en la placa, sino en el estándar RS232. Es una conexión punto a punto, con velocidades y distancias inferiores a las de USB, Ethernet o RS485. Además, no recomiendo conectar o desconectar equipos RS232 con el ordenador encendido, especialmente en entornos industriales, porque la conexión en caliente no está contemplada como uso normal del estándar.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Sus puntos fuertes son:
- Instalación sencilla en placas base con cabecera COM.
- Soporte trasero incluido y fácil de fijar.
- Cable de 27 cm adecuado para la mayoría de cajas ATX.
- Conector DB9 hembra compatible con cables serie convencionales.
- No requiere una tarjeta PCIe adicional ni controladores propios.
- Buena solución para conservar equipos antiguos en ordenadores actuales.
Como aspectos mejorables, echo en falta una identificación visible del pin 1 o de la orientación del cable en el propio conjunto. Aunque suele ser fácil comprobarla en el manual, una marca adicional reduciría errores durante el montaje. También sería útil que el fabricante especificase claramente el pinout exacto del cable, porque las cabeceras COM no siempre están cableadas de forma idéntica entre fabricantes.
Frente a un adaptador USB a RS232, esta placa ofrece una integración más permanente y puede evitar problemas de compatibilidad con software antiguo que espera un puerto COM tradicional. Sin embargo, un adaptador USB resulta más práctico si se trabaja con varios ordenadores o si la placa base no tiene cabecera interna. Para equipos sin conexión compatible, la alternativa correcta es una tarjeta PCIe serie, no este soporte.
Veredicto del experto
Considero esta placa una solución práctica para recuperar un puerto serie físico en un ordenador compatible. Su valor está en la sencillez: no añade funciones, pero lleva al panel trasero una interfaz COM que muchas placas base todavía incorporan internamente.
La compraría para un equipo dedicado a maquinaria, automatización, TPV o mantenimiento de hardware antiguo, siempre después de comprobar el pinout de la placa base y el tipo de cable que exige el periférico. No la elegiría para un ordenador sin cabecera COM, para instalaciones que necesiten aislamiento eléctrico ni como sustituto universal de un adaptador USB a RS232.
Con una instalación correcta, una buena gestión del cable y la selección adecuada entre cable directo y null modem, cumple su cometido sin complicaciones. El punto decisivo no es la velocidad, sino confirmar la compatibilidad eléctrica y de pines antes del montaje.










