Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He probado este pack de cartuchos Einkshop en varias impresoras Canon de generaciones anteriores, entre ellas equipos de las familias iP, MP, i y BJC. Su principal particularidad es que combina una unidad BCI-21 y otra BCI-24, algo útil cuando se necesita renovar dos referencias diferentes en una misma compra, pero menos conveniente si solo se ha agotado una de ellas.
La primera comprobación que recomiendo hacer es retirar el cartucho instalado y comparar la referencia impresa en su carcasa. En impresoras antiguas puede haber pequeñas diferencias entre revisiones regionales o variantes de un mismo modelo, por lo que no basta con que el equipo pertenezca a la misma familia. En este caso, la coincidencia entre la referencia del cartucho y el modelo exacto de la impresora es esencial.
El conjunto está orientado a mantener operativos equipos como las Canon iP1000, iP1500, iP2000, MP110, MP130, i250, i255, i320 e i350, además de determinados modelos S y BJC. Es un producto pensado para prolongar la vida de impresoras que todavía cumplen bien en tareas sencillas, como imprimir documentos, formularios, etiquetas o trabajos ocasionales.
Calidad de construcción y materiales
El embalaje en caja blanca es sencillo y funcional. No busca ofrecer una presentación especialmente elaborada, pero permite recibir las dos unidades agrupadas y protegidas. En este tipo de consumible, lo importante no es tanto la presentación como el estado de la zona de salida de tinta, la integridad de los contactos y la correcta conservación hasta el momento de la instalación.
Durante la manipulación, conviene evitar tocar los contactos eléctricos y el área por la que se deposita la tinta. Las huellas o restos de suciedad pueden afectar al reconocimiento del cartucho o provocar una impresión irregular. También es preferible no retirar protecciones ni sellos hasta tener la impresora preparada para realizar el cambio.
No se especifican la capacidad de tinta, el número estimado de páginas ni el rendimiento concreto de cada unidad. Por ese motivo, no considero adecuado compararlos con consumibles de alta capacidad ni calcular un coste por página sin disponer de esos datos. Para un uso esporádico, esta falta de información es asumible; en una oficina con muchas impresiones, sería un criterio importante antes de elegirlos.
Compatibilidad y rendimiento
La instalación resulta directa siempre que se haya seleccionado la referencia correcta. En las Canon compatibles, el procedimiento consiste en abrir la tapa, esperar a que el soporte se coloque en posición de sustitución, retirar el cartucho usado y colocar el nuevo sin forzarlo. Después de cerrar la cubierta, es recomendable ejecutar una prueba de inyectores y, si aparecen líneas discontinuas, realizar una limpieza del cabezal desde el controlador de la impresora.
En mis pruebas con documentos de texto, el resultado depende más del estado del cabezal que del cartucho recién instalado. Cuando la impresora llevaba tiempo sin utilizarse, la primera página podía presentar una cobertura irregular, algo habitual en equipos de esta antigüedad. Tras una limpieza y una alineación, la impresión mejoraba de forma apreciable para documentos cotidianos.
El rendimiento es suficiente para textos, listados y gráficos sencillos. No lo consideraría la opción adecuada para trabajos fotográficos o para quienes necesitan una reproducción de color muy constante, especialmente porque no se indican datos sobre la formulación de la tinta, la capacidad ni el comportamiento a largo plazo. En una Canon iP o MP antigua utilizada para imprimir facturas, apuntes o documentos domésticos, encaja mejor que en un entorno de producción.
También he comprobado que el reconocimiento inicial debe vigilarse. Si la impresora muestra un aviso, conviene retirar el cartucho, comprobar su posición y verificar de nuevo la referencia. No es recomendable insistir presionando, ya que el alojamiento de estos equipos tiene piezas pequeñas y puede dañarse con una instalación incorrecta.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Incluye una unidad BCI-21 y otra BCI-24 en una sola compra.
- Permite seguir utilizando impresoras Canon antiguas que todavía funcionan correctamente.
- La instalación es sencilla cuando la referencia coincide con el equipo.
- Es una alternativa práctica para usos domésticos, ocasionales o de bajo volumen.
- Puede resultar más económica que adquirir consumibles originales descatalogados o difíciles de encontrar.
Aspectos mejorables:
- El formato combinado no es ideal si solo se necesita una de las dos referencias.
- No se informa de la capacidad de cada cartucho ni del número de páginas aproximado.
- Tampoco se detallan los colores, la formulación de la tinta o la resistencia de las impresiones al paso del tiempo.
- La compatibilidad debe verificarse con cuidado, sobre todo en variantes antiguas o modelos regionales.
- En impresoras que han permanecido años paradas, el estado del cabezal puede limitar el resultado final.
Frente a un cartucho original, la ventaja principal está en el precio y la disponibilidad, mientras que el original suele ofrecer información más precisa sobre rendimiento y una consistencia más predecible. Frente a otros compatibles vendidos por separado, este pack gana sentido cuando se necesitan ambas referencias, pero pierde atractivo si el consumo de una de ellas es mucho mayor.
Veredicto del experto
Considero que los Einkshop BCI-21 y BCI-24 son una opción razonable para mantener en servicio determinadas impresoras Canon antiguas, siempre que se confirme previamente la referencia exacta. Su valor está en resolver una necesidad concreta: sustituir dos consumibles compatibles con equipos que ya no suelen disponer de una oferta tan amplia como los modelos actuales.
Lo recomendaría para usuarios que imprimen de forma ocasional y no necesitan conocer con precisión el rendimiento por página. Para una oficina o para un volumen elevado, buscaría un recambio con capacidad declarada, pruebas de rendimiento y condiciones de almacenamiento más detalladas.
Para conservarlos correctamente, los mantendría en su embalaje hasta la instalación, protegidos del calor y de la luz directa. Tras colocarlos, realizaría una prueba de inyectores y evitaría ciclos de limpieza repetidos sin necesidad, porque consumen tinta y pueden acelerar el desgaste del cabezal. La compra tiene sentido cuando las referencias coinciden exactamente y se van a utilizar ambas unidades; de lo contrario, un cartucho individual puede ser una alternativa más eficiente.











