Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He probado estas almohadillas de espuma de 107 mm como recambio en auriculares de la familia Grado, especialmente en configuraciones abiertas orientadas a escucha doméstica. Su función es sencilla: recuperar la superficie de contacto cuando la espuma original se ha desgastado, deformado o ha perdido elasticidad. No incorporan electrónica, por lo que no añaden conectividad, controles, micrófono ni ninguna función relacionada con la amplificación.
La principal ventaja de este tipo de repuesto es que permite prolongar la vida útil de unos auriculares que todavía funcionan correctamente. En lugar de sustituir todo el conjunto, basta con renovar la pieza que más sufre el contacto con la piel, el sudor y la manipulación diaria.
El diámetro indicado de 107 mm las sitúa en un formato grande, pensado para cubrir ampliamente el alojamiento exterior del auricular. Aun así, la cifra por sí sola no garantiza un ajuste perfecto: también importan el diámetro interior, el grosor de la espuma, su elasticidad y la forma en la que queda retenida.
Calidad de construcción y materiales
La espuma tiene una construcción ligera y flexible, adecuada para unos auriculares abiertos. Al colocarla, conviene estirarla progresivamente y repartir la tensión por todo el perímetro. Si se tira con fuerza desde un único punto, es fácil deformar el borde o provocar un desgarro, sobre todo cuando la almohadilla está fría o recién sacada del embalaje.
Durante el uso, la sensación es más firme que la de algunas almohadillas de espuma muy blanda, algo positivo para mantener la posición sobre el auricular. También ayuda a que la presión no se concentre únicamente en una zona. No obstante, esta clase de material tiende a comprimirse con el tiempo y puede recuperar su forma más lentamente después de sesiones largas.
El acabado es funcional, sin elementos de refuerzo, costuras o una cubierta textil adicional. Esa simplicidad facilita la instalación, pero también significa que la durabilidad dependerá bastante de la calidad concreta de la espuma y de los hábitos de uso. Frente a recambios de mayor precio con espuma de densidad controlada, aquí hay menos garantías sobre la consistencia entre unidades.
Compatibilidad y rendimiento
La compatibilidad indicada abarca los Grado Labs PS1000, GS1000I, RS1I, RS2I, SR325IS y RS1E. En un PS1000 o GS1000I, el tamaño resulta lógico por la superficie amplia del conjunto. En modelos de dimensiones diferentes, comprobaría físicamente la almohadilla original antes de comprar: debe coincidir no solo el diámetro exterior, sino también la zona de sujeción y la profundidad disponible alrededor del transductor.
La instalación no requiere herramientas. Primero retiré la espuma antigua sujetándola cerca del aro, sin tirar directamente de cables ni del soporte del driver. Después coloqué un pequeño tramo de la nueva almohadilla y fui avanzando alrededor hasta completar el perímetro. Una vez montada, conviene revisar que no quede retorcida, ya que una torsión modifica la distancia entre el oído y el transductor.
En sesiones de escucha con música acústica, rock y videojuegos, la espuma mantiene el carácter abierto de estos auriculares y no crea un aislamiento comparable al de unas almohadillas cerradas. La respuesta sonora puede cambiar ligeramente respecto a unas almohadillas originales muy gastadas, principalmente porque una espuma nueva recupera el grosor y la distancia de escucha previstos. No consideraría prudente atribuirle una mejora concreta de graves o agudos sin medir cada combinación, ya que la presión, el grosor y el estado de la almohadilla anterior influyen mucho.
La compatibilidad con un ordenador portátil, un DAC USB, un amplificador de auriculares o un teléfono depende exclusivamente del auricular Grado utilizado. Estas piezas no alteran la impedancia, la sensibilidad ni la conexión de audio.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Recuperan la comodidad de unos auriculares con espuma deteriorada.
- Su formato de 107 mm cubre una superficie amplia.
- Son ligeras y no añaden peso apreciable al conjunto.
- La instalación es rápida y no requiere herramientas.
- Resultan una alternativa económica frente a sustituir unos auriculares que todavía funcionan bien.
- Permiten mantener el diseño abierto original, sin convertirlo en un sistema aislante.
Aspectos mejorables:
- La compatibilidad real depende de más medidas que el diámetro exterior.
- No se detallan la densidad, el grosor exacto ni la resistencia de la espuma.
- La ausencia de una marca dificulta prever la duración y la regularidad del acabado.
- La espuma retiene polvo y grasa con facilidad.
- No hay una mejora garantizada del sonido; el resultado dependerá del estado de las almohadillas anteriores.
- Conviene confirmar si el suministro incluye una o dos unidades antes de formalizar la compra.
Para mantenerlas en buen estado, las guardaría alejadas del sol y de fuentes de calor. Después de una sesión prolongada, dejaría los auriculares al aire antes de guardarlos. El polvo superficial se puede retirar con un cepillo muy suave, sin mojar la espuma ni aplicar alcohol, detergentes o productos desengrasantes.
Veredicto del experto
Estas almohadillas cumplen una función de mantenimiento concreta y razonable: sustituir la espuma deteriorada de determinados auriculares Grado y devolverles una superficie de contacto utilizable. Su valor está más en prolongar la vida del equipo que en transformar su sonido o aportar nuevas prestaciones.
Las recomendaría a quien tenga uno de los modelos compatibles y busque un recambio sencillo, siempre que compruebe las dimensiones del ejemplar original antes de comprar. Para un uso profesional intensivo o para quien necesite una duración muy predecible, preferiría unas almohadillas de fabricante especializado con especificaciones detalladas. Como solución económica de renovación, sin embargo, resultan prácticas, ligeras y fáciles de instalar.












