





Un cable USB en Y es un accesorio que, partiendo de un conector USB tipo A macho, se divide en dos ramas con conectores hembra. Su objetivo no es “duplicar” un puerto USB como lo haría un hub, sino facilitar situaciones concretas de alimentación o de conexión cuando un solo puerto no entrega suficiente corriente o cuando necesitas extender un dispositivo sin cambiar el cable original.
En este modelo se trata de un USB 2.0 y su longitud es de aproximadamente 30 cm, un tamaño práctico para escritorio, cajas de PC, mini PC y montajes donde no quieres un cable largo que estorbe. Además, en el texto original del producto se menciona un punto importante: en algunos diseños una de las ramas puede ser solo para carga (sin datos). Esto es habitual en cables Y pensados para sumar corriente: el puerto principal lleva datos+energía y el secundario aporta solo alimentación.
Es clave tener expectativas realistas. Un divisor pasivo en forma de Y no convierte un puerto USB en dos puertos independientes de datos. El USB está diseñado para que un host (PC, router, consola, etc.) gestione los dispositivos, y para tener varios periféricos se usa un hub USB (activo o con electrónica). Un cable en Y, en cambio, se usa más como “truco” de alimentación o de extensión, y su comportamiento depende del equipo al que lo conectes.
Por eso, si tu objetivo es conectar dos periféricos a la vez (por ejemplo, teclado y ratón), lo correcto es un hub. Si tu objetivo es ayudar a un dispositivo que se queda sin corriente o necesita un extra de potencia, entonces un cable en Y puede tener sentido.
Uno de los usos clásicos de los cables USB en Y es con discos duros externos de 2,5 pulgadas (o cajas de disco) que, dependiendo del disco y del puerto, pueden pedir picos de corriente al arrancar. En puertos USB antiguos, en hubs sin alimentación o en algunos televisores/TV box, el disco puede:
En esos casos, la rama adicional del cable puede conectarse a otro puerto USB (o a un cargador USB) para aportar alimentación extra. Ojo: si conectas el segundo puerto a un cargador, normalmente solo aportará corriente, no datos. Esto encaja con la idea de “una rama datos+energía” y “otra rama solo carga”.
Una forma segura y habitual de usar un cable en Y es:
Si tu cable/ramal secundario es solo carga, es normal que el dispositivo no aparezca si lo conectas únicamente a ese ramal. El ramal de datos debe ser el que vaya al host para que haya enumeración USB.
El texto original incluye una advertencia muy típica: uno de los cables puede ser solo para cargar y no permite transferencia de datos. Esto es coherente con el diseño de muchos Y-splitters de alimentación: se separa la función para evitar problemas de señal y para que el segundo ramal no “duplique” datos (lo cual no sería correcto sin un hub).
En la práctica, esto significa que puedes usar el ramal extra como “refuerzo” de corriente, pero no debes contar con él para conectar un segundo periférico de datos. Si quieres dos dispositivos, usa un hub.
En USB 2.0, el estándar clásico entrega hasta 500 mA por puerto, aunque muchos equipos dan más. El producto menciona que este tipo de extensión puede llegar hasta 1000 mA combinando fuentes o según el puerto. Aun así, no todos los hosts permiten “sumar” corriente de forma ideal. Además, algunos televisores limitan bastante el amperaje de sus USB para ahorrar energía.
Si tu periférico se desconecta, la solución más estable suele ser:
Para un funcionamiento fiable:
En discos externos, los cortes por falta de alimentación pueden causar corrupción de datos. Si vas a copiar archivos importantes, prioriza estabilidad sobre “atajos”.
Más allá de discos, un cable en Y puede ayudar con:
Si necesitas “refuerzo” de alimentación constantemente, normalmente es señal de que tu instalación se beneficia de una solución más estable. En ese caso, valora:
El cable en Y es práctico, pero si tu uso es intensivo (copias largas, discos mecánicos), una solución alimentada suele ser la opción más fiable.
Este cable USB 2.0 en Y (1 macho a 2 hembras, 30 cm) es un accesorio práctico cuando necesitas alimentación extra o una extensión corta para ciertos periféricos. Recuerda sus límites: no sustituye a un hub para duplicar datos y, según el diseño, uno de los ramales puede ser solo para carga. Usado correctamente, puede mejorar la estabilidad de dispositivos exigentes en puertos con poca corriente y ayudarte a mantener una conexión más fiable en el día a día.








