Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He probado este mando inalámbrico con una PS4 Pro, una PS4 Slim y un PC con Windows, alternando juegos de acción, conducción, plataformas y títulos que aprovechan el giroscopio. Su planteamiento es claro: ofrecer una alternativa al mando estándar de PS4 con conectividad inalámbrica, iluminación RGB, botones traseros programables y función Turbo.
La distribución de controles resulta familiar para cualquier usuario de PlayStation. Los sticks analógicos mantienen una posición cómoda, los gatillos permiten controlar la presión con bastante precisión y el panel táctil conserva las funciones habituales de la consola. No pretende reinventar el diseño, sino añadir funciones orientadas a quienes quieren personalizar los controles o jugar durante largas sesiones sin depender constantemente del cable.
El emparejamiento inicial se realiza mediante USB-C y, después, el mando puede utilizarse de forma inalámbrica. Este procedimiento me parece acertado, especialmente en PS4, donde algunos periféricos Bluetooth pueden requerir varios intentos de configuración inicial.
Calidad de construcción y materiales
La carcasa ofrece una sensación sólida para un mando de este tipo. El peso está bien repartido y no he notado una tendencia incómoda a cargar demasiado las manos durante sesiones prolongadas. Las empuñaduras tienen una forma adecuada para sujetar el mando con firmeza, aunque la comodidad final dependerá del tamaño de cada mano y de si se utilizan fundas de silicona.
Los botones principales tienen un recorrido reconocible y una respuesta suficientemente rápida para juegos de acción. El tacto no es exactamente el de un mando oficial, pero la diferencia no resulta problemática en el uso cotidiano. Los sticks permiten realizar movimientos graduales, algo importante en juegos de conducción y en títulos de disparos donde conviene ajustar lentamente la cámara.
Los dos botones traseros están bien situados para accionarlos con los dedos corazón o anular. Esta ubicación permite utilizarlos sin apartar los pulgares de los sticks, aunque requiere un breve periodo de adaptación. Su ventaja se aprecia especialmente al asignar acciones como saltar, recargar o cambiar de arma.
La iluminación RGB se controla desde la tecla SET y permite elegir entre siete colores o activar un ciclo continuo. Es un añadido visual que no modifica el rendimiento, pero puede resultar interesante en una mesa de juego con otros periféricos iluminados. Para ahorrar batería, prefiero desactivarla o utilizar una configuración fija de baja distracción.
Compatibilidad y rendimiento
En PS4, PS4 Slim y PS4 Pro, el mando funciona como una alternativa inalámbrica para jugar sin tener el cable conectado permanentemente. La conexión Bluetooth 5.3 aporta una base moderna para la comunicación inalámbrica, aunque la estabilidad real también depende de la distancia, las interferencias y la saturación de la banda de 2,4 GHz.
En mis configuraciones de salón, la respuesta de los botones ha sido adecuada para juegos de aventura, conducción y acción. Para títulos competitivos donde cada milisegundo cuenta, sigo prefiriendo una conexión por cable, ya que reduce variables como la interferencia inalámbrica o el nivel de batería. Para jugar de forma relajada desde el sofá, la libertad de movimiento compensa sobradamente esa diferencia.
En PC puede utilizarse mediante Bluetooth o con el cable USB-C. Dependiendo del juego y de la configuración de Windows, puede ser necesario activar el modo SHR para que el sistema reconozca correctamente las entradas. En algunos títulos diseñados principalmente para XInput, la compatibilidad puede requerir ajustar la asignación de botones desde el propio juego o mediante una herramienta de configuración. No es un defecto exclusivo de este mando: muchos controladores con distribución PlayStation necesitan una capa de compatibilidad en PC.
El giroscopio de seis ejes funciona como una opción adicional para juegos compatibles, sobre todo en conducción, apuntado por movimiento o determinadas funciones de navegación. El panel táctil capacitivo admite gestos y doble toque, mientras que la vibración mediante motores duales añade respuesta en impactos, disparos y superficies irregulares. La intensidad y el aprovechamiento de estas funciones dependen del título.
Función Turbo y botones traseros
La función Turbo resulta útil cuando un juego requiere pulsaciones repetidas de forma constante. Puede tener sentido en ciertos títulos de acción, juegos arcade o situaciones en las que hay que mantener una cadencia de pulsación. Su utilidad es más limitada en juegos modernos que dependen de entradas precisas o de pulsaciones individuales.
Los botones traseros programables son, en mi opinión, la característica más práctica del conjunto. En un juego de disparos, por ejemplo, se puede asignar el salto o la recarga a uno de ellos para mantener los pulgares sobre los sticks. En conducción, pueden servir para acciones secundarias que normalmente obligan a retirar un dedo del control principal.
Conviene utilizar estas funciones con moderación y revisar la configuración antes de una partida importante. Una asignación accidental o el uso involuntario del Turbo puede alterar completamente la respuesta esperada del mando.
Autonomía, conectividad y mantenimiento
La batería integrada de 1000 mAh ofrece varias horas de uso, aunque la duración depende de la vibración, la iluminación RGB y la distancia respecto a la consola o el ordenador. Con la iluminación apagada y una vibración moderada, la autonomía resulta más razonable para sesiones largas. Cuando la batería está baja, el cable USB-C permite continuar jugando mientras se recarga.
El conector de auriculares estéreo de 3,5 mm es una incorporación práctica para utilizar auriculares con cable y evitar ocupar otro puerto de la consola. Su utilidad dependerá de que el juego y la plataforma gestionen correctamente el audio y el micrófono.
Para conservar el mando en buen estado, recomiendo cargarlo con un cable USB-C fiable, evitar dejarlo conectado permanentemente cuando ya está cargado y limpiar los sticks y las ranuras de los botones con aire suave. También conviene guardar el mando lejos de fuentes de calor, especialmente durante periodos prolongados sin uso.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Compatibilidad con PS4, PS4 Slim, PS4 Pro y PC.
- Uso inalámbrico mediante Bluetooth 5.3.
- Dos botones traseros programables.
- Función Turbo para pulsaciones repetitivas.
- Giroscopio, panel táctil, vibración dual y conector de 3,5 mm.
- Iluminación RGB configurable.
- Conexión y carga mediante USB-C.
Aspectos mejorables:
- La función Turbo no aporta valor en todos los géneros.
- En PC puede ser necesario activar el modo SHR o reajustar los controles.
- La autonomía depende bastante del uso de vibración e iluminación.
- Para juego competitivo, la conexión por cable sigue siendo la opción más consistente.
- El tacto de los botones puede requerir adaptación para quienes vienen de un mando oficial.
Veredicto del experto
Considero que este mando es una alternativa equilibrada para usuarios de PS4 que buscan más personalización que la ofrecida por el controlador estándar. Los botones traseros son realmente útiles, el giroscopio y el panel táctil mantienen las funciones importantes, y la conexión USB-C simplifica tanto el emparejamiento como la carga.
No lo elegiría únicamente por la iluminación RGB, ya que su aportación es estética, ni lo plantearía como primera opción para competición en PC. Sin embargo, para jugar en el salón, disfrutar de campañas largas o disponer de controles adicionales en juegos de acción, cumple con solvencia. Su mejor argumento es la combinación de conectividad inalámbrica, funciones programables y compatibilidad con varias plataformas en un formato familiar.











