Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo varias semanas trabajando con el adaptador BIGTREETECH PI4B montado en dos configuraciones distintas: uno con un CB1 alojado en una impresora cartesian con placa SKR Mini E3 V3.0, y otro con un Raspberry Pi Compute Module 4 en un setup más exigente con webcam y octoprint… perdón, con Mainsail y Moonraker, que es el flujo habitual de Klipper hoy en día. La idea de fondo de esta placa es sencilla pero muy práctica: convertir un módulo CB1 o un CM4 en algo funcionalmente equivalente a una Raspberry Pi 4B, con el mismo footprint, los mismos agujeros de montaje y una disposición de puertos que cualquiera que haya trabajado con una Pi 4 reconocerá al instante.
En mi caso, el objetivo era claro. Tenía dos impresoras donde una Pi 4 completa ocupaba demasiado volumen dentro del recinto electrónico y, además, conseguir placas Raspberry a precio razonable en los últimos años ha sido tarea complicada. Esta placa intermedia resuelve ambos problemas: el CB1 cuesta bastante menos y, con este adaptador, hereda el patrón de conexiones de la Pi 4, lo que permite reaprovechar carcasas, soportes y cableado previamente diseñados para aquella.
Calidad de construcción y materiales
La PCB es del clásico negro mate de BIGTREETECH, con serigrafía clara y legible que identifica cada pin, conector y jumper, algo que agradezco cuando trabajas con la tapa del armario abierta y sin luz adecuada. El espesor del laminado es correcto y los conectores están bien soldados, sin rebabas ni pads con aspecto frágil.
Un detalle que valoro especialmente es la inclusión de protección ESD en los puertos USB y en la interfaz Ethernet. En talleres como el mío, donde conviven superficies de impresión que acumulan carga estática, fuentes ATX, humididades fluctuantes y manipulación constante de cables, no es raro pegar descargas electrostáticas. Que el fabricante haya cuidado ese punto en las líneas de datos más expuestas transmite confianza en el diseño.
Las dimensiones son de 85 × 54,29 mm, prácticamente calcadas a una Raspberry Pi 4B, y los orificios de montaje siguen el patrón estándar de 58 × 49 mm. Ambas medidas las he verificado con calibre, y encajan sin holguras molestas en los soportes impreso en PETG que tenía preparados para la Pi 4 original. Esa fidelidad dimensional es, para mí, el gran acierto conceptual del producto.
Compatibilidad y rendimiento
Aquí toca ser preciso, porque hay matices importantes. El CB1 integra un Allwinner H616 de cuatro núcleos, con Wi-Fi y Ethernet de 100 Mbps, mientras que un CM4 según versión puede llegar a Gigabit. He probado ambas vías:
Con CB1: el arranque desde la Micro SD es limpio, y el rendimiento ejecutando Klipper, Moonraker y Mainsail es sobrado para imprimir. He monitorizado macros complejas, controladores TMC con control de corriente y hasta dos impresoras simultáneas (una virtual con [printer] separado) sin cuellos de botelo notables. Donde se nota el techo es en tareas auxiliares: compresión de timelapses en software, visualización de webcam con resolución alta o análisis de objetos que requieren procesado pesado. Para impresión pura y dura, sobra.
Con CM4: aquí el adaptador brilla más, porque heredas prestaciones del módulo que coloques, incluyendo las interfaces CSI y DSI que, importante, no funcionan con el CB1. Con un CM4 pude conectar cámara por CSI con consumo mínimo de CPU frente a la alternativa USB, algo relevante si piensas hacer timelapses fluidos.
La conectividad disponible cubre todo lo esperable en un entorno de impresión: cuatro puertos USB 2.0 (suficientes para la conexión serie con la placa base, una cámara y un pendrive), dos salidas Micro HDMI, Ethernet, ranura Micro SD, interfaces CAM y CSI, y el header GPIO de 40 pines con funciones compatibles con Raspberry Pi. Sobre ese GPIO: he probado puntos de ajuste de temperatura, control de ventiladores gestionados por software y un pequeño display táctil, y la correspondencia con las funciones habituales de la Pi se mantiene correctamente. Lo mismo ocurre con la salida de 5 V destinada a refrigeración: le conecté un ventilador silencioso de 24 V mediante un módulo adaptador… ojo, la salida es de 5 V, así que directamente usé un Noctua de 5 V, sin problema alguno.
La alimentación llega por USB-C a 5 V ± 0,25 V. Recomiendo encarecidamente usar una fuente de calidad capaz de entregar 3 A o más, sobre todo si conectas periféricos USB: durante mis pruebas con cámara y pendrive, una fuente modesta provocó reinicios intermitentes que desaparecieron al cambiarla por una de mayor amperaje. Es el clásico punto flaco de cualquier plataforma de este tipo, no exclusivo de esta placa.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
Footprint idéntico a la Raspberry Pi 4B: reutilización total de soportes y carcasas.
Protección ESD en USB y red, poco habitual en adaptadores de este rango de precio.
Versatilidad de módulo: puedes arrancar con un CB1 económico y migrar a CM4 más adelante.
Cuatro puertos USB 2.0 y GPIO de 40 pines funcionalmente equivalente al estándar Raspberry.
Salida de 5 V para ventilador, muy útil en recintos cerrados.
Aspectos mejorables:
El Ethernet del CB1 queda limitado a 100 Mbps; si transfieres archivos grandes con frecuencia (colecciones de STL en red local, por ejemplo), lo notarás en los tiempos de copia. Con CM4 depends de la versión del módulo.
Las interfaces DSI/CSI no operan con CB1, lo que puede frustrar a quien compre el conjunto esperando cámara por CSI de serie. Es una limitación lógica del propio módulo, pero conviene tenerla clara antes de comprar.
USB 2.0 únicamente: sin puertos USB 3.x, aunque en impresión 3D apenas repercute en el uso real.
La ausencia de botón de encendido/apagado hardware obliga al apagado por software o al corte directo, con los riesgos que esto último implica para la integridad de la Micro SD.
Veredicto del experto
Tras varias semanas de uso continuado en dos máquinas distintas, puedo decir que el BIGTREETECH PI4B cumple exactamente lo que promete: democratizar el acceso a Klipper aprovechando módulos económicos, manteniendo la ergonomía mecánica y de conexión de una Raspberry Pi 4. No es un producto pensado para usuarios primerizos que esperan todo enchufar y funcionar sin leer nada, pero para cualquiera con mínima soltura montando electrónica de impresoras es una pieza de lo más recomendable.
Mi consejo final: si tu presupuesto es ajustado, la combinación PI4B + CB1 es probablemente la mejor relación coste-beneficio actual para dar el salto a Klipper. Si prevés timelapses con cámara CSI o transferencias masivas por cable, planta un CM4 directamente sobre el mismo adaptador. La plataforma crecerá contigo, y eso, a largo plazo, es lo que separa una compra acertada de una compra con fecha de caducidad. En cuanto al mantenimiento, más allá de insuflar polvo de vez en cuando y asegurar la disipación del módulo (un simple disipador pasivo sobre el H616 baja varios grados la temperatura), no requiere mayores cuidados. Nota: muy satisfactorio para su categoría.














