Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo varias semanas probando el kit de recarga Einkshop 664XL con distintas impresoras de la familia Deskjet —una 2135 en casa, una 3636 en la oficina pequeña y una 4538 que uso para pruebas de estrés— y la experiencia ha sido, en líneas generales, sólida para lo que es: una solución de recarga manual para cartuchos HP 664/664XL. No es un sistema de tanque continuo ni pretende serlo; es un kit clásico de jeringas, frascos de tinta de colorante y cartuchos vacíos reutilizables. El enfoque está claro: reducir drásticamente el coste por página en entornos de volumen bajo-medio (50-200 páginas/mes) sin complicaciones técnicas mayores.
Lo primero que hay que dejar claro: esto no es "plug & play" como un cartucho original sellado. Requiere mano, paciencia y seguir un protocolo mínimo de limpieza. Quien busque abrir la caja, meter el cartucho e imprimir sin más, se va a llevar una decepción. Pero quien acepte el ritual de recarga cada 3-4 semanas verá un ahorro real que, en mis cuentas, ronda el 75 % frente a los originales HP 664XL de alta capacidad.
Calidad de construcción y materiales
Los cartuchos vacíos incluidos en el kit completo son, sorprendentemente, de mejor factura de lo que esperaba para este rango de precio. El plástico tiene buen acabado, los orificios de llenado están bien mecanizados y la esponja interior retiene tinta de forma uniforme sin zonas secas prematuras. Los contactos dorados son copias fieles del diseño original —clave para que la impresora no dé errores de "cartucho no reconocido" tras la primera recarga—.
Los frascos de 30 ml vienen con boquilla de aguja fina y tapón de seguridad a rosca; nada de cuentagotas cutres que acaban derramando. El clip absorbente (ese trozo de espuma con forma de U que se coloca bajo el cabezal durante el llenado) es un detalle que agradecerás la primera vez: evita que el exceso de tinta manche la bandeja de la impresora o, peor, el sensor óptico de nivel. Las jeringas incluidas son de 10 ml, graduadas y con aguja roma; cumplen, aunque yo acabé usando unas de 20 ml que tenía por el taller para reducir el número de inyecciones por llenado.
Un punto mejorable: las etiquetas de los frascos (C, M, Y, BK) son adhesivos de papel corriente. Con el uso, la tinta los mancha y acaban ilegibles. Una lámina plástica o serigrafía directa habría costado céntimos y evitado confusiones al cuarto mes.
Compatibilidad y rendimiento
He probado el kit en cinco modelos distintos de la lista oficial (1115, 2135, 3636, 4538, 4678) y todos han reconocido los cartuchos recargados a la primera tras el protocolo de limpieza de contactos y reinicio de impresora. El firmware de estas Deskjet no lleva contadores de páginas ni chips criptográficos en el 664/664XL, así que no hay bloqueos por "cartucho agotado" falso —algo que sí ocurre en series superiores como la 901 o 950—.
Rendimiento de tinta: un frasco de 30 ml negro rinde dos llenados completos del cartucho XL (unos 15 ml reales por carga, el resto queda en la esponja como residuo inevitable). En tricolor, el mismo volumen da para tres recargas parciales repartidas entre cian, magenta y amarillo; el amarillo siempre acaba antes si imprimes gráficos con fondos claros. En mis pruebas, una recarga negra aguanta 180-220 páginas ISO/IEC 24712 (texto denso, 5 % cobertura) y la tricolor 130-160 páginas mixtas. Cifras muy cercanas a las especificaciones de HP para el 664XL original.
Calidad de impresión: la tinta de colorante incluida satura bien en papel normal (80 g/m²) y fotográfico mate. En fotográfico brillo noto algo menos de densidad máxima (Dmax) que con la tinta pigmentada original HP —los negros no son tan "profundamente" negros y los rojos tiran ligeramente anaranjados—, pero para uso doméstico, escolares o documentos internos de oficina, la diferencia es inapreciable a distancia de lectura normal. Donde sí se nota es en resistencia al agua: un chorro accidental borra el colorante al instante, mientras que el pigmentado original aguanta. Si necesitas durabilidad archivística o señalética exterior, este no es tu kit.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo que funciona bien:
- Coste por página real de 0,008-0,012 € (negro) y 0,015-0,020 € (color) frente a 0,04-0,06 € de originales.
