





Cuando conectas un PC o un portátil a un monitor externo, el cable es el eslabón que suele pasar desapercibido… hasta que aparece el primer fallo: cortes intermitentes, parpadeos, pérdida de señal al mover la mesa, audio que desaparece o una imagen que no se ve tan estable como debería. Este cable DisplayPort 1.2 (DP a DP) de 1,8 m de LccKaa está orientado a resolver justo esa parte del setup: ofrecer una conexión fiable entre equipos con puerto DisplayPort, con compatibilidad de vídeo en 1080p y funciones como HDR siempre que tu fuente y tu pantalla también lo soporten.
Si trabajas con un segundo monitor, haces presentaciones en un proyector compatible o simplemente quieres conectar un monitor DisplayPort a tu torre, contar con un cable robusto ayuda a evitar pequeños problemas que, con el tiempo, se convierten en pérdidas de productividad o en una experiencia incómoda. En un entorno doméstico, de oficina o gaming, lo ideal es enchufar y olvidarte: una señal estable, una imagen limpia y una conexión que no se afloje con el uso diario.
Este modelo es un cable DisplayPort macho a DisplayPort macho (DP a DP). Se utiliza cuando tanto el dispositivo de origen (PC, portátil, estación de trabajo o GPU) como el dispositivo de destino (monitor o proyector) disponen de DisplayPort. Es una solución directa que evita adaptadores y reduce puntos de fallo.
Algunos usos típicos en la vida real:
La versión DisplayPort 1.2 es una de las más extendidas en monitores y tarjetas gráficas, especialmente en equipos de escritorio. Es un estándar que combina compatibilidad con un rendimiento sólido para el día a día. En esta ficha se menciona 1080p, que sigue siendo una resolución muy popular porque ofrece una imagen nítida y fluida, y no exige tanto a la gráfica como resoluciones superiores. Para oficina o gaming competitivo, 1080p sigue siendo una elección muy práctica.
Además, en función de tu equipo, DisplayPort puede transportar audio junto al vídeo. Esto es útil si tu monitor tiene altavoces integrados o si estás trabajando con una configuración en la que te conviene sacar audio a través del monitor. No obstante, recuerda que el audio depende de la configuración del sistema operativo y de que el monitor lo soporte.
El HDR (High Dynamic Range) se asocia a una mejor representación de luces y sombras y a una imagen con más “profundidad” cuando el contenido y el hardware son compatibles. En la práctica, para aprovechar HDR necesitas:
Si alguna de estas piezas falta, no pasa nada: el cable seguirá funcionando para vídeo estándar. HDR no “se crea” desde el cable; el cable es el medio para transportar la señal cuando el resto del sistema está listo.
En un cable, la diferencia real está en lo que no se ve. Este producto destaca elementos típicos de un cable pensado para una transmisión más estable:
Este conjunto de detalles es lo que suele marcar la experiencia: menos “micro fallos” de señal y una vida útil más larga en comparación con cables muy básicos.
Los 1,8 metros (aprox. 6 pies) suelen ser una longitud muy cómoda para la mayoría de escritorios. Te permite conectar una torre bajo la mesa a un monitor encima, o un portátil a un monitor externo, sin que el cable quede tirante. Al mismo tiempo, evita el exceso de cable que termina enredado detrás del monitor o haciendo “bultos” difíciles de ordenar.
Si quieres que el cable dure más, un consejo sencillo es evitar doblarlo en ángulos muy cerrados. Mejor un enrollado amplio o una guía de cables suave. Así reduces tensión interna y el cable mantiene su forma con el tiempo.
Este cable es DP a DP, por lo que necesitas DisplayPort en ambos extremos. Si tu monitor solo tiene HDMI, no podrás conectarlo directamente; en ese caso, podrías necesitar un adaptador (y, en algunos escenarios, un adaptador activo). Del mismo modo, si tu portátil solo tiene USB‑C, deberías buscar un cable USB‑C a DisplayPort o un adaptador USB‑C con salida DP.
