Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He pasado varias semanas con el Ajazz AK820 Pro como teclado principal en mi escritorio y también como unidad itinerante en mochila, y la conclusión es que estamos ante uno de esos formatos que convencen a quien trabaja con poco espacio pero no quiere renunciar a funciones. Hablamos de un teclado mecánico inalámbrico de formato 75 %, es decir, conserva la fila de teclas de función y las flechas direccionales, pero recorta el bloque de navegación y el numérico. En la práctica eso libera unos centímetros valiosos para mover el ratón en juegos con sensibilidad baja o para colocar una tableta gráfica junto al teclado.
El detalle que más llama la atención al desembalarlo es la pantalla TFT de 0,85 pulgadas integrada en la esquina superior derecha. No es un adorno: permite consultar el nivel de batería, la hora y el modo de conexión activo sin abrir ningún software de configuración. Para quien alterna entre un portátil de empresa y un sobremesa, esa lectura rápida evita tener que recordar combinaciones de teclas.
Está pensado, por tanto, para perfiles muy concretos: ofimática intensiva, programación, gaming de escritorio y usuarios que teletrabajan y necesitan moverse entre dos o tres equipos durante la jornada.
Calidad de construcción y materiales
El peso declarado de 0,8 kg transmite una sensación de solidez que agradezco especialmente al escribir rápido, porque la base no se desplaza ni con pulsaciones firmes. No es un teclado para llevar todos los días en la mochila si buscas algo ultraligero, pero sí cabe sin problema en un bolso de portátil de 14 pulgadas.
El punto técnico interesante es el montaje tipo gasket. La PCB queda aislada del chasis mediante cinco capas de amortiguación: Poron, IXPE, PET, espuma y silicona. Traducido a la experiencia de uso, las pulsaciones se sienten más acolchadas en el fondo del recorrido y el sonido resultante es grave y contenido, sin ese repiqueteo metálico que aparece en muchos teclados de estructura rígida. En llamadas de trabajo con micrófono abierto lo he notado: el ruido transmitido es bastante más discreto que el de un teclado de membrana barato, aunque sigue siendo un mecánico y se oye.
El sistema hot-swap admite interruptores de 5 pines, así que puedo cambiar la sensación táctil sin soldador. He probado a intercambiar switches lineales por táctiles en unos minutos con el extractor incluido, y el proceso es sencillo siempre que se extraigan en vertical y sin forzar.
Compatibilidad y rendimiento
Aquí es donde el AK820 Pro demuestra su versatilidad, porque ofrece tres vías de conexión y cada una tiene su escenario óptimo:
USB-C con cable: mi opción para sesiones largas de escritura, ya que carga y transmite a la vez, sin depender de la batería.
Bluetooth 5.1: ideal para alternar entre portátil, tablet y móvil. Lo he usado con un MacBook y con un equipo Windows en la misma tarde sin reinstalar nada.
2,4 GHz con receptor: el modo que elijo para jugar. La latencia percibida baja de forma clara respecto a Bluetooth, algo que se nota en shooters y en juegos de ritmo.
La compatibilidad con Windows y macOS está resuelta, y el sistema operativo detectado aparece reflejado en la propia pantalla, un detalle práctico cuando cambias de máquina y quieres confirmar que la distribución de teclas es la correcta.
La batería de 4000 mAh da margen para varios días de trabajo, pero conviene ser honesto: la autonomía real depende mucho del brillo del RGB y de si mantienes la pantalla siempre encendida. Con retroiluminación alta y pantalla activa, la duración se reduce de manera notable frente a un uso con luces apagadas.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo que me ha convencido:
Formato 75 % que mantiene flechas y teclas de función, con una huella mucho menor que un TKL.
Montaje gasket con cinco capas: sonido contenido y escritura cómoda durante horas.
Hot-swap de 5 pines, que alarga la vida útil del teclado y permite ajustarlo a gustos cambiantes.
Pantalla TFT realmente útil para monitorizar batería y modo de conexión.
Tres modos de conexión con propósitos bien diferenciados.
Lo que conviene valorar antes de comprarlo:
El RGB y la pantalla activa penalizan la autonomía; si buscas semanas de uso sin cargar, tendrás que moderar la iluminación.
Al ser un 75 %, no hay bloque numérico. Si trabajas con hojas de cálculo a diario, echarás de menos el teclado numérico físico.
El receptor de 2,4 GHz ocupa un puerto USB-A; en portátiles solo con USB-C necesitarás un adaptador.
Es un teclado de 0,8 kg: estable, pero no el más ligero si lo transportas a diario.
Como alternativas genéricas del mercado, existen modelos 75 % más ligeros orientados a movilidad y otros con chasis de aluminio que pesan más y cuestan bastante más. Este se sitúa en un equilibrio razonable entre ambas filosofías.
Cuidado y mantenimiento
Para mantenerlo en buen estado, limpio la superficie con un paño de microfibra ligeramente humedecido y evito líquidos que puedan entrar por la ranura de la pantalla. Cada pocos meses retiro las teclas con el extractor y soplo la base con aire comprimido a baja presión para sacar polvo y restos. Cuando cambio switches, lo hago con el teclado desconectado y apoyado en una superficie plana. También procuro no dejarlo conectado permanentemente al cable si no lo estoy usando, ya que cuidar los ciclos de carga ayuda a conservar la salud de la batería a largo plazo.
Veredicto del experto
El Ajazz AK820 Pro es una compra sensata para quien busca un 75 % inalámbrico con buena base acústica, hot-swap y una pantalla que aporta información útil de verdad. No es la opción más adecuada si dependes del teclado numérico o si priorizas la máxima ligereza para viajar, pero como teclado de escritorio para trabajar y jugar cumple con margen. Si aceptas moderar el RGB para exprimir la batería, es un compañero de escritorio muy equilibrado.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar el teclado con el cable puesto mientras juego?
Sí. El modo USB-C funciona con carga simultánea, así que puedes jugar conectado sin consumir batería y con la ventaja de no depender de la latencia inalámbrica.
¿Necesito instalar software para ver la batería?
No. La pantalla TFT integrada muestra el nivel de batería, la hora y el modo de conexión sin necesidad de abrir ninguna aplicación.
¿Los interruptores de 3 pines también valen?
El chasis está preparado para switches de 5 pines. Los de 3 pines suelen encajar igualmente, pero la sujeción es menos firme, así que lo recomendable es ceñirse al estándar de 5 pines.
¿Sirve para un portátil sin puertos USB-A?
En Bluetooth y por cable USB-C, sin problema. Para el receptor de 2,4 GHz necesitarás un adaptador de USB-C a USB-A si tu equipo no tiene puerto tradicional.
























