Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He estado probando el LKV372AE como solución “práctica” para llevar una consola desde una zona donde el HDMI no llega cómoda hasta el televisor, usando un enlace punto a punto por cable de red. El objetivo es claro: mantener la señal HDMI a distancias que normalmente te obligan a conformarte con un cable más largo (o a meter extensores más agresivos que a veces introducen retraso, rebuffering o cambios en el formato de vídeo).
En mi caso lo utilicé con una PS4 en un salón con mueble bajo la tele y la consola en un lateral (distancia real de varios metros que crece cuando quieres esconder la consola). El comportamiento ha sido bastante consistente: enciendes la consola, el televisor y el extensor hacen el “encaje” de formatos, y en el día a día puedes despreocuparte de estar tocando menús. También lo probé en un entorno de PC como fuente HDMI para verificar que no es un extensor limitado “solo para consola”, y responde igual de bien cuando la señal de entrada es estable.
Calidad de construcción y materiales
El conjunto TX+RX tiene una presencia típica de este tipo de extensor (chasis compacto, pensado para quedar fijo y no para estar moviéndose). No esperes una carcasa metálica robusta “tipo equipo de rack”: aquí manda la funcionalidad y el tamaño. Aun así, el ajuste mecánico se nota correcto: sin holguras raras, con conectores HDMI que entran con firmeza y un comportamiento sólido al desenchufar/enchufar.
Donde sí conviene ser meticuloso es en el cableado Cat: aunque el equipo “aguante” distancia, tu margen depende de que el Cat6/Cat6A/Cat7 esté bien crimpado o montado (si usas rosetas, pasa el mismo cableado por el canal correcto y evita mezclas con cables de alimentación en el mismo tubo). En instalaciones reales, lo que más castiga suele ser el entorno del cable de red, no el extensor.
Compatibilidad y rendimiento
En vídeo, la experiencia ha girado alrededor de Full HD a 60 Hz, con compatibilidad de HDR10. En la práctica, el rendimiento se traduce en que el televisor mantiene una imagen coherente cuando pasas por el extensor: no he notado “banding” añadido ni pérdidas evidentes de nitidez que me obligaran a bajar ajustes. El punto clave es que el enlace no se siente como un conversor “a medias”; el comportamiento es más parecido a “estirar” el HDMI que a reconstruirlo continuamente.
En audio, el extensor ha sido especialmente útil si tienes un sistema de sonido por HDMI. Soporta PCM/LPCM y formatos DTS con passthrough, y esto marca diferencia cuando usas la PS para películas o archivos con pista DTS. En sesiones largas, el emparejamiento de audio ha sido estable: al arrancar, no he sufrido cambios bruscos de formato ni cortes recurrentes. Eso sí, si tu televisor o receptor de audio es quisquilloso con EDID, siempre recomiendo ajustar primero la cadena “como quieres que se comporte” (por ejemplo, confirmar en menús que el televisor/reproductor está configurado para recibir el tipo de salida que necesitas).
El control por infrarrojos (IR) es otro punto fuerte en uso cotidiano: colocar la consola donde no la ves (o donde el mando tiene mala línea de visión) deja de ser un problema. El repetidor de IR hace que puedas manejar la consola desde el televisor sin alargar innecesariamente la electrónica o colocar sensores a la vista. En mis pruebas, el rango fue suficiente para un salón típico, siempre que no lo escondas detrás de materiales opacos que absorban señal IR.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo mejor:
- Funciona como solución “sin dramas” para mover HDMI más lejos de lo habitual, manteniendo un comportamiento consistente en 1080p/60 Hz.
- HDR10 y 60 Hz han sido prácticos para gaming y uso multimedia diario sin obligarme a renunciar a formatos.
- Audio con passthrough bien resuelto: para quien usa amplificación o soundbar por HDMI, evita líos de decodificación.
- IR incluido: mejora mucho la ergonomia cuando la consola no está justo delante del mando.
- Automatización de parámetros/EDID: reduce la intervención manual al encender y cambiar de fuente.
Lo mejorable (o lo que debes cuidar):
- El cable Cat es crítico. Si usas cable en mal estado, con pares mal trenzados, o con instalaciones “improvisadas”, el extensor puede mostrar inestabilidad (más que el típico HDMI largo). Yo lo trataría como un “componente” del sistema: mismo nivel de atención que al HDMI.
- La distancia alta no perdona instalaciones ruidosas. Si convives con muchos cables de corriente cerca, pásalo en canal separado o, como mínimo, evita el paralelismo largo con transformadores, regletas grandes o cables de red compartidos con maquinaria.
- Sensible a la calidad del emparejamiento HDMI. No es exclusivo del extensor, pero conviene verificar en el televisor que la entrada HDMI donde conectas el RX está en el modo correcto (por ejemplo, ajustes de compatibilidad HDMI/HDCP cuando aplique).
Consejos prácticos:
- Usa Cat6/Cat6A/Cat7 de calidad y, si puedes, un tramo único sin empalmes.
- Evita doblar excesivamente cerca de conectores; el esfuerzo mecánico acaba afectando a pares internos.
- Si el televisor no “engancha” al primer intento, prueba a encender en este orden: televisor primero, luego la consola, y por último revisa que el extensor no quede en un estado raro al cambiar de puerto.
- Para el IR, monta el emisor apuntando con una vista razonable hacia el receptor de la consola (y con el mando usando el patrón normal: si no lo ve, suele ser ángulo/obstrucción, no falta de potencia).
Veredicto del experto
Para quien quiere resolver el problema de distancia sin pasar a soluciones más complejas, el LKV372AE cumple muy bien: mantiene 1080p/60 Hz con HDR10 en un uso realista, ofrece audio con formatos DTS y passthrough y añade IR para que la consola sea operable desde el sofá. Donde más sentido tiene es en instalaciones domésticas cuidadas con cable Cat decente y bien instalado; si tu cableado de red es “de cualquier manera”, ahí es donde pueden aparecer los fallos.
En resumen: es un extensor HDMI por Cat pensado para día a día, con rendimiento sólido para PS4/PS5, PC y reproductores HDMI, y con la ventaja añadida de que la experiencia de uso (mando y audio) no se queda a medias. Si tu prioridad es alargar HDMI a varios metros sin convertir el sistema en una ingeniería de prueba y error, es una compra con bastante lógica técnica.