- Cartuchos reutilizables que aguantan 8-10 ciclos antes de que la esponja pierda elasticidad o los contactos se oxiden.
- Clip absorbente y jeringas graduadas incluidos: no hay que comprar nada extra.
- Compatibilidad total con la lista de modelos Deskjet indicada; cero errores de chip en mis pruebas.
Lo que se puede mejorar:
- Instrucciones solo en inglés y chino en la caja; el folleto QR enlaza a un PDF genérico que no cubre particularidades de cada modelo Deskjet (ej. la 3636 necesita alinear cabezales tras cada recarga, la 4538 no). He tenido que tirar de experiencia propia.
- Ausencia de tinta pigmentada negra como opción. Para quien imprime mayoritariamente texto, un frasco de pigmentado (aunque cueste el doble) evitaría el sangrado en papel reciclado barato y daría documentos más nítidos.
- Tapones de llenado de goma en los cartuchos: son de silicona blanda y tras 5-6 aperturas empiezan a no sellar herméticamente; he tenido que sustituirlos por tapones de teflón de 3 mm que compro a granel.
- Frascos de 30 ml se quedan justos si imprimes 200+ páginas/mes; acabas pidiendo recambios sueltos cada mes y medio. Un formato de 100 ml sería lógico para el "pack completo".
Veredicto del experto
El kit Einkshop 664XL cumple exactamente lo que promete: una vía barata y funcional para seguir imprimiendo en impresoras Deskjet de entrada sin pasar por caja cada tres semanas. No es magia, ni pretende igualar la comodidad de un sistema EcoTank o Smart Tank; es recarga manual, sucia si te descuidas, y requiere que entiendas mínimamente cómo funciona un cartucho de esponja.
Mi recomendación práctica:
- Compra el kit completo con tinta la primera vez; los cartuchos vacíos sueltos no valen la pena si no tienes tinta de colorante compatible certificada (las genéricas de 1 €/ml en Amazon suelen tener surfactantes mal dosificados que obstruyen boquillas en dos semanas).
- Haz la primera recarga sobre una bandeja de acero inoxidable o cristal, no sobre la mesa de la cocina. La tinta de colorante mancha porcelana y madera de forma irreversible.
- Inyecta lento (1 ml cada 3-4 segundos), deja reposar 15 min con el clip absorbente puesto y ejecuta dos limpiezas de cabezal profundas desde el menú de la impresora antes de la primera página seria. Así evitas bandas blancas por burbujas en la esponja.
- Alterna dos juegos de cartuchos (compra un segundo pack de vacíos). Mientras uno está en la impresora, el otro reposa 24 h tras recargarse; la esponja reequilibra humedad y alargas vida útil un 30 %.
- Si la impresora va a estar más de 10 días parada, saca los cartuchos, tápalos con sus tapones originales y guárdalos en bolsa zip con una gota de agua destilada en el fondo (sin tocar contactos). Evitas secado de boquillas y la temida limpieza profunda que gasta medio cartucho.
Para hogares con escolares, autónomos que imprimen facturas y albaranes, o segundas impresoras de apoyo, es una compra maestra. Para oficinas con 500+ páginas/mes, fotografía frecuente o necesidad de documentos legales resistentes al agua: ahorra quebraderos de cabeza y ve directo a un tanque continuo o a cartuchos originales. La tecnología de inyección térmica de estas Deskjet no está diseñada para ciclos infinitos de recarga manual; a la larga, el cabezal integrado en el cartucho (recordad: en HP 664 el cabezal va en el cartucho, no en la impresora) fatiga y la calidad cae. Pero dentro de su ventana de diseño —3-4 recargas por cartucho, 8-10 ciclos totales— este kit es, hoy por hoy, la opción con mejor relación precio/fiabilidad que he probado en el mercado español.













