





Este cable coaxial RF de baja pérdida está pensado para quienes necesitan prolongar conexiones de radiofrecuencia con la mínima atenuación posible. Es ideal para unir equipos de radio, antenas, módulos de medición o dispositivos de comunicaciones inalámbricas, manteniendo una buena calidad de señal incluso en recorridos de entre 10 y 20 metros. Gracias a la compatibilidad con diferentes familias de cableado como RG174, RG178, RG179, RG316, RG58, RG142 y RG400, se adapta a un amplio abanico de aplicaciones en radioafición, telecomunicaciones, laboratorios y proyectos DIY avanzados.
En sistemas RF, cada decibelio de pérdida cuenta. Por eso es importante emplear cables de buena construcción y una impedancia adecuada a la instalación. Este modelo se ofrece en versiones de 50 ohmios y 75 ohmios, permitiendo elegir la opción correcta en función del tipo de equipo, frecuencia de trabajo y requisitos de cada proyecto.
Además de su desempeño eléctrico, el cable cuenta con un recubrimiento resistente y flexible que facilita el tendido por canaletas, mástiles o interiores de edificios, sin renunciar a la protección del núcleo y de la malla de apantallamiento.
Un cable coaxial de baja pérdida se utiliza para transportar señales de radiofrecuencia entre equipos separados físicamente. Por ejemplo, es habitual conectar una antena situada en el exterior con un transceptor ubicado en el interior de una vivienda o un cuarto técnico. También se emplea en laboratorios de electrónica, bancos de pruebas, equipos de medida de RF, sistemas GPS o instalaciones de CCTV que usan señales moduladas de alta frecuencia.
El objetivo es minimizar la atenuación y las reflexiones a lo largo del recorrido, de forma que la potencia radiada o recibida por la antena se aproxime lo más posible a la esperada. Un cable inadecuado, demasiado largo o de baja calidad puede traducirse en pérdidas significativas, reducción del alcance, ruido adicional o lecturas incorrectas en instrumentos de medida.
La descripción original menciona varios tipos de cable coaxial compatibles: RG174, RG178, RG179, RG316, RG58, RG142 y RG400, entre otros. Cada uno de ellos cuenta con un diámetro, estructura y nivel de pérdidas distinto, pero comparten la función de servir como puente de extensión entre equipos RF. Algunos ejemplos:
Elegir el tipo de cable correcto depende tanto de la longitud y frecuencia como del entorno de instalación y el presupuesto disponible. Este producto ofrece la posibilidad de disponer de tramos confeccionados con las longitudes más habituales, simplificando el montaje.
La impedancia característica del cable es un parámetro fundamental en RF. Este modelo está disponible en versiones de 50 ohmios y 75 ohmios, de manera que puede utilizarse tanto en sistemas de radio y comunicaciones (normalmente 50 ohmios) como en ciertas aplicaciones de vídeo o distribución de señal (habitualmente 75 ohmios).
Es importante que todos los elementos de la línea (cables, conectores, adaptadores y equipos) compartan la misma impedancia para evitar reflexiones y ondas estacionarias. Utilizar un cable de 50 ohmios en un sistema de 75 ohmios, o viceversa, puede provocar pérdidas adicionales y comportamientos impredecibles en la señal.
Algunos escenarios donde este tipo de cable coaxial de baja pérdida resulta especialmente útil son:

Entre las características generales asociadas a este tipo de cable coaxial RF de baja pérdida se encuentran:

Para aprovechar al máximo las ventajas de un cable de baja pérdida, conviene seguir algunas buenas prácticas durante la instalación:

En resumen, este cable coaxial RF de baja pérdida en longitudes de 10 a 20 m es una solución práctica y versátil para prolongar líneas de radiofrecuencia con buena calidad de señal. Su compatibilidad con diferentes familias de cable RG, la disponibilidad de versiones de 50 y 75 ohmios y la robustez de su construcción lo convierten en un aliado fiable en proyectos de radioafición, telecomunicaciones, laboratorio y muchas otras aplicaciones RF exigentes.







