Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Tras varias semanas de pruebas continuas con distintos módulos y placas base, mi conclusión sobre este disipador de aluminio para el Raspberry Pi Compute Module 4 es positiva dentro de lo que cabe esperar de una refrigeración pasiva de presupuesto ajustado. En proyectos embebidos donde el CM4 funciona las veinticuatro horas —pienso en servidores domésticos con Home Assistant, retroconsolas montadas en muebles arcade o pequeños sistemas de supervisión industrial— el ruido cero y el consumo eléctrico nulo son argumentos de peso, y aquí precisamente radica el valor de esta pieza: un bloque de aluminio de unos 22 gramos que resuelve la gestión térmica sin añadir un solo punto de fallo mecánico.
En mis pruebas lo monté sobre tres configuraciones distintas: un CM4 de 8 GB de RAM y 32 GB de eMMC sobre una placa base tipo carrier con alimentación por USB-C, otro módulo Lite de 2 GB funcionando como










