Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo tres semanas probando este adaptador HAT para Raspberry Pi 5 en mi setup habitual, que combina uso como servidor casero de medios, estación de trabajo ligera con Raspberry Pi OS y pequeños proyectos de captura de video con ffmpeg. La llegada de la interfaz PCIe nativa a la Raspberry Pi 5 fue un cambio de juego, y este HAT aprovecha esa conectividad para añadir no un solo, sino dos discos NVMe, algo que hasta ahora solo veíamos en soluciones mucho más caras o con adaptadores genéricos poco fiables.
Está diseñado exclusivamente para la Raspberry Pi 5, por lo que no es compatible con modelos anteriores, una decisión lógica que permite exprimir al máximo la interfaz PCIe de la placa base sin compromisos. En mi caso, lo he usado para sustituir la microSD de arranque por una unidad NVMe para el sistema operativo, y una segunda unidad para almacenamiento de datos, eliminando por completo los cuellos de botella de velocidad que sufría antes con tarjetas microSD de gama alta.
Calidad de construcción y materiales
El PCB se siente robusto y sin flexiones al montar las unidades, con unas tolerancias de fabricación muy ajustadas: los conectores M.2 encajan perfectamente con los tornillos de montaje incluidos, sin holguras que puedan causar problemas de conexión a largo plazo. El detalle más destacable es el tratamiento de inmersión de oro en los contactos de los slots M.2, que previene la oxidación incluso en entornos húmedos (algo habitual en zonas costeras de España, donde vivo), mejorando la conductividad y alargando la vida útil del adaptador si se cambian de disco con frecuencia.
El kit incluye todo lo necesario para la instalación: cable de extensión 16P-40 mm de grosor adecuado (nada de cables finos que puedan romperse con el uso), tornillos y separadores M2.5 que encajan exactamente en los puntos de montaje de la Raspberry Pi 5, y una guía de instalación rápida en español, un detalle poco común en accesorios de este tipo. El circuito de monitorización de energía y los LEDs de actividad están integrados de forma discreta, sin añadir volumen innecesario al adaptador.
Compatibilidad y rendimiento
El HAT soporta todos los formatos M.2 NVMe del mercado: 2280, 2260, 2242 y 2230, con interfaz PCIe 3.0 x2, por lo que es compatible incluso con unidades más nuevas (que funcionarán sin problemas con retrocompatibilidad). En mis pruebas, instalé una unidad 2230 de 1TB (resto de una actualización de Steam Deck), una 2242 de 512GB y una 2280 de 2TB, y todas fueron reconocidas de forma inmediata en ambos canales, tanto en Raspberry Pi OS (64-bit) como en Ubuntu Server 24.04 LTS, sin necesidad de instalar controladores adicionales.
La velocidad de acceso a datos es notablemente superior a la de las tarjetas microSD, lo que se nota especialmente al arrancar el sistema (el tiempo de arranque se redujo a la mitad frente a microSD), al copiar archivos grandes o al ejecutar bases de datos en el servidor casero. El HAT toma toda la energía del puerto PCIe de la Raspberry Pi 5, por lo que no requiere fuente de alimentación adicional: usé la fuente oficial de 27W de la RPi 5 en todo momento, y no recibí ninguna advertencia de bajo voltaje incluso con las dos unidades funcionando a pleno rendimiento.
Los LEDs de actividad, uno por cada slot M.2, permiten ver en tiempo real si los discos están en uso sin necesidad de acceder al sistema por SSH. El circuito de monitorización de energía es especialmente útil para gestionar la térmica: en mis pruebas, detecté que una de las unidades consumía un 15% más de energía que la otra en reposo, así que ajusté los parámetros de ahorro de energía en el sistema operativo para reducir la generación de calor.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Soporte para dos unidades NVMe simultáneas con flexibilidad total de formatos M.2 (de 2230 a 2280)
- Contactos con tratamiento de oro que evitan oxidación y mejoran la conductividad a largo plazo
- No requiere fuente de alimentación adicional, todo el poder se toma del puerto PCIe de la RPi 5
- Incluye todos los accesorios de montaje necesarios, incluido el cable de extensión específico
- LEDs de actividad por unidad y monitorización de energía integrada, ideales para gestión térmica y prevención de sobrecargas
- Compatible con configuraciones RAID gestionadas por software a nivel de sistema operativo
Aspectos mejorables
- La guía de instalación rápida se centra solo en el montaje físico, y no incluye ejemplos básicos para configurar RAID o formatear las unidades
- El cable de extensión de 40 mm es muy corto, lo que obliga a montar el HAT directamente sobre la Raspberry Pi 5, sin espacio para colocar otros HATs o accesorios intermedios
- No incluye soporte para RAID por hardware, por lo que las configuraciones de alto rendimiento (como RAID 0) añaden una pequeña carga al procesador de la RPi 5
- Si se usan unidades 2280 con disipadores de calor de grosor estándar, el espacio entre el HAT y la RPi 5 queda muy justo, requiriendo disipadores más finos
Veredicto del experto
Tras tres semanas de uso en escenarios reales, este HAT es una de las mejores opciones del mercado para añadir almacenamiento rápido a la Raspberry Pi 5. Su construcción es superior a la mayoría de alternativas genéricas de un solo canal, y la flexibilidad de soportar dos unidades y múltiples formatos M.2 lo hace ideal para proyectos que requieren capacidad y velocidad, como servidores caseros, estaciones de trabajo ligeras o sistemas de captura de video.
Los puntos mejorables son menores y no restan utilidad al producto: el cable corto y la falta de RAID por hardware se compensan con el precio contenido y la calidad de los materiales. Como consejo práctico, recomiendo usar siempre la fuente oficial de 27W para la RPi 5 para evitar problemas de energía, añadir pequeñas almohadillas térmicas a las unidades NVMe si se van a hacer escrituras sostenidas de datos, y familiarizarse con herramientas como mdadm antes de configurar RAID por software. Es una compra segura para cualquier usuario de RPi 5 que quiera dejar de depender de las lentas y poco fiables tarjetas microSD.

















