Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Esta pantalla LCD de 1,44 pulgadas con resolución 128x128 píxeles llega al mercado como una solución de visualización compacta y directamente integrable en los modelos más populares de Raspberry Pi. El factor HAT (Hardware Attached on Top) es precisamente su mayor atractivo: se monta directamente sobre el GPIO de 40 pines sin necesidad de adaptadores adicionales ni soldaduras, lo que simplifica enormemente su implementación en proyectos maker.
El controlador ST7735S gestiona la visualización de 65K colores a través de una interfaz SPI, ofreciendo una tasa de refresco correcta para aplicaciones de domótica, indicadores de estado o menús de configuración básicos. La a 3,3VGPIO elimina la necesidad de fuentes externas, aunque esto también implica ciertas limitaciones que comentaré más adelante.
La inclusión de un joystick de cinco posiciones junto con tres botones adicionales representa un valor añadido significativo para quienes buscan una interfaz de control completa sin recurrir a periféricos externos. En la práctica, esto permite navegar menús, confirmar selecciones o controlar funciones directamente desde el hardware, algo especialmente útil en proyectos de instrumentation o dispositivos portátiles.
Calidad de construcción y materiales
El PCB presenta un acabado técnico adecuado para su categoría, con pistas bien definidas y contactos GPIO que encajan con precisión en las placas Raspberry Pi. El conecto de 40 pines hembra permite una inserción firme sin holguras que pudieran causar problemas de contacto durante el funcionamiento.
La pantalla TFT en sí ofrece colores aceptables para su resolución, aunque la densidad de píxeles de aproximadamente 129 PPI resulta visiblemente inferior a paneles modernos. Los ángulos de visión son correctos para una pantalla de este tipo, y el brillo es suficiente para uso en interiores, aunque bajo iluminación directa la legibilidad se ve comprometida.
Los botones y el joystick tienen una sensación tactil adecuada para un accesorio de este precio. No son componentes premium, pero cumplen su función sin holguras excesivas. Los tornillos de montaje incluidos permiten una fijación segura que evita movimientos no deseados durante el uso intensivo.
Compatibilidad y rendimiento
La compatibilidad con Raspberry Pi 3B, 4B, 5 y Zero amplía considerablemente las posibilidades de uso. En mis pruebas, la instalación en una Raspberry Pi 4 fue Plug & Play una vez instaladas las librerías necesarias, mientras que en una Pi Zero la integración resulta especialmente interesante por el factor de forma reducido que mantiene el conjunto.
El interfaz SPI funciona a una velocidad razonable para la resolución de 128x128 píxeles. Para aplicaciones de visualización de datos de sensores, indicadores de estado o gráficos simples, el rendimiento es más que suficiente. Sin embargo, para animaciones fluidas o actualización rápida de pantalla, la limitación del ancho de banda SPI se hace notar.
El consumo energético es mínimo al alimentarse directamente desde el GPIO, aunque esto implica que la retroiluminación también depende de esta. Los pines de control permiten modulacion del brillo o incluso apagado completo para ahorro energético, algo útil en proyectos con baterías.
La integración con Python a través de librerías disponibles en repositorios oficial es bastante directa. Los ejemplos de código incluidos facilitan los primeros pasos, aunque requiere ciertos conocimientos básicos de programación para adaptar los ejemplos a necesidades concretas.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los puntos fuertes destaca la facilidad de instalación thanks al formato HAT, que elimina complejidad logística en proyectos embebidos. La combinación de pantalla más controles integrados en una sola board es valiosa para proyectos donde el espacio es crítico, como dispositivos portátiles o interfaces de domótica.
La compatibilidad multi-modelo es otro aspecto positivo, permitiendo reutilizar el accessory en diferentes placas según evoluciona el proyecto. El precio contenido lo posiciona como opción interesante para makers que necesitan visualización básica sin invertir en pantallas HDMI externas.
Como aspectos mejorables, la resolución resulta justa para aplicaciones que requieran mostrar información más detallada. Los 65K colores son suficientes para gráficos simples, pero limitan ambitions visuales más ambiciosas. El hecho de no incluir instrucciones detalladas en español puede dificultar el primer contacto para usuarios menos técnicos.
La ausencia de protective case deja la pantalla expuesta a daños en proyectos portátiles, algo a considerar durante el diseño del enclosure.
Veredicto del experto
Esta pantalla LCD HAT cumple con lo prometido: una solución de visualización económica y funcional para proyectos Raspberry Pi que no requieren pantallas de alta resolución. Su integración directa sobre GPIO, los controles incluidos y la compatibilidad con múltiples modelos de placa la convierten en una opción práctica para makers, estudantes de electrónica o desarrolladores de proyectos IoT que necesitan feedback visual básico.
No es una pantalla para usuarios que busquen calidad de imagen premium o resolución elevada, pero para su propósito diseñado resulta más que adecuada. La relación precio-funcionalidad es correcta, y el formato HAT simplifica implementaciones que de otro modo requerirían cableado adicional y gestión de alimentación externa.
Si tu proyecto necesita mostrar datos de sensores, indicadores de estado o menús de configuración simples, esta pantalla representa una solución eficiente. Para proyectos más ambiciosos visualmente, convendrá explorar alternativas con mayor resolución y densidad de píxeles.













