Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He utilizado esta placa de expansión con un Raspberry Pi Compute Module 4 en varios escenarios: como pequeño equipo de sobremesa, servidor doméstico conectado por Ethernet y plataforma de pruebas para cámara y pantalla. Su principal virtud es convertir el CM4, que por sí solo resulta poco práctico para conectar periféricos, en un sistema mucho más parecido a una Raspberry Pi convencional.
La distribución de conexiones está bien planteada para una instalación fija. Los cuatro puertos USB permiten conectar teclado, ratón, memoria externa o adaptadores inalámbricos sin recurrir a un concentrador adicional. El puerto RJ45 simplifica la conexión de red y la salida Micro HDMI permite utilizar un monitor o televisor compatible mediante el cable apropiado. También dispone de alimentación USB tipo C, ranura para tarjeta SD e interfaces dedicadas para cámara y pantalla.
No es una Raspberry Pi 4B completa ni incluye el módulo de cómputo. Es una placa portadora que necesita un CM4 instalado para funcionar, por lo que conviene tener claro el coste total del conjunto antes de plantear un proyecto.
Calidad de construcción y materiales
La placa presenta una construcción funcional, orientada más a prototipos e instalaciones que a un producto terminado para consumo. El circuito impreso está razonablemente organizado y los conectores se encuentran en los bordes o en zonas accesibles, algo importante cuando se monta dentro de una caja o en un armario técnico.
Durante el montaje, el aspecto que más cuidado requiere es la inserción del CM4. Hay que trabajar con el equipo completamente desconectado y comprobar la orientación del módulo antes de ejercer presión. No conviene instalar o retirar el Compute Module con la alimentación conectada, ya que cualquier contacto incorrecto puede dañar tanto el módulo como la placa.
Los conectores USB y RJ45 ofrecen una sujeción firme para un uso normal, aunque evitaría someterlos a tirones laterales, especialmente si la placa queda montada sin separadores. Para una instalación permanente recomiendo utilizar tornillería y separadores adecuados, además de dejar espacio alrededor del CM4 para favorecer la ventilación. La placa no debe quedar apoyada directamente sobre una superficie conductora.
Compatibilidad y rendimiento
La compatibilidad está centrada en Raspberry Pi Compute Module 4. En mi configuración con Raspberry Pi OS, el arranque desde tarjeta SD resulta práctico cuando se utiliza un CM4 sin almacenamiento eMMC. La ranura queda especialmente bien aprovechada en proyectos de señalización, automatización o servidores ligeros, donde interesa poder sustituir rápidamente la tarjeta del sistema.
Los cuatro USB son útiles, pero no deben interpretarse como cuatro conexiones USB de alta velocidad independientes. Se trata de una expansión USB 2.0, adecuada para periféricos de entrada, impresoras sencillas, adaptadores, memorias y cámaras básicas. En una instalación nueva es posible que no funcionen inmediatamente: el USB del CM4 puede estar desactivado por defecto y requiere añadir dtoverlay=dwc2,dr_mode=host en config.txt, seguido de un reinicio. Esta particularidad está documentada también en placas CM4 equivalentes.
El puerto Ethernet ha funcionado bien para tareas de red habituales, como acceder remotamente por SSH, compartir archivos o ejecutar servicios domésticos. Para copias intensivas conviene recordar que el rendimiento real dependerá del CM4 utilizado, del sistema de almacenamiento y de la red, no solo del conector RJ45.
Las interfaces DSI y CAM resultan interesantes para proyectos multimedia. Probé una configuración con cámara y otra con pantalla compatible, y la placa permite mantener un montaje bastante limpio frente a soluciones basadas en adaptadores USB. La revisión que desplaza las conexiones a disp1 y cam1 también ayuda a conservar libre el conector GPIO de 40 pines, algo valioso en automatización y robótica.
El audio mediante GPIO es una solución útil para avisos, reproducción sencilla o auriculares, pero utiliza GPIO18 y GPIO19. Si se necesitan esos pines para PWM, sensores o control de motores, habrá que elegir entre el audio y esas funciones.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre sus puntos fuertes destacaría:
- Cuatro puertos USB en un formato compacto.
- Ethernet RJ45 para instalaciones estables y acceso remoto.
- Alimentación USB tipo C, fácil de integrar con fuentes habituales.
- Interfaces para cámara y pantalla, además de salida Micro HDMI.
- Ranura para tarjeta SD en configuraciones basadas en CM4 Lite.
- Acceso a audio por GPIO sin añadir una tarjeta de sonido externa.
- Conexión POE preparada para ampliar la instalación con un HAT compatible.
Los aspectos mejorables están relacionados con la puesta en marcha. La configuración inicial del USB no es completamente automática y puede confundir a quien espere un funcionamiento idéntico al de una Raspberry Pi 4B. Además, el POE no está incluido: hace falta adquirir un POE HAT compatible y comprobar que el conjunto encaja correctamente con la instalación.
También habría agradecido una documentación más visible sobre el ruteado de señales y las limitaciones de los GPIO. En un proyecto con muchos periféricos, la ocupación de GPIO18 y GPIO19 para audio puede obligar a reorganizar el cableado.
Veredicto del experto
Considero esta placa una opción práctica para sacar partido a un Raspberry Pi CM4 en proyectos fijos, servidores compactos, automatización, señalización digital y aplicaciones con cámara o pantalla. Su conectividad cubre las necesidades más habituales sin convertir el montaje en una maraña de adaptadores.
No la recomendaría para quien busque una solución completamente plug and play o espere prestaciones USB 3.0. Tampoco es la alternativa más adecuada si se necesitan muchos GPIO libres y audio al mismo tiempo. Para el resto de usos, ofrece una base versátil y bastante lógica, siempre que se configure correctamente el USB, se controle la alimentación y se instale el CM4 con cuidado.












