Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo varias semanas probando el eXtremeRate Clicky Kit V2 en dos mandos distintos: un Xbox Core de Series X (modelo 1914) y un Xbox One S (modelo 1708), ambos destinados a sesiones intensivas de Rocket League, EA FC y shooters competitivos. Después de acumular decenas de horas de juego con la modificación instalada, tengo una visión bastante completa de lo que aporta y de lo que exige a cambio.
El concepto es sencillo y bien ejecutado: sustituir la membrana de caucho original de los botones ABXY por interruptores táctiles tipo clic, con una distancia de activación de apenas 0,3 mm. Para quien viene de los mandos estándar, el cambio es inmediato y perceptible desde la primera partida. En títulos donde el spamming de botones es constante (regates en juegos de fútbol, restablecimiento de combos en juegos de lucha), la reducción del recorrido de pulsación marca una diferencia real en fatiga digital y en la velocidad de respuesta percibida.
Calidad de construcción y materiales
El kit incluye una placa FPC V2 para los cuatro botones, una almohadilla conductora, dos juegos de almohadillas de goma (uno específico para el modelo 1914 y otro para el 1708, un detalle acertado que evita errores de compatibilidad interna), además de destornilladores T8 y T6, pinza, herramienta de apertura y 17 tornillos de repuesto. El set de herramientas, siendo básico, es funcional y permite completar la instalación sin material adicional, aunque yo recomiendo añadir un destornillador de precisión de calidad si piensas abrir mandos con cierta frecuencia.
La placa FPC llega bien protegida y el acabado de las pistas es correcto. Las almohadillas de goma tienen un grosor adecuado y encajan en su posición sin holguras significativas. Es cierto que hablamos de componentes de bajo coste orientados al modding doméstico, pero tras semanas de uso intensivo no he detectado degradación en la respuesta de ninguno de los cuatro botones ni falsos contactos. Un apunte importante: el adhesivo de la FPC necesita asentarse, así que respeta las 24 horas de reposo recomendadas antes de usar el mando; en mi primera instalación adelanté el proceso y un botón quedó intermitente hasta que reposicioné la placa y dejé el adhesivo fraguar correctamente.
Un punto negativo a tener en cuenta: el kit no es compatible con botones metálicos, así que si ya habías personalizado tu mando con ABXY de aluminio, tendrás volver a botones de plástico. Sí mantiene compatibilidad con carcasas y botones de plástico de la misma gama y con otros kits de la marca, como los de LED, Remap o el Trigger Clicky, lo cual facilita combinaciones si quieres un mod más completo.
Compatibilidad y rendimiento
Antes de nada, verifica el modelo exacto de tu mando: este kit está pensado para el Xbox Core modelo 1914 (Series X|S) y el Xbox One S/X modelo 1708. El número figura en la etiqueta interior y en la carcasa original; comprobarlo te ahorrará un paquete inútil y un desmontaje frustrante. También es relevante que la placa funciona tanto con los diseños SECTOR como ROUND de los botones ABXY, cubriendo las dos variantes de circuito que ha usado Microsoft a lo largo de estas generaciones.
En cuanto al rendimiento, la activación de 0,3 mm transforma la sensación de los botones. La pulsación pasa de ser esponjosa y silenciosa a corta, firme y con un clic claramente audible. En juegos de ritmo alto la mejora es funcional, no solo estética: al eliminar casi todo el recorrido muerto, los inputs se registran de forma más consistente. En Rocket League, por ejemplo, la asignación de saltos y impulsos a los botones modificados me ha resultado notablemente más fiable en situación de presión. Ahora bien, la nueva respuesta tiene un carácter polarizante: si juegas de noche junto a alguien que duerme o compartes espacio de trabajo, el sonido del clic puede resultar molesto tras unas horas, igual de lo que ocurre con teclados mecánicos clicky frente a modelos silenciosos.
La instalación no requiere soldadura, lo cual democratiza el mod, pero sí implica desmontar completamente el mando. La guía oficial del fabricante en YouTube está bien filmada y sigue paso a paso el proceso; con calma, la operación me llevó unos cuarenta minutos por mando. Mi consejo práctico: trabaja sobre una superficie con imantismo o una bandeja metálica para no perder los tornillos (son diminutos), organiza las piezas por orden de extracción y no fuerces las grapas de la carcasa, que son el punto débil de estos mandos si se abren sin la herramienta adecuada.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo mejor:
Activación extremadamente corta (0,3 mm) que reduce la fatiga en juegos de pulsación rápida.
Respuesta táctil y sonora definida, muy superior a la membrana original en cuanto a feedback.
Instalación sin soldadura, con herramientas incluidas y guía en vídeo solvente.
Doble juego de almohadillas según modelo y compatibilidad con diseños SECTOR y ROUND.
Combina bien con otros mods habituales (LED, remapeo, triggers clicky).
Lo mejorable:
Exige desmontar el mando por completo: no es un producto para usuarios sin paciencia ni manos delicadas.
El clic audible puede cansar en sesiones largas o resultar inadecuado en entornos silenciosos.
No admite botones metálicos, lo que limita las combinaciones estéticas.
Requiere respetar el periodo de asentamiento de 24 horas y revisar la colocación de las almohadillas si algún botón se atasca, lo que añade un pequeño margen de error humano a la ecuación.
Veredicto del experto
Tras semanas de uso en escenarios reales de juego, considero que el eXtremeRate Clicky Kit V2 cumple lo que promete con solvencia: convierte la cara ABXY de un mando Xbox compatible en algo mucho más reactivo y comunicativo, acercando la experiencia a la de los controladores premium orientados a esports, sin necesidad de comprar un mando nuevo ni manejar soldador. Es una modificación con propósito claro, orientada a jugadores competitivos y amantes del modding, no un capricho decorativo.
Mi valoración queda matizada por dos condiciones: la necesidad de desmontar el mando con cuidado (con los riesgos lógicos de manipulación interna y la posible pérdida de garantía del controlador) y el perfil sonoro de la pulsación, que agradecerán unos y rechazarán otros. Si tu prioridad es una respuesta rápida y nítida en juegos frenéticos y no te intimidan veinte tornillos, es una compra fácilmente recomendable dentro de su categoría. Si, en cambio, valoras el silencio o la suavidad original de los botones, este kit no es para ti, y habría que mirar alternativas de pulsación más contenida. En conjunto, una modificación sencilla, eficaz y con una relación calidad-precio convincente para el usuario objetivo correcto.













