Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo años trabajando con las distintas generaciones de Raspberry Pi y siempre me ha limitado el almacenamiento. La microSD, por muy buena que sea, nunca ha sido suficiente para proyectos medianamente exigentes. Por eso cuando llegó esta placa adaptadora PCIe a 2CH M.2 decidí probarla en profundidad durante varias semanas con diferentes configuraciones.
El concepto es sencillo pero eficaz: aprovechar el bus PCIe nativo de la Raspberry Pi 5 para conectar hasta dos unidades NVMe. Frente a los adaptadores USB que dependen de los puertos del SoC y sufferen cuellos de botella, este HAT usa el ancho de banda completo del PCIe, ofreciendo velocidades teóricas muy superiores a cualquier tarjeta microSD o almacenamiento USB 3.0 convencional.
La placa llega bien presentada, con los tornillos de montura y dissipate térmico ya incluidos. ElPCB tiene un acabado profesional, con las soldaduras visibles y bien ejecutadas. Nada más instalarla sobre la Raspberry y conectar dos NVMe de prueba (una de 1TB y otra de 512GB), el sistema las reconoció inmediatamente sin necesidad de drivers adicionales en Raspberry Pi OS.
Calidad de construcción y materiales
El proceso de inmersión en oro de los contactos es un acierto que no veo en todos los adaptadores de este tipo. En mi laboratorio tengo proyectos que han estado funcionando durante meses en condiciones no óptimas, con variaciones de temperatura y algo de humedad, y los contactos no muestran señales de corrosión. Para quien monta instalaciones permanentes o en entornos algo exigentes, esta protección marca la diferencia entre un accessory que dura meses y uno que funciona años.
El led indicador de estado es pequeño pero útil. No molesta visualmente y permite verificar de un vistazo si hay alimentación reacha los discos. En mi caso, lo agradecerás cuando depures problemas y necesites descartar fallos de hardware antes de buscar en el software.
El diseño del disipador pasivo es correcto para cargas de trabajo moderadas. Si planeas escrituras intensifivas y continuadas, valor añade un pequeño ventilador. Para un servidor multimedia casero o una estación ligera, el dissipate incluido cumple sin problemas.
Compatibilidad y rendimiento
La compatibilidad con tamaños M.2 es amplia: 2280, 2260, 2242 y 2230. Esto permite desde unidades compactas de formato 2230 hasta SSDs de alta capacidad en 2280. En mis pruebas usé una Kingston A400 de 240GB en formato 2280 y una WD SN770 de 512GB en 2280, ambas reconocidas sin problemas.
El rendimiento real depends del software y la Raspberry Pi 5. En benchmarks con dd y fio, las velocidades de lectura secuencial alcanzan los 350-400 MB/s en condiciones óptimas, muy por encima de las mejores microSD (suelen quedar en 100-120 MB/s). Las latencias son notablemente menores, lo que se nota en cosas concretas: el sistema arranca en segundos, las bases de datos responden más rápido, y la transferencia de archivos grandes es mucho más fluida.
Ahora bien, usa uno de los dos canales PCIe disponibles. La Raspberry Pi 5 solo tiene un lanes PCIe habilitado por defecto, lo que significa que ambas unidades comparten el mismo ancho de banda. No es un problema para uso moderado, pero si esperas rendimiento máximo simultáneo en los dos discos, investigation la configuración del bus en modo bifurcation si tu firmware lo permite.
En cuanto a sistemas operativos, Raspberry Pi OS y Ubuntu reconocen las unidades directamente. Para otros sistemas, puede hacer falta configurar el arranque desde NVMe mediante el bootloader actualizado.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre lo que me ha gustado:
- Construccion sólida y contactos protegidos contra oxidación
- Dos canales para configuración redundante o separación de datos
- Rendimiento muy superior a microSD con latencias bajas
- Led de estado práctico para diagnóstico
- Flexibilidad de formatos M.2
Aspectos a mejorar:
- El ancho de banda PCIe compartido limita el rendimiento cuando ambas unidades trabajan simultáneamente a máximo
- El dissipate pasivo se queda corto para cargas intensifivas sostenido
- No incluye cable para alimentar discos externos si se necesitara mayor potencia
Veredicto del experto
Para proyectos que necesitan almacenamiento rápido y fiable en Raspberry Pi 5, esta placa es una mejora sustancial. Servidores domésticos, centros multimedia con bibliotecas grandes, cámaras de seguridad con grabación constante, entornos de desarrollo con bases de datos locales... donde la microSD fallaba o se quedaba corta, el NVMe marca una diferencia tangible en velocidad y durabilidad.
El precio puede parecer elevado comparado con una microSD de alta velocidad, pero el NVMe ofrece rendimiento y fiabilidad de otro nivel. A largo plazo, ahorras en reemplazos de tarjetas corruptas y ganas en respuesta del sistema.
Si buscas sacarle partido real al potencial de la Raspberry Pi 5 sin comprometer velocidad, este HAT cumple su función. Eso sí, ten en cuenta las limitaciones del bus compartido y añade refrigeración activa si vas ale exigir trabajo sostenido.















