




Las fresas de grabado en forma de V (también llamadas V-bit o puntas V) son una de las herramientas más útiles cuando trabajas con una CNC pequeña, un router, una grabadora láser convertida a fresado o cualquier máquina de mecanizado ligero. Este set de 10 unidades con vástago 3.175 mm (1/8") está orientado a trabajos finos: grabado de texto y trazos, rotulación, detalles 3D, y muy especialmente aislamiento de pistas en PCB (milling para placas).
Su gran ventaja frente a otras fresas es que el ancho del corte depende del ángulo y de la profundidad: cuanto más bajas la herramienta, más se abre el trazo. Esto permite ajustar con precisión el resultado sin cambiar de herramienta, siempre que respetes límites razonables para no romper la punta.
Los ángulos habituales (10°, 15°, 20°, 30°, 45°, 60°, 90°) no son un detalle estético: afectan directamente al comportamiento de la herramienta.
En PCB, muchos usuarios prefieren 30° o 45° para aislar pistas con buen margen y reducir roturas. Para textos en plástico o madera, 60° y 90° suelen ser más agradecidas.
Estas fresas suelen estar hechas de carburo de tungsteno por una razón simple: ofrece un filo duro y duradero en materiales abrasivos como FR4 (fibra de vidrio de PCBs). El HSS (acero rápido) puede funcionar en madera o plástico, pero en FR4 se desgasta muy rápido. Con carburo, el filo aguanta mucho más y el resultado se mantiene limpio durante más tiempo.
Aun así, el carburo es más frágil ante golpes o flexión. Si tu máquina tiene holguras, vibración o la herramienta “pega” un golpe, puede astillarse. Por eso, la configuración y el montaje importan tanto como la herramienta.
El diámetro de 3.175 mm es el estándar en muchas máquinas compactas. Para obtener buen resultado necesitas una pinza/collet de 1/8" o un portaherramientas compatible. Un error típico es usar adaptadores mal centrados o collets gastadas: esto genera excentricidad (runout) y la punta vibra. Con una V-bit, un poco de runout equivale a más ancho de corte del esperado y mayor riesgo de rotura.
Para fresar una PCB por aislamiento, el objetivo es retirar una fina franja de cobre alrededor de las pistas. Consejos prácticos:
El resultado ideal es un aislamiento limpio, sin rebabas de cobre. Si ves cobre “levantado”, revisa velocidad, profundidad o estado del filo.
Estas puntas también sirven para grabar etiquetas, carcasas y paneles. En materiales blandos, el acabado depende mucho del chip (viruta) y del calor:
En rotulación, una punta más abierta (60/90) hace letras con surco más visible. Una punta más cerrada (15/20/30) permite detalles finos, pero exige mejor rigidez.
Las roturas suelen venir por tres causas: flexión, golpe, o exceso de profundidad. Para alargar la vida de las fresas:
Si trabajas con PCBs FR4, el polvo contiene fibra de vidrio y resinas. No es algo que quieras respirar. Usa al menos:
En talleres pequeños, una aspiradora con filtro y una caja/campana de fresado mejora muchísimo el ambiente de trabajo.
En V-bits, una variación mínima de altura Z cambia mucho el ancho del trazo. Por eso, si buscas resultados repetibles (especialmente en PCBs), la calibración es casi tan importante como la fresa. Algunas recomendaciones que suelen funcionar:
Si tu software lo permite, el auto-nivelado (malla) compensa pequeñas variaciones del FR4 y mejora mucho la uniformidad de aislamiento en toda la placa.
Este set de fresas V de carburo con vástago 3.175 mm (1/8") y ángulos variados es una compra muy útil si haces grabado o fresado fino en CNC, especialmente para PCBs. Te permite ajustar el ancho de trazo, elegir el ángulo adecuado y obtener un acabado más profesional en placas, carcasas y rotulación. Con una buena nivelación, parámetros prudentes y un montaje rígido, son herramientas que rinden mucho y duran bastante.

















