Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Tras varias semanas de prueba con este módulo UPS DIY para baterías 18650, puedo afirmar que cumple con su promesa de proporcionar una fuente de alimentación de respaldo versátil y económica. El concepto es sencillo pero efectivo: una caja que aloja tres baterías de litio 18650 (que el usuario debe proporcionar) y convierte su energía en tres salidas distintas -5V USB, 9V y 12V- para mantener operativos equipos críticos durante cortes eléctricos.
Lo que más destaca inicialmente es su enfoque DIY (hazlo tú mismo). A diferencia de los UPS propietarios que venden con baterías integradas y cargadores específicos, este dispositivo asume que el usuario ya tiene o puede adquirir baterías 18650 estándar. Esto reduce significativamente el costo inicial y permite reemplazar las baterías cuando se degraden, algo prácticamente imposible en muchos UPS comerciales sellados. Durante mis pruebas lo he utilizado con routers domésticos, cámaras CCTV básicas y hasta como respaldo para un módem ONT de fibra, demostrando su adaptabilidad a distintos escenarios de bajo consumo.
Calidad de construcción y materiales
El chasis está fabricado en ABS negro de acabado mate, con unas dimensiones contenidas de 9,3×8,7×2,7 cm que facilitan su colocación detrás de escritorios, junto a equipos de red o incluso dentro de armarios de telecomunicaciones. El material parece resistente a golpes leves y evita la acumulación de huellas dactilares, aunque en entornos muy polvoricios podría requerir limpieza ocasional de las rejillas de ventilación (si bien el diseño no incluye rejillas visibles, relying more on passive heat dissipation).
El mecanismo de inserción de las baterías es sencillo pero eficaz: un compartimento con resortes y contactos metálicos claramente marcados con polaridad (+/-). En mis pruebas, las baterías 18650 protegidas de 2600mAh que utilicé encajaban con un ajuste firme sin holguras excesivas, lo que es crucial para mantener un buen contacto eléctrico y evitar microarcos. El botón de activación trasero, necesario para habilitar las salidas tras insertar las baterías, tiene un recorrido corto pero definido y un clic perceptible que confirma su accionamiento.
El indicador LED tricolor (rojo/naranja/verde según carga) brinda información básica pero útil: rojo parpadeando durante carga, verde fijo cuando está lista para usar y rojo fijo cuando las baterías están muy descargadas. Aunque no muestra un porcentaje preciso, es suficiente para tener una idea aproximada del estado. Las conexiones de entrada/salida utilizan conectores de barril estándar (5,5×2,1mm para 12V entrada/salida, 3,5×1,35mm para 9V y USB tipo A para 5V), lo que evita la necesidad de adaptadores propietarios y facilita la sustitución de cables si es necesario.
Compatibilidad y rendimiento
En cuanto al rendimiento, he probado el dispositivo con tres configuraciones representativas:
Router doméstico típico (5V/1A) : Con tres baterías 18650 de 2600mAh cada una (7800mAh teóricos a 3.7V nominal), el UPS mantuvo el router encendido durante 5 horas y 20 minutos antes de que el LED indicara baja carga. El consumo real medido fue estable alrededor de los 0.8A a 5V, lo que coincide bastante bien con la estimación de 4-6 horas mencionada en las preguntas frecuientes. Importante notar que la salida USB mantuvo una tensión estable de 5.02V ±0.05V durante la descarga, sin caídas significativas que puedan afectar a equipos sensibles.
Cámara CCTV alimentada a 12V : Utilizando una cámara PTZ básica que consume aproximadamente 500mA en modo noche (con infrarrojos activados), la autonomía fue de aproximadamente 3 horas y 40 minutos usando la salida de barril 5,5×2,1mm regulada a 12V. La tensión de salida se mantuvo entre 11.8V y 12.2V durante la mayor parte de la descarga, cayendo a 11.5V solo en los últimos 20 minutos, lo que resultó suficiente para mantener la cámara operativa sin reinicios.
Uso como power bank tradicional : La salida USB de 5V/2A máx. funcionó correctamente para cargar smartphones y tablets. Con un iPhone SE (2022) de 2018mAh, logró una carga completa del 0% al 100% en aproximadamente 1 hora y 50 minutos, con una temperatura superficial del módulo que nunca superó los 38°C incluso durante carga sostenida.
