Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He utilizado este pack de sensores HDX-2 SW-420 en montajes de domótica, pequeñas alarmas y prototipos con placas Arduino y Raspberry Pi. Su planteamiento es sencillo: detectar golpes, sacudidas o vibraciones y convertirlas en una señal digital que un microcontrolador pueda leer directamente.
No es un sensor destinado a medir la intensidad exacta de una vibración ni a ofrecer valores analógicos. Su función consiste en indicar que se ha superado un umbral determinado. Para una alarma de apertura, un detector de golpes en una caja o la supervisión básica de una máquina, este enfoque resulta práctico y económico. Para análisis de vibraciones, control de motores o mediciones precisas, sería más apropiado utilizar un acelerómetro como un MPU6050 o un sensor industrial específico.
El módulo trabaja con alimentación de 3,3 V a 5 V y dispone de tres conexiones: VCC, GND y salida digital. El potenciómetro integrado permite modificar el umbral de disparo, mientras que los indicadores luminosos facilitan la puesta en marcha y el ajuste. La electrónica de este tipo de módulo suele basarse en un comparador LM393 que transforma la señal del interruptor de vibración en pulsos lógicos.
Calidad de construcción y materiales
La construcción es la habitual en este tipo de accesorios para prototipado: una pequeña placa de circuito impreso con el sensor cilíndrico SW-420, el potenciómetro de ajuste, los pines de conexión y los LED de alimentación y actividad. El conjunto ocupa poco espacio y se instala con facilidad en una protoboard o mediante cables Dupont.
En mis montajes, el punto más importante no ha sido la resistencia de la placa, sino la fijación del módulo. Si queda suspendido de los cables o sujeto de forma demasiado flexible, transmite vibraciones propias y puede generar activaciones erráticas. Lo recomendable es atornillarlo por el orificio de montaje o fijarlo sobre una superficie rígida con una pequeña cantidad de adhesivo de montaje.
El potenciómetro permite ajustar la sensibilidad, aunque conviene manipularlo con un destornillador pequeño y realizar giros progresivos. Una sensibilidad excesiva puede hacer que el sensor reaccione a pasos, cierres de puertas o vibraciones transmitidas por una mesa. En cambio, un ajuste demasiado bajo puede impedir la detección de golpes leves.
El pack de diez unidades resulta especialmente útil cuando necesito colocar sensores en varias zonas o mantener repuestos. También permite comparar unidades, ya que puede haber pequeñas diferencias entre módulos en el punto de disparo, algo habitual en sensores mecánicos de bajo coste.
Compatibilidad y rendimiento
La conexión con un Arduino Uno es directa: VCC a 5 V, GND a masa y DO a cualquier entrada digital. En una Raspberry Pi utilizo alimentación de 3,3 V para evitar que la salida pueda superar el nivel tolerado por sus GPIO. Aunque el módulo admita 5 V, una Raspberry Pi no debe recibir una señal lógica de 5 V en sus entradas.
Con placas de 3,3 V, como Raspberry Pi Pico, ESP32 o determinados microcontroladores modernos, prefiero alimentar también el módulo a 3,3 V. De este modo, la señal de salida queda dentro del nivel lógico esperado y no es necesario añadir un adaptador de niveles.
Durante las pruebas, la respuesta a un golpe breve es rápida, pero la salida no debe interpretarse como una lectura estable mantenida. El mecanismo interno puede producir varios cambios de estado mientras dura la vibración. Por ello, en un programa real aplico antirrebote mediante software: ignoro nuevos eventos durante unos milisegundos o agrupo los pulsos recibidos dentro de una ventana de tiempo.
También conviene comprobar la polaridad de la salida antes de escribir el programa definitivo. El elemento SW-420 es un interruptor mecánico normalmente cerrado, pero la lógica final depende del circuito comparador y de la revisión concreta del módulo. En muchos modelos la salida permanece en nivel bajo en reposo y genera pulsos altos al detectar vibración; en otros montajes la lógica puede invertirse. El LED de actividad y una comprobación con un polímetro o un pequeño programa de lectura eliminan cualquier duda.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Instalación sencilla: solo requiere alimentación, masa y una entrada digital.
- Amplia compatibilidad: funciona con placas de 3,3 V y 5 V, siempre que se respeten los niveles lógicos.
- Sensibilidad regulable: permite adaptar la detección a una puerta, una caja, una carcasa o una superficie de trabajo.
- Respuesta rápida: es adecuado para detectar golpes y sacudidas sin procesar datos analógicos.
- Formato compacto: facilita su integración en protoboards, cajas impresas en 3D y pequeños robots.
- Pack de diez unidades: resulta rentable para proyectos con varios puntos de detección o para disponer de repuestos.
Aspectos mejorables
La principal limitación es que no distingue entre una vibración leve y una fuerte de forma fiable. El potenciómetro modifica el umbral, pero la salida sigue siendo binaria. Tampoco permite conocer la dirección del movimiento ni registrar una frecuencia de vibración.
En entornos con motores, ventiladores, maquinaria o tráfico cercano, puede generar falsas alarmas. Para mejorar el resultado, lo combino con un tiempo mínimo de confirmación, varias lecturas consecutivas o un segundo sensor, como un contacto magnético. En una alarma doméstica también recomendaría registrar la duración y el número de pulsos en lugar de activar la sirena con cualquier cambio aislado.
Veredicto del experto
Considero que el pack HDX-2 SW-420 es una solución adecuada para proyectos DIY que necesiten detectar vibraciones de forma económica y sencilla. Su valor está en la facilidad de conexión, el ajuste de sensibilidad y la posibilidad de desplegar diez sensores sin complicar demasiado el cableado ni el software.
Lo recomendaría para alarmas caseras, prototipos educativos, robots que deban reaccionar ante impactos y supervisión básica de objetos o estructuras. No lo escogería para mantenimiento predictivo, mediciones profesionales o sistemas de seguridad críticos, donde se necesita una señal calibrada, filtrado avanzado y mayor inmunidad frente a falsas detecciones.
Con una fijación firme, alimentación correctamente elegida y antirrebote en el programa, ofrece un funcionamiento razonablemente consistente para electrónica de aficionado. Antes de instalarlo de forma permanente, ajustaría cada unidad sobre la superficie real y comprobaría la polaridad de DO, ya que esos dos pasos influyen más en la fiabilidad que cualquier cambio posterior en el código.










