Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo probando el EPOMAKER G84 VIA durante varias semanas en distintos entornos de trabajo y gaming, y puedo afirmar que se trata de un teclado que entiende bien lo que busca su público objetivo. El formato 80% con 84 teclas resulta un punto de equilibrio razonable: ganas espacio en el escritorio respecto a un diseño completo, pero conservas la fila de función y las flechas, algo que echo de menos cuando pruebo layouts 65% demasiado recortados para mi flujo de trabajo diario. He alternado su uso entre un portátil con Windows 11 para programación, un MacBook Air para edición de texto y una PlayStation 5 para sesiones de juego, y el comportamiento ha sido consistente en todos los casos. La promesa de triple conectividad no es solo marketing; realmente se nota la diferencia entre modos según el uso que le des.
Calidad de construcción y materiales
Lo primero que llama la atención al desembalarlo es el peso. No es un teclado ligero, y eso ya habla bien de la densidad de la carcasa. El sistema de montaje en junta con cinco capas de amortiguación cumple lo que promete. He escrito cientos de líneas de código y redactado artículos con él, y el sonido resultante es notablemente más controlado que en teclados con montura en bandeja convencionales. Se nota la presencia del Poron y la espuma de silicona entre la placa y la base: el eco metálico desaparece casi por completo y cada pulsación suena más centrada y grave. No esperes el sonido «thock» profundo de un teclado custom de trescientos euros, pero para un producto de esta gama el resultado es más que digno.
Las keycaps de PBT con técnica double-shot cumplen su función. El tacto es mate y agradable, y la técnica de inyección doble asegura que las leyendas no se desgasten con el tiempo. Un detalle que agradezco es que solo la zona de la leyenda es translúcida, manteniendo el resto de la tecla opaca, lo que evita ese efecto de «árbol de Navidad» que tienen muchos teclados con ABS donde la luz se filtra por todas partes. Los LEDs orientados al sur iluminan las leyendas de forma uniforme sin resplandor excesivo.
Los switches prelubricados de fábrica se notan desde la primera pulsación. He probado la variante con switches lineales y la fricción inicial es mínima. Para quienes vengan de teclados de membrana o de mecánicos sin lubricar, la diferencia es abismal. El sistema hot-swap de 3 y 5 pines funciona sin problemas: he sustituido un par de switches con un extractor genérico y la operación fue limpia, sin pins doblados ni resistencia excesiva en el socket Kailh.
Compatibilidad y rendimiento
La conectividad triple es uno de los puntos más interesantes del G84. En modo cableado USB-C el polling rate de 1.000 Hz ofrece una respuesta inmediata, como cabe esperar. He jugado a títulos de ritmo rápido como shooters competitivos y no he detectado input lag perceptible. El modo 2,4 GHz con el receptor USB mantiene ese mismo polling de 1.000 Hz, y la diferencia con el cable es prácticamente inapreciable en uso real. El compartimento para guardar el receptor bajo el soporte de inclinación es un acierto de diseño que evita perder un dongle tan pequeño.
Bluetooth 5.0 es donde las cosas cambian. La latencia de 15 ms es asumible para ofimática y navegación, pero en gaming competitivo se nota un ligero desfase que puede resultar molesto si estás acostumbrado a respuestas más instantáneas. Para escribir documentos o trabajar con hojas de cálculo, sin embargo, funciona perfectamente y la comodidad de no tener cables ni receptores ocupando puertos es un punto a favor. El cambio entre dispositivos emparejados por Bluetooth se realiza sin complicaciones, aunque el proceso de reconexión tras estar inactivo tarda un par de segundos que conviene tener en cuenta.
La batería de 4.000 mAh ofrece la autonomía que indica el fabricante. Con el RGB apagado he llegado a usarlo durante más de una semana de jornada laboral sin necesidad de recargar. Con la retroiluminación activa, la duración baja drásticamente, lo cual es predecible. Mi consejo es configurar un perfil de iluminación más tenue para el día a día y activar efectos completos solo cuando realmente los necesites.
El software VIA funciona desde el navegador sin instalar nada, lo cual agradezco profundamente después de haber sufrido aplicaciones propietarias pesadas de otras marcas. La configuración de macros, remapeo de teclas y ajustes de iluminación se guardan en la memoria interna del teclado, de modo que las personalizaciones viajan contigo sin importar el equipo al que lo conectes. He programado varias capas para atajos de productividad y el comportamiento ha sido impecable.
La compatibilidad con consolas es correcta, aunque hay que tener en cuenta que el layout ANSI estadounidense no incluye la tecla Ç ni la distribución específica del español, lo cual puede resultar incómodo si estás acostumbrado al ISO español. En PlayStation 5 funciona sin problemas de reconocimiento, pero algunos símbolos requieren combinaciones de teclas distintas a las habituales.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre lo que más me ha convencido destaca el sistema de amortiguación de cinco capas, que realmente transforma la acústica del teclado sin necesidad de modificaciones posteriores. Los switches prelubricados salen bien de fábrica y el hot-swap abre la puerta a personalización sin complicaciones. La batería rinde según lo especificado y VIA es una herramienta potente que evita software propietario. La inclusión de receptores de 2,4 GHz y cable USB-C en el paquete es generosa para esta gama de precio.
No todo es perfecto. Los estabilizadores, aunque vienen tuneados de fábrica, presentan un ligero rattling en la barra espaciadora que se resuelve aplicando lubricante dieléctrico en las varillas, algo que no debería ser necesario en un producto que ya presume de venir preparado de serie. La latencia de Bluetooth, aunque dentro de lo esperable para este protocolo, limita su uso en gaming competitivo. Por último, la ausencia de un layout ISO español puede ser un obstáculo para usuarios nacionales que necesiten la Ç o la distribución de teclas a la que estamos acostumbrados en España.
Veredicto del experto
El EPOMAKER G84 VIA es un teclado que ofrece una propuesta sólida y bien ejecutada para quien busca un mecánico compacto con conectividad versátil sin adentrarse en el mundo del custom costing. El montaje en junta con múltiples capas de amortiguación, los switches prelubricados y la compatibilidad con VIA lo sitúan por encima de muchos competidores que ofrecen especificaciones similares pero con acabados más descuidados. Si tu prioridad es un teclado para productividad diaria con la opción de usarlo en gaming casual, cumple con creces. Solo recomendaría invertir diez minutos en lubrificar los estabilizadores si el sonido de la barra espaciadora te resulta molesto, y valorar si el layout ANSI se adapta a tus necesidades antes de comprarlo. Para su rango de precio, es una compra sensata.













