Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo varias semanas trabajando con la Waveshare ESP32-S3 Touch LCD de 1,69 pulgadas en tres proyectos distintos: una estación meteorológica de escritorio, un panel de control de domótica y un mando portátil con detección de gestos. Tras ese tiempo de uso intensivo, mi conclusión es que estamos ante una de las placas todo-en-uno mejor resueltas del ecosistema ESP32-S3, especialmente interesante para quien quiere tener pantalla, sensores y conectividad sin cablear nada.
El corazón de la placa es el ESP32-S3R8, un SoC de doble núcleo LX7 a 32 bits capaz de alcanzar los 240 MHz. En mis pruebas de benchmark con ESP-IDF, el rendimiento disponible resulta más que suficiente para gestionar simultáneamente la actualización de la pantalla por SPI, la lectura del IMU por I2C y las comunicaciones WiFi, sin cuellos de botella apreciables. El combo de 512 KB de SRAM interna, 8 MB de PSRAM y 16 MB de Flash es el gran argumento de esta versión: permite cargar fuentes grandes, buffers de imagen completos e incluso servir una interfaz web ligera desde la propia placa sin quedarnos cortos de memoria.
La pantalla IPS de 1,69 pulgadas con resolución de 240 × 280 píxeles y 262K colores, controlada por el clásico ST7789V2, ofrece un rendimiento muy correcto para su tamaño. En condiciones normales de interior la legibilidad es buena, y la tasa de refresco por SPI permite animaciones fluidas si se optimizan bien los volcados de framebuffer, por ejemplo con LVGL. La densidad de píxeles es alta para su tamaño, así que los textos pequeños se leen con nitidez, aunque conviene elegir fuentes pensadas para pantallas pequeñas para no perder definición.
Calidad de construcción y materiales
La fabricación está a la altura de lo que Waveshare nos tiene acostumbrados. La PCB es limpia, con serigrafía clara que identifica cada pad y conector, y los componentes van soldados de forma impecable. La pantalla queda firmemente fijada a la placa, sin holguras ni puntos de presión tras semanas de manipulación. El conector de batería MX1.25 está bien sujeto, aunque conviene ser delicado al insertarlo porque es pequeño y el cable fino.
La antena WiFi y Bluetooth está integrada en la propia PCB, algo que funciona correctamente a corta y media distancia; en mis pruebas de cobertura desde el router hasta la placa atravesando dos tabiques, la conexión se mantuvo estable con una intensidad de señal razonable. No esperéis, eso sí, el alcance de una antena externa: si la placa va dentro de una carcasa metálica, la señal se degradará notablemente.
Un detalle apreciable es la presencia de pads reservados para GPIO, I2C y UART, lo que permite expandir el sistema con sensores externos sin sacrificar los recursos internos. En mi caso, añadí un sensor externo de presión atmosférica por I2C al RTC y al IMU ya presentes, y todo convivió sin conflictos de direcciones.
Compatibilidad y rendimiento
La placa se integra sin fricción con Arduino IDE, ESP-IDF y MicroPython, los tres entornos habituales del ecosistema. Con Arduino IDE funcionó a la primera instalando la placa ESP32-S3 y descargando las librerías de soporte de Waveshare para el ST7789V2, el CST816T y el QMI8658. Con MicroPython, el rendimiento en tareas de dibujado es algo inferior al compilado de C, pero sigue siendo perfectamente viable para interfaces sencillas.
El chip táctil CST816T responde con baja latencia y detecta gestos (deslizamientos, toques simples y dobles), lo que abre posibilidades muy interesantes para menús navegables o mandos con reconocimiento de movimiento combinándolo con el IMU QMI8658 de seis ejes. El RTC PCF85063 permitió mantener la hora exacta en la estación meteorológica incluso tras varios reinicios, apoyado en su batería de respaldo.
En cuanto a conectividad, el WiFi 2,4 GHz (802.11 b/g/n) y el Bluetooth 5 LE cumplen sobradamente para escenarios IoT habituales: MQTT hacia el broker local, peticiones HTTP a APIs y emparejamiento BLE con el móvil sin problemas detectados.
La alimentación es flexible: USB-C para desarrollo y una batería de litio de 3,7 V con circuito de carga integrado para uso portátil. En mi mando con detección de gestos, una batería de litio estándar conectada al conector MX1.25 sostuvo un ciclo de uso intermitente durante días, con recargas cómodas directamente por el USB-C sin necesitar hardware adicional.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los puntos fuertes destaco la integración completa, la generosa dotación de memoria, el conjunto de sensores bien elegido y la documentación de Waveshare, bastante completa con ejemplos funcionales en los tres entornos principales.
Como aspectos mejorables, señalaría que el botón físico de reset está muy cerca del borde, lo que complica el acceso si se monta en una carcasa ajustada. Además, la pantalla de 1,69 pulgadas puede resultar pequeña para ciertos paneles de control con mucha información, y el brillo máximo se queda algo corto bajo luz solar directa. También conviene recordar que exige conocimientos previos de programación: no es una solución plug-and-play, sino una plataforma para desarrolladores.
Un consejo práctico: si vais a dejar la placa alimentada por batería de forma prolongada, id con cuidado con el ciclo completo de descarga y evitad exponerla al sol, tanto por la batería como por la vida útil de la pantalla.
Veredicto del experto
Tras semanas de uso intensivo, la Waveshare ESP32-S3 Touch LCD 1,69" me parece una opción muy sólida dentro de su categoría frente a alternativas basadas en placas separadas o módulos TFT sueltos, donde el cableado y la falta de PSRAM suelen ser limitaciones habituales. Es una base excelente para proyectos de domótica, wearables caseros, relojes inteligientes o interfaces embebidas, siempre que el usuario tenga soltura programando en Arduino, ESP-IDF o MicroPython. Por precio, integración y fiabilidad, ocupa con mérito un lugar destacado en mi caja de herramientas de prototipado.










