Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He pasado varias tardes con este kit de radio de onda media con tubo 2P2 montado en mi mesa de trabajo, y me atrevo a decir que es uno de esos proyectos que recuerdan por qué nos enganchamos a la electrónica en primer lugar. No estamos ante un receptor de consumo: es un ejercicio completo de regenerativa de bateria, ese diseño clásico de una sola válvula que sigue teniendo un encanto difícil de explicar a quien solo conoce las radios DSP actuales.
La filosofía del producto es clara desde el primer momento: te entregan la placa y los componentes principales del circuito, pero todo lo demás queda en tus manos. Sin carcasa, sin batería, sin bobina de varilla magnética y sin altavoz. Esto puede desanimar al comprador ocasional, pero para quien viene del mundo del bricolaje electrónico es precisamente lo que se busca: la oportunidad de decidir cada detalle del acabado final.
La radio funciona como receptor regenerativo clásico: sintonizas la emisora ajustando el condensador variable y, en paralelo, vas subiendo el nivel de regeneración hasta el punto justo antes de la oscilación. Ese punto crítico es donde la sensibilidad y la selectividad alcanzan su máximo. Cuando oyes un silbido intenso, sabes que te has pasado: hay que retroceder ligeramente el potenciómetro de regeneración. Es un ritual que exige paciencia, pero también enseña más sobre la física de la recepción que cualquier radio moderna.
Calidad de construcción y materiales
La placa llega sin montar, lo que significa que la primera fase del proyecto es de soldadura completa. Los componentes son discretos y de tecnología clásica, agradecidos para trabajar con un soldador de punta fina: he usado mi estación a 350 °C con estaño de colofonia y no he tenido problemas de mojado en las pastillas. Para quien empieza, recomiendosoldar primero los componentes más bajos (resistencias, diodos) e ir subiendo en altura, dejando el tubo para el final.
El punto más laborioso, y a la vez más gratificante, es la preparación manual de la bobina. El devanado primario requiere aproximadamente 85 vueltas y el de regeneración entre 25 y 35 vueltas, dependiendo del esquema que sigas y de la antena que utilices. He devanado dos versiones distintas: una más holgada sobre ferrita recuperada y otra más compacta, y efectivamente el número de vueltas de regeneración marca la diferencia entre un receptor que apenas despega y uno que coge emisoras locales con autoridad.
Un consejo práctico de veterano: sujeta el hilo con cinta de carrocero mientras devanas, cuenta las vueltas en voz alta o haz marcas cada diez, y remata el conjunto con una gota de laca o cera para que no se afloje con las vibraciones. Un devanado flojo es la causa más habitual de que una regenerativa «deje de funcionar» después de unos días.
Compatibilidad y rendimiento
Las cifras de alimentación son coherentes con el espíritu de válvula de batería de bajo consumo: pantalla a 9 V CC con menos de 0,5 mA, y filamento a 2,4 V con unos 30 mA. Estamos hablando de consumos tan ajustados que una batería tipo PP3 aguanta muchas horas de escucha, algo que en los diseños originales de hace décadas era una auténtica necesidad y aquí se mantiene como virtud.
El LED indicador rojo trabaja a 2,4 V con su resistencia limitadora de 150 Ω, consumiendo unos 16 mA. Me gusta que exista ese aviso visual de encendido; en proyectos caseros es fácil olvidar si has cortado el filamento o no, y con estas corrientes cada mA cuenta.
En la parte de audio, la salida está pensada para auriculares de baja impedancia (8–32 Ω) mediante transformador, aunque también admite auriculares de alta impedancia de 2.000–4.000 Ω con la conexión correspondiente. Esta doble opción es muy acertada: los auriculares de cristal de alta impedancia, fáciles de encontrar en mercadillos y tiendas de recambio vintage, casan de maravilla con este tipo de circuito y suelen dar mejor resultado en señales débiles. Si prefieres escuchar por altavoz, necesitarás un pequeño amplificador externo; yo lo he conectado a un ampli de sobremesa y el nivel, aunque modesto, es más que suficiente para una escucha tranquila.
Hay que ser honesto con las expectativas: para lograr recepción audible se necesita una antena de longitud razonable, conexión a tierra y auriculares o amplificación externa. En mi caso, con unos metros de cable tendido por la ventana y la toma de tierra del enchufe de la mesa de trabajo, capto las emisoras locales de onda media sin dificultad por la noche, cuando la banda se abre y las condiciones de propagación acompañan. No esperes selectividad de receptor de comunicaciones: con una etapa regenerativa las emisoras cercanas pueden solaparse en ciudades saturadas, pero con la regulación fina se separa sorprendentemente bien.
Es interesante también la compatibilidad indicada con una carcasa 2P3 vacía, lo que abre la puerta a restauraciones con aestética vintage si consigues una de segunda mano.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre lo positivo destaco:
Consumo ínfimo, fiel al concepto de radio de batería original.
Componente didáctico completo: soldadura, devanado, ajuste y puesta a servicio.
Flexibilidad en audio, con doble opción de impedancia de auriculares.
Potenciómetro con interruptor integrado, que simplifica el cableado y evita un mando adicional.
Como aspecto mejorable, mencionaría que el paquete incompleto obliga a gestionar varias compras adicionales (bobina, carcasa, alimentación), lo que puede desorientar al principiante absoluto si no se planifica bien. Además, el funcionamiento con una sola válvula implica potencia de salida limitada: sin amplificación externa, el auricular es la vía natural de escucha.
Veredicto del experto
Si te atrae la radiofrecuencia clásica, quieres entender qué ocurre realmente dentro de un receptor y disfrutas del proceso tanto como del resultado, este kit cumple de principio a fin. No es un producto para quien busca enchufar y escuchar: es un proyecto formativo con soul de taller, que combina componentes actuales con la esencia de la electrónica de válvulas de batería. Por precio, contenido y experiencia de montaje, me parece una compra muy razonable para radioaficionados noveles y para cualquiera que quiera mancharse las manos con un devanado y un ajuste de regeneración de los de verdad. Yo lo tengo ya reservado un hueco en mi vitrina de proyectos, y eso, en mi caso, lo dicen pocos kits.