En PCs de sobremesa con tarjeta gráfica dedicada, un detalle importante es conectar el cable al puerto DisplayPort de la GPU (la tarjeta gráfica), no al de la placa base, especialmente si usas la GPU para vídeo. Esto evita confusiones cuando el sistema no detecta el monitor o cuando la salida de la placa base está desactivada.
Con estos pasos la instalación suele ser inmediata. Si tu monitor no muestra imagen, normalmente se debe a una entrada mal seleccionada o a un puerto equivocado en el PC.
Para mantener una conexión estable, ten en cuenta estas recomendaciones:
Si estás montando un escritorio con dos o más pantallas, un buen cable ayuda a que todo sea más consistente. En configuraciones multi‑monitor, los problemas suelen venir de pequeñas cosas: un cable que hace mal contacto, una tasa de refresco mal ajustada o un perfil de color que se aplica de manera distinta en cada pantalla. Con DisplayPort, normalmente tienes una base muy sólida para trabajar con varios monitores, pero conviene ajustar bien el sistema.
Primero, revisa la frecuencia de refresco (Hz). Muchos monitores soportan 60Hz, 75Hz, 120Hz o más. Si conectas un monitor a 60Hz y otro a 144Hz, el sistema puede comportarse de forma diferente según la GPU y la configuración. Para gaming y fluidez en escritorio, asegúrate de seleccionar la frecuencia correcta en el panel de control de la tarjeta gráfica o en la configuración del sistema operativo. Un cable estable reduce parpadeos y evita “micro cortes” que a veces se confunden con fallos del monitor.
Segundo, si tu monitor ofrece tecnologías de sincronización adaptativa (por ejemplo, FreeSync o G‑Sync Compatible), el objetivo es evitar tearing y mejorar la suavidad. Estas funciones dependen de la GPU y del monitor, pero también se benefician de una conexión limpia. Si notas que la pantalla se queda en negro un instante al cambiar de juego o al despertar el PC, prueba a fijar una frecuencia estable y revisa que el cable esté completamente insertado en ambos extremos.
Por último, en trabajo profesional (edición de foto/vídeo, CAD, programación) se agradece que la señal sea estable durante horas. Un cable con buen blindaje y conectores bien ajustados reduce el riesgo de desconexiones, especialmente si mueves el escritorio, subes o bajas la mesa o tienes el PC en una posición donde el cable queda con cierta tensión. Con una instalación cuidada, la experiencia de multi‑monitor pasa de “funciona” a “funciona siempre”.
No directamente. Este cable es DP a DP. Para monitores HDMI necesitarás un adaptador o un cable específico DisplayPort a HDMI, y en algunos casos debe ser un adaptador activo según tu configuración.
Sí. De hecho, uno de los usos más habituales es ampliar el escritorio con un monitor adicional para trabajar con más comodidad.
Comprueba que el monitor está en la entrada DisplayPort, que el cable está bien conectado, y que estás usando el puerto correcto en el PC (especialmente si tienes GPU dedicada). Si persiste, prueba otro puerto DisplayPort o reinicia el equipo con el monitor conectado.
DisplayPort 1.2 es un estándar capaz de mover resoluciones y frecuencias elevadas, pero el resultado final depende de la tarjeta gráfica, el monitor, la configuración y la calidad/longitud del cable. En esta página se destaca el uso en 1080p y HDR por compatibilidad general.
El cable DisplayPort 1.2 DP a DP de 1,8 m LccKaa es una opción práctica para conectar PC o portátil a monitores DisplayPort con una señal estable. Su longitud es cómoda para escritorio, y su construcción con blindaje y conectores chapados ayuda a mantener una conexión fiable en el uso diario. Si buscas una solución directa para tu monitor DisplayPort, este cable cumple con lo esencial: conexión simple, compatibilidad amplia y una experiencia sin sobresaltos.




