





Los kits X99 con Xeon se han convertido en una forma muy popular de montar un PC potente con presupuesto ajustado. Este pack combina una placa base MACHINIST MR9A PRO (socket LGA2011‑3), un procesador Intel Xeon E5‑2650 v4 (12 núcleos / 24 hilos) y 16GB de RAM DDR4 (2×8GB). El resultado es una plataforma muy capaz para multitarea, virtualización, edición ligera/medio, programación, streaming y juegos (siempre que añadas una tarjeta gráfica dedicada).
La clave de este tipo de kits no es competir con lo último en consumo, sino ofrecer muchos hilos y una base con buenas opciones de expansión (PCIe, NVMe, SATA) a un precio contenido. Para un “PC de trabajo” o una estación doméstica, puede ser una combinación muy equilibrada.
Según la información del vendedor, el pack incluye:
Importante: este tipo de placas suele enviarse sin batería CMOS por restricciones de transporte. No es un problema grave, pero conviene saberlo porque puede afectar a la hora de guardar la hora/fecha si el PC se desconecta completamente de la corriente durante mucho tiempo.
Este kit encaja especialmente bien en estos escenarios:
Si tu prioridad es el máximo FPS en juegos competitivos, una plataforma moderna puede rendir mejor por IPC. Pero si quieres un PC versátil para trabajo y ocio, este tipo de kit ofrece una base potente por un coste razonable.
El Xeon E5‑2650 v4 no tiene gráficos integrados. Eso significa que necesitas una tarjeta gráfica (o una GPU muy básica) para obtener imagen. Es un punto importante si vienes de CPUs con iGPU. La placa incluye ranuras PCIe, así que puedes montar desde una gráfica sencilla hasta una GPU gaming (según fuente y caja).
La ficha del vendedor indica soporte para DDR4 de servidor ECC y DDR4 de escritorio. En X99, la compatibilidad real depende del tipo de módulo y del diseño de la placa. Para minimizar problemas:
La placa tiene 4 ranuras DDR4 y, según la descripción, soporta hasta 4×32GB (128GB) en configuraciones compatibles. Si planeas ampliar, lo más estable suele ser comprar kits idénticos o módulos lo más parecidos posible.
Uno de los puntos fuertes del kit es el soporte de 2× NVMe M.2 (PCIe 3.0). Esto permite montar un SSD NVMe rápido para sistema y programas, y otro NVMe para proyectos, scratch o juegos. Además, la placa incluye puertos SATA (según ficha: SATA2.0 y SATA3.0), útiles para SSD SATA y discos duros de gran capacidad.
Consejo práctico: si tu objetivo es rapidez general, un NVMe como disco del sistema marca una gran diferencia en arranque, carga de aplicaciones y respuesta del sistema.
El Xeon tiene un TDP de 105W y, si añades una GPU, el consumo total puede subir bastante. El vendedor recomienda una fuente de al menos 500W. En la práctica:
Más importante que los vatios “en la caja” es que la fuente sea de calidad y tenga protecciones. Un kit de este tipo merece una fuente decente para evitar inestabilidades.
Una vez instalado, haz una prueba de estabilidad (por ejemplo, un test de memoria y un test de CPU) para asegurarte de que todo está correcto antes de dar por terminado el montaje.
En plataformas X99 con Xeon, los problemas más comunes suelen venir de RAM o de una configuración de BIOS. Si no arranca o reinicia:
Los Xeon usados pueden tener pequeñas marcas superficiales; es normal. Lo importante es que los pines del socket no estén doblados y que el disipador haga buen contacto.
Una vez que el equipo arranca, el siguiente paso es dejar una configuración estable en BIOS/UEFI. En placas X99 “chinaboard” a veces conviene evitar perfiles agresivos y priorizar estabilidad:
Si el sistema se cuelga al entrar en BIOS o reinicia solo, suele ser señal de RAM inestable, fuente insuficiente o disipación térmica mejorable.
El soporte de NVMe M.2 es una gran ventaja en esta plataforma. Para aprovecharlo:
Si planeas usar dos NVMe, una configuración típica es: NVMe 1 para sistema y programas, NVMe 2 para proyectos, caché de edición o juegos. Esto hace el sistema más ágil y reduce cuellos de botella al copiar archivos grandes.
El Xeon E5‑2650 v4 (105W) necesita un disipador adecuado para LGA2011‑3. Si el disipador es pequeño o la caja tiene mal flujo de aire, la CPU puede bajar frecuencias por temperatura. Recomendaciones:
En esta placa se menciona VRM “sin necesidad de radiador”; aun así, en cajas cerradas y con cargas largas, un buen flujo de aire alrededor del VRM ayuda. Si vas a montar una GPU potente, el calor interno sube y conviene no escatimar en ventilación.
Antes de dar el PC por terminado, es buena práctica hacer pruebas para detectar problemas de RAM, CPU o fuente:
Si algo falla, lo más eficiente es volver a lo básico: un solo módulo de RAM, GPU mínima, NVMe desconectado (si es necesario) y aislar el componente que causa el problema.
Este kit MACHINIST MR9A PRO X99 + Xeon E5‑2650 v4 + 16GB DDR4 es una base potente para montar una workstation económica o un PC multiuso con muchos hilos. Con NVMe M.2, opciones de ampliación de RAM y una GPU a tu medida, puedes conseguir un equipo muy capaz sin gastar de más.





