





Una bisagra plegable con resorte de gas es un herraje diseñado para ayudarte a abrir una tapa o panel y, sobre todo, mantenerlo abierto con estabilidad. En muebles tipo arcón, cajas técnicas, bancadas, tapas de almacenamiento o paneles abatibles, una tapa pesada puede ser incómoda de levantar y peligrosa si cae de golpe. Este tipo de soporte añade una fuerza de asistencia que compensa parte del peso y mejora la experiencia de uso.
Este modelo trabaja con un rango de 50 a 500N (según variante), con varilla 18×8 y unas medidas de referencia como centro aproximado 280 mm y carrera 100 mm. En términos prácticos, se trata de un mecanismo compacto pensado para tapas que necesitan una ayuda moderada y un recorrido controlado.
La fuerza (N) es el factor principal. No se elige solo por “peso” porque la geometría manda: el punto de anclaje respecto a la bisagra determina el brazo de palanca. Aun así, como guía, 100N equivale aproximadamente a 10 kgf. En una tapa, la fuerza efectiva cambia según el ángulo, por lo que conviene dejar margen y, si puedes, probar o seguir tablas del vendedor.
Señales para saber si te has pasado o te has quedado corto:
Una buena selección hace que la tapa abra con suavidad y se mantenga estable sin exigir esfuerzo al cerrar.
En este tipo de herrajes, las dimensiones ayudan a comprobar si el mecanismo cabe en el hueco interior del mueble. La carrera (100 mm) es el recorrido del vástago: define cuánto se extiende y cuánto cambia la geometría durante la apertura. La distancia central (280 mm) suele referirse a una distancia entre puntos de anclaje o una medida característica del conjunto, útil para planificar taladros y evitar interferencias.
Antes de instalar, conviene hacer una plantilla de cartón o marcar puntos en el mueble y simular el movimiento para comprobar que la tapa no choca y que el resorte no toca refuerzos internos.
La referencia 18×8 indica un conjunto con cierta robustez. En herrajes de elevación, la rigidez importa porque evita torsiones y desgaste en los puntos de giro. Una varilla más estable tiende a ofrecer un movimiento más limpio y un mejor soporte cuando la tapa está abierta.
Un montaje correcto alarga la vida del mecanismo y mejora la seguridad. Consejos habituales:
En muchos arcones y bancos, usar dos soportes (uno a cada lado) es más estable y reduce el esfuerzo sobre cada anclaje.
Este tipo de soporte se usa en:
La ventaja principal es la seguridad: una tapa estable evita golpes y mejora el acceso al interior.
Los resortes de gas suelen ser unidades selladas. Aun así, conviene:
Y un recordatorio: un resorte de gas almacena energía. No lo desarmes ni lo perfores. Si pierde fuerza con el tiempo, lo correcto es sustituirlo por uno equivalente.
Si dudas entre dos fuerzas, recuerda que puedes “afinar” el comportamiento variando ligeramente los puntos de anclaje. En general:
Por eso, dos instalaciones con el mismo resorte pueden comportarse distinto. Si al cerrar cuesta mucho, prueba a mover el anclaje unos milímetros para mejorar el brazo de palanca (sin exceder el rango de movimiento del herraje).
Una forma práctica de montar este tipo de herrajes sin errores es crear una pequeña plantilla:
Este paso ahorra tiempo y evita que el herraje quede torcido o que la tapa no cierre completamente por una interferencia.
Si tras instalar notas un comportamiento extraño, suele ser por alguno de estos motivos:
En la mayoría de casos, un pequeño ajuste de posición y un refuerzo de anclajes resuelve el problema sin cambiar el herraje.
Esta bisagra plegable con resorte de gas (50–500N, varilla 18×8, centro aprox. 280 mm y carrera 100 mm) es una solución práctica para mejorar la apertura y el soporte de tapas en muebles y proyectos DIY. Eligiendo la fuerza adecuada y montándola con buena alineación y refuerzo, conseguirás una tapa más cómoda, segura y con un funcionamiento estable a diario.

























