





El GUB P60 es un soporte de teléfono pensado para manillar de bicicleta, scooter o motocicleta cuando necesitas llevar el móvil bien sujeto para navegación GPS, entrenos o rutas. A diferencia de soportes de plástico, aquí el punto fuerte es la aleación de aluminio: aporta rigidez, mejor resistencia a vibraciones y una sensación más “premium” en mano. Es el tipo de accesorio que se compra una vez y se usa durante años, siempre que se monte correctamente.
La filosofía del soporte es sencilla: sujeción firme sin bloquear botones ni el puerto de carga y con ajuste de ángulo para que la pantalla se vea bien. Esto es clave tanto en ciudad como en rutas largas: mirar el mapa en un semáforo o seguir un track en montaña exige que el teléfono no se mueva y que la orientación sea cómoda.
Una de las características destacadas del producto son las ocho garras de sujeción. Este diseño distribuye mejor la presión sobre el teléfono y ayuda a que no “baile” al pasar por baches, adoquines o terrenos irregulares. En la práctica, se nota sobre todo cuando llevas el móvil en horizontal (modo mapa) y haces cambios de dirección o frenadas.
Además, el soporte está diseñado para no tapar el puerto de carga ni los botones principales, lo cual es muy útil si necesitas conectar un cable en una ruta larga (por ejemplo, desde una powerbank) o si usas el móvil para grabar o controlar música.
El anuncio menciona un sistema de rotación de 360° con diseño de bola (doble bola universal). Esto permite girar el teléfono en vertical u horizontal y ajustar inclinación para reducir reflejos del sol. En la vida real, esta función es imprescindible: no es lo mismo una bici de carretera con postura baja que una e‑bike urbana o una moto con manillar más alto.
El soporte incluye almohadillas de silicona en las zonas de contacto para proteger la carcasa del móvil y reducir vibraciones. Esto es importante por dos motivos:
Si tu móvil tiene cámara con estabilización óptica (OIS), reducir vibraciones también ayuda a evitar problemas a largo plazo. En motos, este punto es especialmente relevante: a mayor vibración del motor, más interés tiene una sujeción firme con cierta amortiguación.
Según las especificaciones incluidas en el contenido original:
La medida clave es el ancho del teléfono. Si usas una funda gruesa (ruggerizada) puede aumentar el ancho y, aunque el móvil “entre”, la sujeción puede quedar más ajustada. En ese caso, lo recomendable es comprobar la medida real con funda puesta y, si vas muy al límite, usar una funda más fina para rutas.
Un buen soporte depende del montaje. Para un resultado fiable:
Antes de una ruta larga, prueba unos minutos en la calle: frena, pasa por baches y verifica que el teléfono no se desliza. Si se mueve, reajusta. Un minuto de comprobación evita sustos.
El mismo soporte puede usarse en varios vehículos, pero la exigencia cambia:
Si circulas bajo lluvia, recuerda que el soporte sujeta el móvil pero no lo hace impermeable: usa funda impermeable o un móvil resistente al agua si vas a exponerlo mucho.
Un soporte de aluminio requiere poco mantenimiento, pero ayuda:
Si usas el soporte a diario, un reapriete ligero cada pocas semanas es una buena costumbre.
Colocar el soporte en el punto correcto mejora la experiencia y también la seguridad. En bicicleta urbana suele ir bien cerca de la potencia, porque queda centrado y reduces el riesgo de engancharlo con ramas o con otros objetos. En MTB/gravel, a veces conviene bajarlo un poco para que no interfiera con bolsas de manillar o con el cableado de freno/cambio. En moto, lo más importante es que el teléfono quede visible sin apartar demasiado la vista y sin tapar instrumentación.
Evita colocarlo en zonas donde el manillar flexa mucho o donde hay cambios bruscos de diámetro. Si notas que el soporte queda ligeramente torcido, reajusta la abrazadera o cambia de zona: cuanto más alineado y centrado, menos vibración transmitirá al móvil.
El rango indicado (60–95 mm) cubre la mayoría de teléfonos actuales, pero la funda puede marcar la diferencia. Fundas rugerizadas o con esquinas gruesas aumentan el ancho efectivo y también cambian el “agarre” de las garras. Para una sujeción óptima, lo ideal es usar una funda de perfil medio o fino, o bien comprobar que las garras apoyan en zonas firmes del teléfono (no en botones laterales).
Si usas un teléfono grande, prueba a colocarlo primero en casa y sacudir suavemente el manillar (sin mover la bici) para ver si hay holgura. Si la hay, reajusta las garras y revisa que las almohadillas de silicona estén bien posicionadas.
Muchos móviles modernos incorporan estabilización óptica (OIS) y, en motocicletas, se recomienda reducir al máximo vibraciones continuas. Este soporte ya incorpora silicona de amortiguación, pero aun así conviene:
En bici el riesgo es menor, pero en gravel o MTB con mucha vibración, una fijación firme siempre ayuda a que la navegación sea legible y a que el teléfono no se desplace.
Si usas el móvil como GPS durante horas, la batería es el punto débil. Algunas recomendaciones:
En moto, asegúrate de que el cable no queda tirante al girar el manillar a tope. En bici, evita que el cable toque la rueda delantera o se enganche en la horquilla.
Sí. El diseño está pensado para no bloquear el puerto de carga, pero depende del teléfono y del tipo de conector. Comprueba que el cable no queda forzado cuando giras el móvil.
La compatibilidad se basa en el ancho (60–95mm). Muchos iPhone y la mayoría de Android entran dentro de ese rango, especialmente sin fundas muy gruesas.
Sí. La rotación 360° permite modo horizontal para navegación GPS, que suele ser el más cómodo en bicicleta.
Si buscas un soporte firme y duradero para llevar tu móvil como GPS en ruta, el GUB P60 es una opción muy completa: aluminio, sujeción de 8 garras, amortiguación con silicona y rotación 360° para ajustar el ángulo. Montado correctamente, mejora seguridad y comodidad tanto en bici como en moto.





