Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He utilizado el Ajazz AK820 Pro durante varias semanas en un puesto de trabajo con Windows, un MacBook y una tablet mediante sus distintos modos de conexión. Su formato 75% me parece especialmente equilibrado: mantiene la fila de teclas de función, las flechas y varios controles de navegación, pero ocupa bastante menos que un teclado completo con bloque numérico.
La presencia de la pantalla TFT de 0,85 pulgadas es uno de sus rasgos más diferenciales. Muestra información como la batería, la hora, el sistema operativo seleccionado y el modo de conexión activo. No es un elemento imprescindible para escribir, pero resulta útil cuando se alterna entre cable, Bluetooth y receptor de 2,4 GHz, ya que evita depender de indicadores luminosos poco claros. También permite modificar determinados ajustes de iluminación desde el propio teclado.
El diseño incorpora 81 teclas y un mando giratorio, una combinación práctica para controlar el volumen o navegar por algunas funciones sin ocupar el espacio de un teclado convencional. En mi mesa, el ahorro de superficie se nota sobre todo al utilizar un ratón con movimientos amplios en juegos o al trabajar con dos monitores.
Calidad de construcción y materiales
La carcasa de ABS mantiene el peso en unos 0,8 kg, suficiente para que el teclado permanezca estable durante la escritura sin resultar incómodo de transportar. No tiene la rigidez de una construcción metálica, pero el conjunto transmite una solidez razonable y no he observado torsiones relevantes al apoyarlo sobre una superficie plana.
La base utiliza una estructura gasket con placa de policarbonato flexible y una PCB con cortes destinados a aportar cierta elasticidad. Entre sus diferentes capas se incluyen materiales de amortiguación como Poron, IXPE, PET, espuma y silicona. En la práctica, la pulsación resulta más acolchada que en un teclado mecánico básico montado directamente sobre la carcasa, y se reducen bastante las vibraciones que normalmente se transmiten a la mesa.
El sonido es grave y relativamente contenido, aunque no debe confundirse con un teclado silencioso en sentido estricto. Los interruptores mecánicos siguen produciendo el ruido propio de la pulsación y de los estabilizadores, especialmente al golpear la barra espaciadora. Para una oficina compartida, recomendaría utilizar interruptores silenciosos compatibles.
Las teclas de PBT con perfil OEM ofrecen una superficie ligeramente texturizada que conserva mejor el tacto con el paso del tiempo que muchas teclas de ABS económicas. El teclado admite interruptores de tres y cinco pines mediante sockets hot-swap, de modo que es posible cambiar la sensación de escritura sin soldar.
Compatibilidad y rendimiento
La conectividad triple es uno de sus puntos fuertes. Por cable USB-C lo he utilizado para trabajar durante largas jornadas y para evitar cualquier preocupación por la batería. El modo Bluetooth 5.1 resulta cómodo al conectarlo a un portátil y una tablet, mientras que el receptor de 2,4 GHz es la opción más adecuada para jugar por su respuesta más directa.
El cambio entre dispositivos Bluetooth es útil en un entorno con varios equipos, aunque conviene identificar bien los atajos o el indicador de la pantalla para no seleccionar accidentalmente otro perfil. En Windows y macOS funciona correctamente, pero hay que comprobar el modo del sistema operativo antes de utilizar determinadas teclas modificadoras. La compatibilidad con ambos sistemas está contemplada de forma específica en el firmware del teclado.
En juegos como estrategia, conducción o acción en primera persona, el formato 75% no me ha hecho echar de menos el teclado numérico. Las flechas y la fila de función siguen disponibles, y el receptor inalámbrico evita tener un cable cruzando la zona del ratón. Para tareas de contabilidad o introducción frecuente de cifras, en cambio, un teclado completo o un teclado numérico independiente será más apropiado.
La batería de 4000 mAh permite sesiones prolongadas, pero la autonomía real depende mucho del brillo RGB, del uso de la pantalla y del tiempo que permanezca activa. He preferido reducir la iluminación durante el trabajo y reservar los efectos más intensos para el ocio. El teclado admite conexión simultánea por cable mientras se carga, por lo que no obliga a interrumpir la jornada.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre sus principales ventajas destacaría:
- Formato 75% bien resuelto para trabajar y jugar.
- Conectividad por USB-C, Bluetooth y receptor de 2,4 GHz.
- Estructura gasket con amortiguación eficaz frente a vibraciones.
- Interruptores hot-swap, compatibles con distintas opciones de sustitución.
- Pantalla TFT informativa y controles accesibles desde el propio teclado.
- RGB configurable y compatibilidad con Windows y macOS.
También hay algunos aspectos que conviene valorar:
- La pantalla consume batería y su utilidad es menor si se trabaja siempre con cable.
- La carcasa de ABS no ofrece la sensación premium de los modelos metálicos.
- El sonido de los estabilizadores puede requerir ajustes o lubricación para usuarios exigentes.
- El formato compacto prescinde del teclado numérico, algo relevante en ciertos trabajos.
- Para aprovechar al máximo la configuración avanzada, puede ser necesario familiarizarse con los controles y el software disponible para cada distribución.
Para mantenerlo en buenas condiciones, recomiendo limpiar periódicamente la zona entre las teclas con aire de baja presión y desconectar el receptor cuando no vaya a utilizarse durante varios días. Si se cambian los interruptores, conviene retirar las teclas con cuidado y comprobar la alineación de los pines antes de aplicar presión.
Veredicto del experto
El Ajazz AK820 Pro me parece una opción muy completa para quien busca un teclado mecánico compacto, inalámbrico y personalizable sin renunciar a una experiencia de escritura cuidada. Su mayor atractivo no está únicamente en la pantalla TFT, sino en la combinación de formato 75%, conectividad triple, estructura gasket y posibilidad de sustituir los interruptores.
Frente a alternativas inalámbricas más sencillas, ofrece una construcción interna mejor trabajada y más posibilidades de ajuste. Frente a modelos entusiastas de mayor precio, puede quedarse por detrás en acabados, estabilizadores y nivel de personalización del firmware. Aun así, para un puesto mixto de trabajo y gaming, proporciona un equilibrio convincente entre comodidad, respuesta, portabilidad y capacidad de modificación.
























