




La memoria DDR2 sigue siendo relevante para muchos equipos “clásicos” que se usan en casa, en talleres, en oficinas o en máquinas dedicadas. No todos los ordenadores necesitan ser nuevos para cumplir su función: hay PCs con placas base DDR2 que funcionan perfectamente para navegación ligera, ofimática, control de maquinaria, punto de venta, reproductores multimedia, retro‑gaming o uso educativo. En estos casos, ampliar la RAM es una de las mejoras más rentables porque reduce bloqueos, mejora la multitarea y evita que el sistema use el disco duro como memoria virtual.
Este módulo MLLSE DDR2 de 2GB a 533MHz (equivalente a PC2‑4200U) está pensado para equipos de sobremesa con ranuras DIMM de 240 pines. Es una opción práctica cuando tu PC tiene poca memoria y notas síntomas típicos: el navegador se vuelve lento con varias pestañas, programas de oficina tardan en abrir, el antivirus consume recursos, o el sistema se queda “pensando” cuando cambias entre tareas. Con más RAM, el sistema mantiene más información en memoria y reduce lecturas/escrituras al disco, lo que se traduce en una respuesta más fluida.
En memorias DDR2 es habitual ver dos formas de nombrar la velocidad: la frecuencia (533MHz) y el “PC rating” (PC2‑4200). Ambas se refieren al mismo rendimiento aproximado. En la práctica, DDR2‑533 ofrece un ancho de banda teórico suficiente para muchas plataformas antiguas (Intel Core 2 Duo, Pentium, Athlon 64/AM2, etc.). Si tu placa base admite DDR2‑667 u 800, normalmente puede bajar a 533 sin problema; lo contrario (subir más de lo soportado) puede requerir ajustes o directamente no funcionar.
El sufijo U en PC2‑4200U suele indicar que es memoria unbuffered (sin búfer), que es lo normal en PCs domésticos. También es habitual que sea no‑ECC, es decir, sin corrección de errores; nuevamente, lo normal en equipos de consumo. Para estaciones de trabajo o servidores antiguos, podría existir ECC, pero no es lo habitual en placas DDR2 de sobremesa.
En la ficha aparece “compatible con placas base Intel y AMD”. Esto suele ser cierto dentro del mundo DDR2, pero hay matices importantes. La compatibilidad real depende de:
Antes de comprar, revisa el manual de tu placa base o busca el modelo en internet para confirmar la capacidad máxima y la velocidad soportada. Si tu placa ya usa DDR2, este módulo suele ser compatible, pero siempre es buena práctica comprobar. Si tienes dudas, el dato más útil es: modelo exacto de placa base y cantidad de ranuras.
La mejora más evidente ocurre cuando el sistema se quedaba sin RAM y empezaba a usar el disco como memoria. En PCs con discos mecánicos, eso se nota muchísimo: el disco hace ruido, el cursor se queda congelado y cualquier acción tarda segundos. Con más RAM, ese efecto disminuye. En SSD también se nota, pero menos; aun así, ampliar RAM reduce desgaste del SSD al escribir menos swap.
También notarás mejora en:
Instalar una memoria de sobremesa es una tarea sencilla si sigues unas normas básicas de seguridad:
Si tu placa tiene slots de distinto color, consulta el manual para activar dual channel. Normalmente se colocan módulos iguales en ranuras alternas. El dual channel aumenta el ancho de banda y puede mejorar el rendimiento, especialmente si el equipo usa gráfica integrada.
En plataformas DDR2, algunos problemas son frecuentes y suelen tener solución:
Si tu objetivo es ampliar a más capacidad, una estrategia conservadora es usar módulos iguales (misma marca, capacidad y velocidad) para maximizar compatibilidad. En DDR2, el comportamiento puede variar según chipset, así que la consistencia ayuda.
Una pregunta muy común al actualizar equipos DDR2 es “¿hasta cuánto puedo subir?”. La respuesta depende de la placa base y del chipset. Hay placas con 2 ranuras que admiten 4GB (2×2GB), otras con 4 ranuras que alcanzan 8GB (4×2GB) e incluso algunas que aceptan 16GB con módulos específicos, aunque no era lo habitual en su época. Además, si tu sistema operativo es de 32 bits, verás una limitación práctica: aunque instales 4GB, el sistema suele reconocer alrededor de 3–3,5GB. Por eso, antes de comprar varios módulos, conviene revisar el manual de la placa o consultar la lista de compatibilidad de memoria (QVL) si existe.
Si solo quieres un empujón de rendimiento para tareas básicas, pasar de 1GB a 2GB ya se nota muchísimo en equipos antiguos. Si tienes 2 ranuras libres, añadir un segundo módulo para llegar a 4GB puede ser un salto importante, especialmente si usas un navegador moderno o varias aplicaciones a la vez.
En DDR2 es muy común que la placa base soporte dual channel. Esto no duplica la capacidad, pero sí aumenta el ancho de banda al usar dos módulos en paralelo. En la práctica, el dual channel suele notarse más si tu equipo utiliza gráfica integrada (porque comparte memoria con el sistema) o si haces tareas que mueven muchos datos. Para activarlo, normalmente necesitas dos módulos iguales y colocarlos en las ranuras indicadas por el fabricante (a menudo las ranuras del mismo color). Si tu objetivo es estabilidad, intenta mantener la configuración simétrica: mismo tamaño, misma velocidad y preferiblemente misma marca y latencias similares.
Si mezclas módulos de 533 y 800MHz, por ejemplo, el sistema normalmente ajustará todo a la velocidad del más lento. Eso no es malo si buscas compatibilidad, pero conviene saberlo para no esperar más rendimiento del que puede ofrecer el conjunto.
Para maximizar la probabilidad de que el módulo funcione a la primera, revisa estos puntos antes de pedir:
Con estas comprobaciones, el upgrade suele ser directo y muy agradecido. En muchos casos, ampliar RAM es el paso más rentable para alargar la vida útil de un equipo que todavía cumple su función.
La MLLSE DDR2 2GB 533MHz (PC2‑4200U) es una opción útil para actualizar ordenadores DDR2 y mejorar estabilidad en tareas diarias. Con formato DIMM de 240 pines y voltaje típico 1,8V, puede ser el repuesto o la ampliación que necesitas para mantener un PC clásico funcionando de forma fluida. Si confirmas compatibilidad de tu placa base y eliges la configuración adecuada (idealmente con módulos iguales), tendrás una mejora clara con una inversión pequeña.



