




En radiofrecuencia, lo más habitual no es que falle el equipo… sino que no puedas conectarlo porque los conectores no coinciden. Si trabajas con antenas WiFi, routers, puntos de acceso, módulos de radio (LoRa, LTE), receptores SDR o incluso FPV, seguro que has visto el típico lío: un equipo trae SMA, la antena viene en RP-SMA, el cable es macho cuando necesitas hembra, o el pin central no encaja. Este adaptador coaxial de 50 ohmios está pensado precisamente para eso: convertir de forma rápida y limpia entre variantes SMA y RP‑SMA, manteniendo una unión roscada estable.
Lo bueno de estos adaptadores es que son baratos y te ahorran comprar un cable nuevo por un simple detalle de terminación. Lo importante es elegir el tipo correcto (macho/hembra y SMA/RP‑SMA) para evitar forzar conectores o terminar con una conexión “floja” que introduce pérdidas y cortes intermitentes.
Uno de los errores más comunes es pensar que SMA y RP‑SMA tienen roscas diferentes. En realidad, la rosca suele ser compatible físicamente, pero cambia el contacto central. En conectores RP (reverse polarity), el pin y el receptáculo se invierten respecto al estándar SMA:
Por eso a veces “roscamos y entra”, pero no hay contacto eléctrico o queda con mal acoplamiento. En WiFi es típico ver RP‑SMA en routers y adaptadores USB porque históricamente se usó para diferenciar accesorios y cumplir normativas. En FPV y algunos equipos de RF también aparece mucho, así que un adaptador como este es una pieza básica en cualquier caja de herramientas.
En conectores roscados como SMA/RP‑SMA, la confusión macho/hembra viene por dos cosas: la rosca y el pin. Para identificar de forma rápida:
El mejor método es mirar dos cosas a la vez: rosca + contacto central. Si además comparas con una foto del estándar SMA y RP‑SMA, en 30 segundos tendrás claro qué necesita tu antena y qué ofrece tu equipo.
En RF, la impedancia característica del sistema (conector + cable + antena) es clave. La mayoría de equipos de telecomunicaciones ligeros trabajan a 50Ω (WiFi, LTE, LoRa, SDR, FPV). Usar conectores o cables no adecuados puede aumentar la desadaptación (SWR/VSWR) y provocar pérdidas. Este tipo de adaptador está pensado para mantener la línea en 50Ω, siempre que el resto de la instalación también lo sea.
En distancias cortas, una conversión bien hecha suele introducir una pérdida mínima, pero conviene recordar que cada adaptador extra añade una pequeña pérdida y otro punto de fallo mecánico. Si vas a montar una instalación fija, muchas veces compensa usar un pigtail correcto desde el principio. Si necesitas flexibilidad o estás haciendo pruebas, el adaptador es ideal.
Este convertidor puede ayudarte en escenarios muy comunes:
En todos estos casos, lo importante es conseguir una unión roscada firme. Una conexión floja puede comportarse como una antena no deseada, introducir ruido o producir caídas de señal, sobre todo en 2,4 GHz y 5 GHz.
En el listado aparecen varias combinaciones. Aquí tienes una guía sencilla para escoger:
Si dudas, hazte esta pregunta: ¿qué conector tengo ahora mismo en el equipo y en la antena/cable, y cuál me falta? El adaptador debe “completar” la pareja: rosca compatible + contacto central compatible.
Para que la conexión sea estable y dure, sigue estas recomendaciones:
El chapado en níquel ayuda frente a corrosión en uso normal. Si estás en exterior o ambiente salino, considera proteger la unión o usar accesorios pensados para intemperie.
En RF, cada unión añade una pequeña pérdida y, si no está bien centrada, puede empeorar la adaptación. Para WiFi doméstico, un adaptador suele ser perfectamente aceptable, pero intenta no encadenar muchos. Una regla práctica:
En FPV y enlaces de largo alcance, cada dB cuenta. En esos casos, el adaptador sigue siendo útil para pruebas y compatibilidad, pero para el montaje definitivo conviene simplificar.
Este adaptador coaxial SMA/RP‑SMA de 50Ω es una pieza muy útil para convertir conectores en antenas y equipos RF sin complicarte con cables nuevos. Si identificas bien macho/hembra y SMA/RP‑SMA, tendrás una conexión roscada firme, baja pérdida y más flexibilidad para WiFi, SDR, FPV o proyectos LoRa.