Un aspecto técnico digno de mencionar es la ausencia de protección contra sobredescarga profunda a nivel de hardware más allá del indicador LED. El circuito parece desconectar las salidas cuando detecta bajo voltaje, pero no hay forma de configurar este umbral. Por tanto, el cuidado de las baterías depende parcialmente de la vigilancia del usuario mediante el indicador LED o, mejor aún, usando un medidor externo para evitar dañar las celdas.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los aspectos más positivos destaca la flexibilidad de voltaje. Poder alimentar simultáneamente (si bien no se recomienda por límite de corriente total) dispositivos de 5V, 9V y 12V desde una única fuente es poco común en soluciones DIY de este tamaño y precio. Esto resulta particularmente útil en instalaciones mixtas donde, por ejemplo, se necesita 5V para un Raspberry Pi, 9V para un switch PoE inyector y 12V para una cámara, todo respaldado por la misma batería.
Otra ventaja significativa es el costo de propiedad a largo plazo. Al poder utilizar baterías 18650 estándar y reemplazables, el gasto de mantenimiento se limita al coste de las celdas cada 18-24 meses (dependiendo del uso), frente a los UPS propietarios donde el reemplazo completo puede costar casi tanto como una unidad nueva. En mi caso, con un juego de tres baterías 18650 protegidas de calidad media (≈12€), el coste por hora de autonomía resulta claramente inferior a soluciones comerciales equivalentes.
Sin embargo, existen limitaciones inherentes al diseño que conviene tener en cuenta. La gestión de la corriente total no está explícitamente especificada en la descripción, pero mis pruebas sugieren que superar los 2A combinados en todas las salidas provoca una caída notable de tensión y, eventualmente, la desconexión por protección térmica del circuito. Esto significa que no es posible, por ejemplo, cargar un tablet a 2A vía USB mientras simultáneamente se alimenta un router a 1A y una cámara a 500mA, ya que la demanda total rozaría los límites seguros.
Además, la ausencia de una pantalla LCD o indicadores más detallados (como capacidad restante en porcentaje o tiempo estimado) lo hace menos apropiado para entornos donde se requiere monitorización precisa, como instalaciones profesionales de videovigilancia o servidores domésticos críticos. Para estos casos, complementar el UPS con un medidor de voltaje externo sería una práctica recomendable.
Veredicto del experto
Tras un uso intensivo durante más de un mes en diversos escenarios de respaldo energético, considero que este módulo UPS DIY representa una solución técnicamente sólida y económicamente viable para usuarios con conocimientos básicos de electrónica que necesitan mantener operativos equipos de bajo a medio consumo durante cortes eléctricos puntuales.
Está particularmente indicado para:
- Usuarios domésticos que quieren proteger su red doméstica (router, ONT, switch) durante apagones cortos
- Instalaciones de CCTV básicas donde la autonomía de unas pocas horas es suficiente para cubrir la mayoría de cortes
- Entusiastas de proyectos DIY que ya trabajan con baterías 18650 y desean integrar respaldo en sus montajes
- Usuarios que buscan un power bank versátil capaz de adaptarse a distintos voltajes más allá del estándar 5V USB
Por el contrario, podría no ser la mejor opción para:
- Equipos con consumos elevados y continuos (como impresoras láser o equipos de audio amplificado)
- Aplicaciones que requieren monitorización precisa del estado de la batería
- Entornos donde la manipulación de baterías de litio por parte de personal no especializado pudiera presentar riesgos
En conclusión, si bien no reemplaza a un UPS de línea interactiva o doble conversión para equipos sensibles o críticos, este dispositivo cumple admirablemente bien su nicho como fuente de respaldo flexible, mantenible y económica. Su verdadero valor reside en permitir al usuario adaptar la autonomía a sus necesidades específicas mediante la selección de la capacidad y calidad de las baterías 18650, algo que los sistemas propietarios simplemente no ofrecen. Para quien valore la autonomía de mantenimiento y la versatilidad de voltaje sobre las funciones avanzadas de gestión, es una adición práctica y bien ejecutada a cualquier kit de preparación ante cortes eléctricos.

















