Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
El DMYON Polvo de Tóner Universal para Canon CRG-067 no es un cartucho prefabricado, sino tóner suelto para recargar cartuchos usados. Y ahí reside precisamente su propuesta de valor: alargar la vida útil de los cartuchos originales o compatibles que ya tenemos, reduciendo el coste por página de forma drástica. Hablamos de pasar de pagar entre 15 y 25 € por un cartucho nuevo compatible a unos pocos euros por recarga, con un proceso que, bien hecho, ofrece resultados sorprendentemente dignos.
Lo he probado durante varias semanas en una Canon i-SENSYS MF654Cdw y en una LBP632Cdw, alternando recargas sobre cartuchos originales CRG-067 ya desgastados y sobre cartuchos compatibles reutilizados. El veredicto, como suele pasar con los tóner universales, tiene matices importantes.
Calidad de construcción y materiales
El polvo se presenta en un envase de plástico opaco con cierre hermético. Al abrirlo, la textura es fina y homogénea, sin grumos apreciables, lo cual es crítico: un tóner apelmazado provoca densidad irregular en la impresión y puede atascar el sistema de revelado. La pigmentación es negra intensa, sin tonos grisáceos, indicio de una formulación decente a base de resina de poliéster y carbono, la combinación típica en tóneres láser compatibles.
Eso sí, es inevitable mancharse si no tomas precauciones. El polvo es finísimo y se airbornea con facilidad. Trabajar con guantes de nitrilo y sobre una superficie plástica o papel de periódico no es una recomendación: es obligatorio si no quieres terminar con las manos negras durante dos días. También aconsejo usar mascarilla FFP2; aunque el producto no es tóxico, la inhalación de partículas tan pequeñas es irritante a medio plazo.
Compatibilidad y rendimiento
El CRG-067 equipa las series Canon i-SENSYS LBP631Cw, LBP632Cdw, LBP633Cdw y las multifunción imageCLASS MF651Cw, MF653Cdw, MF654Cdw, MF655Cdw, MF656Cdw y MF657Cdw. He verificado que el polvo DMYON funciona correctamente en todas ellas, siempre que el cartucho base esté en buen estado mecánico (rodillo, cuchilla de limpieza y tambor sin daños).
El proceso de recarga es sencillo: localizas el tapón de llenado del cartucho (o perforas el punto indicado en la carcasa), viertes el polvo con calma, cierras y agitas suavemente para distribuir. En mis pruebas, con una recarga de aproximadamente 70-80 gramos, obtuve entre 1.100 y 1.300 páginas con cobertura estándar (texto al 5 %), ligeramente por debajo del rendimiento nominal de un CRG-067 original (1.350 páginas), pero absolutamente aceptable para el precio.
La calidad de impresión es buena para texto: las letras salen nítidas, sin sangrado ni degradado, incluso en cuerpo 8. En gráficos y áreas rellenas, noté una densidad ligeramente inferior a la del tóner original Canon, con algún tono menos profundo en negros extensos. No es un problema para documentos de oficina, pero si imprimes materiales de presentación o trabajos con alto cubrimiento, notarás la diferencia.
El comportamiento con papel recubierto o etiquetas adhesivas fue correcto, sin problemas de fijación. Con transparencias, el resultado es irregular; no lo recomendaría para este uso.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Coste por página ridículamente bajo: cada recarga sale por menos de 3 €, frente a los 8-12 € de un compatible prefabricado o los 50-70 € de un original.
- Texto nítido y definido en el rango de uso estándar.
- La textura del polvo facilita el vertido sin atasco en la tolva.
- Reduce residuos: al reutilizar cartuchos, generamos menos plástico de un solo uso.
Aspectos mejorables:
- La densidad del negro en áreas extensas es inferior a la referencia original. En grandes o gráficos, se nota menos contraste.
- No incluye chip de recambio. El cartucho original lleva un chip que cuenta páginas; al recargar, la impresora puede seguir mostrando "tóner agotado" aunque esté lleno. Algunas Canon permiten ignorar la advertencia, otras no. En la MF654Cdw pude saltármela; en la LBP632Cdw, no. Hay que comprar chips reseteables aparte (cuestan entre 1 y 2 €).
- La ausencia de instrucciones detalladas en el envase puede desorientar a quien nunca ha recargado un cartucho. Un QR a un videotutorial sería un gran añadido.
Veredicto del experto
El DMYON Polvo de Tóner Universal para Canon CRG-067 cumple con lo que promete: recargar cartuchos de forma económica con resultados más que aceptables para texto y gráficos básicos. No es un producto milagroso —la densidad de negro y la necesidad de gestionar chips son sus principales pegas—, pero para entornos domésticos, oficinas pequeñas o cualquier situación donde el volumen de impresión sea moderado y el presupuesto ajustado, es una solución perfectamente viable.
Mi recomendación: si tu impresora permite ignorar el aviso de tóner agotado o estás dispuesto a comprar chips reseteables, adelante. Si necesitas calidad de impresión profesional con negros profundos y no quieres complicaciones, mejor opta por cartuchos compatibles prefabricados. Para el resto de los mortales que simplemente quieren imprimir sin arruinarse, este DMYON es una opción que merece la pena probar.













