Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He utilizado el NB F160 como soporte para una configuración de doble monitor orientada a teletrabajo, programación y gestión de documentos. Su principal ventaja es que permite colocar dos pantallas de forma independiente y liberar prácticamente toda la zona central del escritorio. En una mesa de trabajo convencional, la diferencia frente a mantener ambos monitores sobre sus bases originales se nota especialmente al ganar espacio para el teclado, una libreta o una estación de carga.
El formato de brazo articulado resulta más flexible que un soporte fijo. Cada pantalla puede ajustarse por separado en altura, inclinación y orientación, algo útil cuando los monitores no tienen exactamente el mismo tamaño o cuando se utiliza uno en horizontal y otro en vertical. El recorrido vertical de hasta 260 mm ofrece margen suficiente para adaptar la posición a diferentes alturas de usuario y mesas.
La compatibilidad está bien delimitada: funciona con pantallas de 17 a 27 pulgadas, entre 2 y 9 kg por monitor y con anclajes VESA de 75 x 75 o 100 x 100 mm. Conviene comprobar estos tres puntos antes del montaje, especialmente el peso sin la peana original.
Calidad de construcción y materiales
La estructura de aleación de aluminio transmite una sensación de solidez adecuada para un soporte de este tipo. El acabado negro encaja fácilmente tanto en escritorios domésticos como en puestos de trabajo más sobrios. Durante el uso, los brazos mantienen una presencia estable siempre que la abrazadera quede correctamente fijada y la superficie de la mesa sea suficientemente rígida.
La articulación mediante resortes de gas facilita los ajustes, aunque requiere dedicar unos minutos a equilibrar cada brazo según el peso del monitor instalado. Si la tensión no está bien regulada, la pantalla puede tender a subir o bajar al moverla. Una vez ajustada, la posición se mantiene con bastante precisión y no es necesario reapretar constantemente.
La abrazadera libera espacio frente a las bases convencionales y evita tener que perforar el escritorio. A cambio, necesita una zona trasera accesible y un borde de mesa compatible con el sistema de fijación. En mesas con traseras cerradas, superficies muy finas o tableros poco rígidos, revisaría cuidadosamente la instalación para evitar movimientos o deformaciones.
La canalización integrada para cables es funcional y ayuda a que los conductores sigan el recorrido de los brazos. No elimina por completo la necesidad de ordenar los cables, sobre todo cuando se conectan alimentación, vídeo y periféricos, pero sí reduce considerablemente el desorden visual.
Compatibilidad y rendimiento
Probé la configuración con dos monitores de distinto formato dentro del rango admitido, colocando uno como pantalla principal horizontal y otro girado en vertical para leer documentación y consultar código. La posibilidad de girar cada monitor 360 grados resulta práctica para cambiar la orientación, aunque conviene sujetar la pantalla con ambas manos y comprobar después que el nivelado sigue siendo correcto.
La inclinación entre +35 y -50 grados permite reducir reflejos procedentes de ventanas o lámparas. En el uso diario, el ajuste horizontal de hasta 180 grados por lado también facilita girar una pantalla hacia otra persona para mostrar una presentación, una tabla o una incidencia sin tener que mover toda la mesa.
Los dos puertos USB 3.0 son un añadido útil para conectar un teclado, un ratón, un lector de tarjetas o una memoria externa. No sustituyen a un concentrador USB dedicado, especialmente si se necesitan varios dispositivos o conexiones de alta velocidad, pero resultan cómodos para accesorios básicos. Antes de instalar el brazo, dejaría previsto el recorrido del cable USB hasta el ordenador para evitar tensiones y curvas demasiado cerradas.
En un entorno de programación, la disposición vertical de una pantalla mejora la lectura de archivos largos y terminales. Para edición fotográfica o de vídeo, la estabilidad es positiva, aunque la calidad final del trabajo dependerá principalmente de los propios monitores, su calibración y la conexión de vídeo utilizada. El soporte no incorpora funciones de gestión de señal ni sustituye a un dock o a un conmutador.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo que más me ha gustado:
- Permite liberar una cantidad considerable de espacio en el escritorio.
- Los dos brazos se regulan de forma independiente.
- La compatibilidad VESA de 75 x 75 y 100 x 100 mm cubre muchos monitores habituales.
- El rango de movimiento facilita trabajar con pantallas horizontales y verticales.
- La abrazadera evita realizar perforaciones en la mesa.
- La gestión de cables y los dos puertos USB 3.0 mejoran la organización del puesto.
Aspectos mejorables:
- El ajuste inicial de los resortes de gas requiere paciencia, sobre todo con monitores de pesos diferentes.
- La estabilidad depende en gran medida de la rigidez y el grosor del escritorio.
- Los puertos USB están pensados para conexiones auxiliares, no para reemplazar un hub completo.
- Con dos pantallas grandes o muy pesadas dentro del límite permitido, queda menos margen para mover los brazos con suavidad.
- La comprobación previa del peso y del patrón VESA es imprescindible; no conviene comprarlo únicamente por el tamaño de la pantalla.
Para conservar el mecanismo en buenas condiciones, recomiendo no forzar los brazos más allá de su recorrido, limpiar el polvo de las articulaciones con un paño seco y revisar periódicamente la fijación de la abrazadera. También es preferible mover los monitores sujetándolos por el marco y no por el panel.
Veredicto del experto
El NB F160 es una solución equilibrada para quienes necesitan dos monitores y quieren recuperar superficie útil sin instalar un soporte de sobremesa voluminoso. Su sistema de resortes permite ajustar cada pantalla con precisión y sus posibilidades de giro e inclinación resultan especialmente útiles en programación, teletrabajo y tareas multitarea.
No lo elegiría para una única pantalla ni para un portátil usado ocasionalmente, porque en esos casos un soporte más sencillo suele ser suficiente. Sin embargo, para un puesto fijo con dos monitores compatibles, ofrece una combinación razonable de ajuste, organización y aprovechamiento del espacio. La compra tiene sentido siempre que la mesa soporte correctamente la abrazadera y se respeten los límites de peso y anclaje VESA.










