Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He probado el adegrees V400 como sustituto de varios disipadores de serie en equipos de sobremesa con procesadores Intel y plataformas AMD compatibles. Su planteamiento es sencillo: refrigeración por aire, cuatro tubos de calor, ventilador de 120 mm y control PWM mediante conector de cuatro pines. No incorpora iluminación ni elementos accesorios orientados a la estética, por lo que está pensado principalmente para mejorar la refrigeración manteniendo un coste y una complejidad contenidos.
El conjunto está indicado para procesadores de hasta 135 W de TDP. Esta cifra debe interpretarse como un límite de referencia, no como una garantía de funcionamiento silencioso o de temperaturas bajas en cualquier procesador. El consumo real, el voltaje aplicado, la ventilación de la caja y la configuración de la placa base influyen tanto como el propio disipador.
En un ordenador de oficina, navegación, reproducción multimedia y teletrabajo, su capacidad resulta adecuada siempre que la caja tenga un flujo de aire razonable. También puede ser una mejora lógica frente a un refrigerador básico antiguo, especialmente si el ventilador original presenta holguras, ruido de rodamiento o una acumulación importante de polvo.
Calidad de construcción y materiales
La combinación de cobre y aluminio permite aprovechar una buena transferencia inicial de calor y, al mismo tiempo, mantener un peso y un coste moderados. Los cuatro tubos de calor son un recurso habitual en disipadores de esta categoría y ofrecen una superficie de conducción superior a la de los modelos más sencillos con núcleo de aluminio sin tubos.
El ventilador de 120 mm tiene unas dimensiones aproximadas de 12 x 12 x 2,5 cm, gira hasta 1800 RPM y utiliza un rodamiento hidráulico. En el uso diario, este tipo de rodamiento suele proporcionar un funcionamiento más suave que los ventiladores económicos con rodamiento de casquillo, aunque su durabilidad dependerá de la temperatura interna, las horas de funcionamiento y la calidad concreta de fabricación.
El acabado es funcional, sin detalles superfluos. La ausencia de iluminación puede ser una ventaja en equipos de trabajo o configuraciones sobrias, y también elimina el consumo y el cableado adicional de los ventiladores RGB. El aspecto que exige más atención es el tamaño total del conjunto: conocer la medida del ventilador no basta para confirmar que el disipador entra en una caja compacta. Hay que comprobar la altura completa, la posición de las memorias y el espacio alrededor del socket.
Compatibilidad y rendimiento
El soporte para Intel LGA 1700 permite utilizarlo en equipos relativamente actuales con procesadores de sobremesa compatibles. También se declara compatibilidad con LGA 1366, 1150, 1151, 1155, 1156, X79, X99 y 2011-3. En AMD cubre AM2, AM2+, AM3, AM3+, AM4, FM1 y FM2. Aun así, no conviene fiarse únicamente del nombre de la familia del procesador: el sistema de anclaje de la placa base y el soporte disponible son determinantes.
En placas AMD tuve especialmente en cuenta la conservación del soporte original de la placa. Si se retira por error la pieza necesaria para fijar el disipador, la instalación puede complicarse o quedar directamente imposibilitada. Antes de desmontar nada, recomiendo fotografiar la disposición original y consultar el mecanismo de retención de la placa.
El flujo de aire declarado es de 38 CFM y la velocidad máxima alcanza 1800 RPM. El conector PWM de cuatro pines permite que la placa base regule automáticamente las revoluciones según la temperatura. En una configuración de oficina, mantener una curva progresiva evita cambios bruscos de velocidad. Para un equipo gaming, prefiero configurar una respuesta algo más agresiva a partir de temperaturas medias, siempre que la caja disponga de ventiladores de entrada y salida correctamente orientados.
Durante tareas ligeras, el ventilador puede trabajar a bajas revoluciones y mantener un nivel sonoro discreto. En cargas prolongadas, como una compilación, una exportación de vídeo o una sesión de juego con el procesador trabajando de forma sostenida, el régimen aumenta y el ruido se hace más perceptible. El valor declarado de 20 dBA debe entenderse como una referencia de laboratorio; no representa necesariamente el ruido total del equipo ni se mantiene a cualquier velocidad.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre sus puntos fuertes destacaría:
- Ventilador de 120 mm, un formato más favorable para mover aire que los modelos compactos.
- Control PWM de cuatro pines para ajustar automáticamente las revoluciones.
- Cuatro tubos de calor y construcción combinada de cobre y aluminio.
- Compatibilidad amplia con sockets Intel y AMD.
- Ausencia de iluminación, útil en equipos discretos o de trabajo.
- Pasta térmica incluida para realizar la instalación inicial.
También presenta algunas limitaciones importantes:
- No se proporcionan las dimensiones completas del disipador, un dato esencial para cajas pequeñas.
- El límite indicado de 135 W aconseja prudencia con procesadores de alto consumo o configuraciones con límites de potencia elevados.
- La compatibilidad AMD depende del soporte original de la placa base.
- El nivel sonoro real variará según la curva PWM, la temperatura ambiente y la ventilación de la caja.
- No es la opción más apropiada para overclocking exigente o cargas profesionales sostenidas con procesadores de gama alta.
Para instalarlo, limpio bien la superficie del procesador con un producto adecuado, aplico una cantidad moderada de pasta térmica y aprieto el soporte de forma alterna para repartir la presión. Después conecto el ventilador al encabezado CPU_FAN, nunca a un conector que no permita una regulación adecuada. También conviene retirar el polvo de las aletas y las aspas cada pocos meses, especialmente si el equipo se encuentra en el suelo.
Veredicto del experto
El adegrees V400 es un disipador de aire razonable para actualizar equipos de uso general, sustituir un refrigerador deteriorado o mejorar la solución térmica básica de un procesador compatible. Su ventilador de 120 mm, el control PWM y los cuatro tubos de calor forman una configuración equilibrada para cargas domésticas, ofimáticas y gaming moderado.
No lo elegiría para un procesador que supere claramente los 135 W, para cajas de dimensiones reducidas sin comprobar previamente el espacio disponible ni para estaciones de trabajo sometidas a cargas máximas durante muchas horas. Frente a un disipador de serie básico, aporta una solución más capaz y regulable; frente a modelos de torre de mayor tamaño, queda limitado por su capacidad térmica y por la información incompleta sobre sus dimensiones.
La compra tiene sentido cuando se busca una mejora sencilla, económica y sin iluminación, siempre que se confirme el socket, el sistema de anclaje, la altura disponible y la capacidad térmica real del procesador.











