Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Después de varias semanas conviviendo con el TV98 ATV Plus en mi salón, puedo afirmar que estamos ante una de esas TV Box que cumplen exactamente lo que prometen: convertir un televisor sin funciones inteligentes, o con un sistema operativo anticuado y lento, en un centro multimedia moderno y versátil. Lo he probado conectado a dos televisores distintos, un LED Full HD de hace unos años y un panel 4K reciente, y en ambos casos la experiencia fue coherente desde el primer arranque.
La combinación de Android 14 como sistema base y 8 GB de memoria RAM marca la diferencia frente a las opciones básicas del mercado, que suelen quedarse en 2 o 4 GB. Con esta configuración, el multitarea es real: puedo dejar abierto el navegador con la guía de programación, pasar a una aplicación de streaming y volver atrás sin que el sistema recargue todo desde cero. Es un matiz que quien haya usado boxes económicas agradecerá de inmediato.
Calidad de construcción y materiales
El chasis es de plástico ABS con acabado mate, una decisión sensata que evita huellas y reflejos en estanterías o muebles de televisión. Las dimensiones son compactas y el peso contenido, por lo que se disimula bien detrás del televisor o encima del mueble. En la parte superior destaca el logotipo serigrafiado, sin elementos que enamoren ni decepcionen: funcionalidad por encima de ostentación.
La ventilación pasiva mediante rejillas laterales ha resultado suficiente durante sesiones largas de reproducción; he registrado solo un calentamiento moderado tras más de tres horas continuas de vídeo, sin bloqueos ni reinicios asociados. El mando incluido tiene un agarre cómodo y las teclas responden con un recorrido corto y preciso. No esperéis materiales premium a este nivel de precio, pero tampoco hay nada que chirríe o transmita fragilidad.
Compatibilidad y rendimiento
El corazón del dispositivo es el procesador Allwinner H313, un SoC con cuatro núcleos ARM Cortex A53 acompañados de una GPU Mali-G31. Es una arquitectura consolidada en el segmento económico y, en la práctica, ofrece una fluidez notable para tareas cotidianas: navegar por menús, abrir aplicaciones de vídeo, usar el buscador o gestionar el almacenamiento. Donde se nota el techo hardware es en juegos 3D exigentes; los títulos ligeros y los juegos tipo puzzle funcionan correctamente, pero no es una máquina para gaming avanzado.
En cuanto al vídeo, la salida HDMI 2.0A admite 4K a 60 fps, con descodificación de los códecs H.265 y soporte para HDR10+, además de manejar contenido 8K. Reproduciendo documentales y películas en 4K vía streaming, la nitidez y el detalle fueron correctos, con una gestión del color digna en televisores compatibles con HDR. Las tasas de bits elevadas de algunos archivos locales también se mantuvieron estables, gracias en parte a los amplios 128 GB de almacenamiento eMMC.
La conectividad es otro punto donde esta box se muestra completa:
WiFi dual band a 2,4 GHz y 5 GHz, con buen alcance en mi instalación; la banda de 5 GHz es imprescindible para streaming 4K sin cortes.
Bluetooth 5.0 para emparejar auriculares inalámbricos, altavoces y mandos adicionales sin latencias molestas.
Puerto Ethernet RJ45 de 100 Mbps, la opción más recomendable si buscáis estabilidad total: cero microcortes en sesiones maratonianas.
Salida HDMI 2.0A hacia el televisor.
El control por voz del mando funciona en más de veinte idiomas, entre ellos el español, y responde bien incluso con ruido ambiental moderado. Buscar una serie o abrir una aplicación dictando su nombre resulta cómodo desde el sofá y ahorra el clásico tecleo letra a letra con cruceta.
Como consejo práctico, recomiendo desactivar las animaciones del sistema desde las opciones de desarrollador para exprimir aún más la fluidez, y reservar el WiFi para dispositivos secundarios dejando la reproducción principal por cable siempre que sea posible. Para mantener el rendimiento a largo plazo, conviene revisar periódicamente las aplicaciones instaladas y limpiar la caché de las apps de vídeo.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
8 GB de RAM, muy por encima de la media en su categoría.
128 GB de almacenamiento interno para apps y contenido descargado.
Android 14 actual como base del sistema.
Conectividad triple: WiFi dual band, Bluetooth 5.0 y Ethernet.
Soporte 4K@60fps, H.265 y HDR10+ con descodificación 8K.
Control por voz multilingüe realmente útil.
Aspectos mejorables:
El puerto Ethernet se limita a 100 Mbps; una interfaz Gigabit daría más margen a transferencias por red local.
La GPU G31 no da para gráficos 3D exigentes, algo comprensible en este segmento pero que conviene tener claro.
El conjunto WiFi 802.11 b/g/n es correcto, aunque estándares más recientes mejorarían las velocidades pico en 5 GHz.
El plástico del chasis cumple, pero no transmite sensación de robustez superior.
Comparado con alternativas de gama media del mercado, el TV98 destaca especialmente en capacidad de memoria y almacenamiento; rara vez se encuentra esta combinación en productos de precio equivalente. Frente a las opciones de streaming más conocidas, gana en apertura y flexibilidad de Android, aunque estas suelen ofrecer mejores niveles de optimización software y actualizaciones garantizadas.
Veredicto del experto
El TV98 ATV Plus es una propuesta muy sólida para quien busca un tv box económico pero sin las limitaciones habituales del segmento. El procesador Allwinner H313 cubre con holgura el uso multimedia cotidiano, y los 8 GB de RAM junto a los 128 GB de almacenamiento le dan aire para crecer en el tiempo sin sentirse estrecho. La calidad de imagen 4K con HDR10+ satisface las expectativas si contáis con un televisor apropiado.
Mi recomendación es clara: si queréis revitalizar un televisor antiguo o disponer de una plataforma Android abierta y espaciosa sin gastar mucho, es una compra acertada. Si vuestro objetivo es el gaming intensivo o las transferencias de red locales a alta velocidad, buscad alternativas superiores. En su terreno, obtiene una nota alta bien merecida.










