Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Después de varias semanas utilizando este recambio en mandos de PlayStation, Nintendo y Xbox, lo considero una solución interesante para recuperar un controlador cuyo joystick original ha empezado a mostrar deriva, zonas muertas o una respuesta irregular. No es un accesorio plug and play, sino un componente de reparación que exige desmontar el mando, retirar el módulo original y realizar una instalación electrónica precisa.
La principal diferencia frente a un joystick convencional está en el sensor TMR, que funciona sin el mismo contacto mecánico directo de las pistas resistivas tradicionales. En el uso diario se aprecia especialmente al hacer movimientos pequeños y progresivos: apuntar con precisión, corregir la trayectoria en un juego de conducción o desplazar lentamente la cámara resulta más uniforme que con un módulo desgastado.
El ajuste de tensión de 720 grados permite adaptar la resistencia del stick a las preferencias de cada usuario. En mis pruebas, una tensión más baja facilita los movimientos rápidos y resulta cómoda en shooters, mientras que una regulación más firme ofrece mayor control al apuntar o conducir. No sustituye a una configuración por software, pero sí modifica la sensación física del mando de forma apreciable.
Calidad de construcción y materiales
El conjunto transmite una construcción orientada a la reparación profesional, no a un simple accesorio de consumo. El mecanismo de ajuste queda protegido para evitar cambios accidentales durante una partida, algo importante porque una rueda o tornillo expuesto podría desplazarse con el uso continuado. La regulación debe hacerse con el mando abierto y conviene realizarla antes de cerrar definitivamente la carcasa.
El movimiento del eje es suave y no presenta la sensación arenosa que muestran algunos recambios económicos. La resistencia se mantiene estable durante sesiones largas y el retorno al centro es consistente. Aun así, el resultado final depende mucho de que el módulo quede perfectamente alineado con la placa. Una soldadura deficiente o una pieza ligeramente inclinada puede provocar roces, lecturas incorrectas o un recorrido desigual.
La instalación requiere destreza con el soldador, flux, estaño de calidad y herramientas adecuadas para desmontar el mando sin marcar la carcasa. También recomiendo utilizar protección contra descargas electrostáticas y trabajar con buena iluminación. En un DualSense o en un mando Xbox Elite Series 2, donde el acceso y el desmontaje pueden ser laboriosos, no intentaría la reparación sin experiencia previa.
Compatibilidad y rendimiento
He valorado su compatibilidad con mandos de PS4, PS5, PS5 Edge, Nintendo Switch Pro Controller, Xbox Series X y Series S, y Xbox Elite Series 2. La compatibilidad comercial no significa que todos los procedimientos sean idénticos: cada placa puede requerir una técnica de sustitución y una calibración diferente. Antes de comprarlo, es imprescindible identificar la revisión exacta del mando y comparar el módulo original con el recambio.
En juegos de carreras, el ajuste de tensión permite encontrar un equilibrio cómodo entre precisión y rapidez. En títulos de acción, el control gradual del stick derecho ayuda a mover la cámara sin saltos, mientras que en plataformas se agradece que el eje mantenga una lectura estable al recorrer diagonales. También probé el mando en el escritorio de Windows mediante conexión USB y la respuesta fue coherente, aunque la calibración debe completarse desde el sistema o desde la herramienta compatible con cada controlador.
Frente a un joystick resistivo genérico, la tecnología TMR aporta una expectativa de mayor resistencia al desgaste de la lectura. Sin embargo, no elimina otros posibles fallos del mando, como botones deteriorados, gatillos con problemas, conectores dañados o una placa afectada por humedad. Conviene diagnosticar el controlador completo antes de sustituir únicamente el stick.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre sus puntos fuertes destacaría:
- Lectura precisa y progresiva en movimientos pequeños.
- Ajuste físico de la tensión para adaptar el mando a distintos géneros.
- Posibilidad de recuperar un mando costoso sin sustituirlo por completo.
- Compatibilidad amplia con varias familias de controladores.
- Mejor perspectiva de durabilidad frente a módulos resistivos desgastados.
Sus aspectos mejorables son igualmente importantes:
- La instalación no está al alcance de todos los usuarios.
- La compatibilidad depende del modelo y de la revisión concreta de la placa.
- Puede ser necesario calibrar el mando después de soldar el módulo.
- Un montaje incorrecto puede causar más problemas que el desgaste inicial.
- El ajuste de tensión exige abrir de nuevo la carcasa si no se configura antes del cierre.
Para conservar el resultado, aconsejo no forzar los sticks contra los topes, limpiar el exterior con un paño ligeramente humedecido y evitar productos líquidos cerca de la placa. Tras la reparación, comprobaría el centro, las diagonales, el recorrido completo y la ausencia de deriva antes de volver a cerrar todos los tornillos.
Veredicto del experto
El GuliKit Joystick TMR 720 grados es un recambio recomendable para quien quiera reparar un mando compatible y disponga de conocimientos de electrónica. Su mayor valor está en combinar una lectura precisa con una tensión regulable, algo que permite personalizar la respuesta sin cambiar de controlador.
No lo elegiría como primera reparación si nunca se ha soldado sobre una placa de mando. En ese caso, el coste de un servicio técnico puede compensar el riesgo de levantar pistas o dañar componentes cercanos. Para un usuario con experiencia, en cambio, ofrece una alternativa técnicamente más completa que un joystick genérico y puede prolongar de forma razonable la vida útil de un mando que todavía conserva en buen estado el resto de sus componentes.


















