




En instalaciones coaxiales y proyectos de RF, muchas averías y pérdidas de rendimiento no vienen del equipo principal, sino de algo mucho más “pequeño”: el conector. Un mal montaje, una pieza incompatible con el diámetro del cable o un conector que obliga a doblar demasiado el coaxial puede terminar en falsos contactos, ruido, atenuación innecesaria o una conexión que falla con el tiempo. Este conector DIN 1.0/2.3 CC4 macho en ángulo de 90° está pensado para ayudarte a realizar un montaje compacto y ordenado en cables coaxiales delgados como RG174, RG316, LMR100 y RG179, manteniendo una unión firme mediante crimpado.
La combinación de formato DIN 1.0/2.3, diseño en ángulo recto y sistema de crimpado es especialmente útil cuando trabajas en espacios reducidos: cajas metálicas, instrumentación, equipos de laboratorio, paneles con poco margen, cableado interno en proyectos DIY o adaptaciones donde la salida del equipo está muy cerca de la carcasa.
DIN 1.0/2.3 es un tipo de interfaz coaxial compacta utilizada en diferentes entornos técnicos: desde instalaciones de señal hasta instrumentación y proyectos de radiofrecuencia donde el espacio importa. Su principal ventaja es que ofrece un tamaño relativamente reducido frente a otros conectores coaxiales más voluminosos, facilitando el cableado cuando hay muchos puntos de conexión o cuando el panel es estrecho.
En la práctica, elegir DIN 1.0/2.3 suele venir motivado por compatibilidad con el equipo (entrada/salida ya existente) o por la necesidad de un formato compacto. Por eso, antes de comprar un conector, conviene comprobar que el equipo al que lo vas a conectar utiliza este estándar y que la variante (macho/hembra) coincide con lo que necesitas.
Este modelo se describe como CC4 macho y, además, tiene un ángulo de 90°. El ángulo recto es una característica muy valorada cuando:
En resumen, el ángulo de 90° no es un “detalle estético”; es una decisión práctica para mejorar durabilidad y orden cuando el espacio es limitado.
Estos cables son coaxiales delgados muy habituales en electrónica, RF e instrumentación. Aunque comparten un formato “fino”, cada uno tiene características propias (material del aislante, flexibilidad, pérdidas, tolerancias). La ficha indica compatibilidad con RG174, RG316, LMR100 y RG179, lo que sugiere un conector diseñado para trabajar con diámetros y construcciones de coaxial similares.
Consejo importante: en conectores coaxiales, la compatibilidad no solo es “que entre el cable”. Para un resultado fiable hay que respetar:
Si estás trabajando con un coaxial diferente (por ejemplo, cables más gruesos tipo RG58 o similares), lo habitual es necesitar un modelo de conector específico para ese diámetro. En caso de duda, es preferible medir el cable y elegir el conector indicado para evitar montajes “a medias”.
El crimpado es una forma muy común de terminar cables coaxiales porque, si se hace con herramientas adecuadas, ofrece una unión consistente y repetible. A diferencia de soluciones improvisadas, el crimpado busca:
En proyectos de RF, cualquier detalle en el montaje influye: una malla mal recogida o una férula mal crimpada puede provocar ruidos intermitentes o pérdidas que parecen “misteriosas”. Por eso, usar conectores de crimpado y montar con cuidado suele ser la opción más práctica.
Para crimpar un conector coaxial de forma fiable, normalmente necesitas:
El punto crítico es el dado correcto: crimpadoras “universales” sin la medida adecuada pueden dejar el crimp flojo o deformar la férula, y a la larga eso se traduce en fallos.
Aunque cada conector puede tener un orden específico de piezas, esta guía te orienta sobre el proceso típico:
Si es tu primera vez, merece la pena practicar con un trozo de cable de sobra. Un montaje correcto se nota: el conector queda firme, no gira ni se desplaza y el cable no se sale al tirar suavemente.
Este tipo de conector suele utilizarse en montajes donde se valora la compacidad y la estabilidad del coaxial. Algunos ejemplos habituales:
La clave es que el montaje quede mecánicamente estable. En RF, un cable que se mueve o un conector que queda “en tensión” es una invitación a los fallos intermitentes.
Si quieres evitar problemas en el tiempo, estos consejos suelen funcionar muy bien:
Estas pequeñas precauciones aumentan la fiabilidad de forma enorme, sobre todo en entornos donde el cable se manipula a menudo.
En radiofrecuencia, una conexión “medio buena” puede funcionar aparentemente, pero generar problemas difíciles de detectar: pérdidas de señal, sensibilidad reducida, enlaces menos estables o un comportamiento irregular cuando se mueve el cable. En coaxial, el montaje correcto del conector influye en parámetros como la continuidad del blindaje, la calidad del contacto del vivo y la geometría del dieléctrico en la zona de transición. Si el dieléctrico queda deformado o el pin central no asienta bien, es más fácil introducir desadaptaciones que se traducen en un rendimiento peor.
Aunque en muchos proyectos DIY no se mide VSWR o pérdidas de retorno, sí se notan síntomas típicos: el equipo “pierde” señal, el receptor muestra fluctuaciones, o una medición de potencia no es consistente. Por eso, cuando trabajas con conectores DIN 1.0/2.3 en cables finos, merece la pena dedicar tiempo al pelado y a la crimpadora correcta, porque el resultado final es mucho más repetible.
Si tienes acceso a herramientas de medición, puedes hacer comprobaciones básicas:
Estas pruebas no sustituyen una medición RF completa, pero ayudan a detectar el error más común: hilos de malla tocando el vivo o un crimp flojo que se comporta “bien” hasta que el cable se mueve.
El formato en ángulo recto reduce espacio y evita curvar el cable justo en la salida del conector, pero el coaxial sigue necesitando un radio de curvatura razonable. Con cables finos como RG174/RG316 es fácil “pasarse” doblando porque parecen flexibles, pero una curva demasiado cerrada puede deformar el dieléctrico con el tiempo y aumentar pérdidas o provocar roturas internas. La idea es usar el 90° para ordenar el recorrido y dejar un margen suave para la curva, especialmente si el cable se va a mover.
Este modelo está orientado a coaxiales delgados (RG174/RG316/LMR100/RG179). Para cables más gruesos, normalmente se necesita un conector diseñado para ese diámetro. Lo recomendable es usar el conector específico para tu cable para que el crimpado quede correcto.
Para un resultado profesional, sí: pelacables coaxial y crimpadora con dado adecuado. Se puede intentar con herramientas genéricas, pero aumenta el riesgo de un crimp defectuoso y de fallos futuros.
Porque reduce espacio y tensión: el cable sale paralelo al panel o a la carcasa, evitando doblarlo forzado. Esto mejora el orden del montaje y reduce el desgaste del coaxial.
En este tipo de conectores suele haber opciones de lote según la variante del anuncio. Revisa la opción seleccionada antes de comprar para confirmar la cantidad de unidades incluida.
El conector DIN 1.0/2.3 CC4 macho 90° para crimpado es una solución práctica cuando necesitas un montaje coaxial compacto y fiable en cables delgados como RG174, RG316, LMR100 o RG179. Si realizas el crimpado con herramientas adecuadas y sigues buenas prácticas (pelado correcto, malla bien recogida y verificación con multímetro), obtendrás una conexión estable y duradera para proyectos de RF, instrumentación o paneles de conexión.




