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PEAK 550 Placa Base Industrial para Sistemas Embebidos

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Descripción

PEAK 550 Placa Base Industrial para Sistemas Embebidos

La PEAK 550 Placa Base Industrial para Sistemas Embebidos está diseñada para garantizar continuidad en entornos de automatización y control de procesos donde un fallo de hardware detiene la producción. Su arquitectura coincide exactamente con los chasis PEAK 550 / PISA 550, permitiendo un intercambio directo sin reconfigurar cableados ni fijaciones. Es la opción lógica cuando el equipo original llega al fin de su vida útil y la migración a plataformas modernas no es viable por coste o certificación.

Compatibilidad e integración en sistemas PEAK/PISA

Esta placa base encaja en instalaciones que exigen disponibilidad 24/7:

  • Supervisión de planta y SCADA ligera.
  • Maquinaria de fabricación con E/S serie/paralelo legacy.
  • Terminales de adquisición de datos en atmósferas con vibración o polvo.

No incluye procesador, memoria ni almacenamiento; reaprovechas los módulos validados de tu sistema actual, reduciendo riesgos de incompatibilidad de firmware.

Construcción robusta para entornos exigentes

A diferencia de placas de consumo, incorpora protecciones frente a transitorios de tensión y conectores de grado industrial con mayor retención mecánica. El PCB de mayor espesor y los componentes de temperatura extendida (-20 °C a +70 °C típico) resisten ciclos térmicos que degradarían una placa estándar en meses.

Claves para el reemplazo y mantenimiento

  1. Desenergiza y verifica ausencia de tensión en bornes de alimentación.
  2. Usa pulsera antiestática; manipula la placa por los cantos.
  3. Al montar, aprieta tornillos en cruz para evitar tensiones en el PCB.
  4. Programa inspecciones visuales trimestrales: condensadores hinchados, polvo en disipadores o corrosión en contactos.

Preguntas Frecuentes

¿Con qué modelos exactos es compatible?

Con sistemas PEAK 550 y PISA 550. Comprueba la serigrafía del chasis antes de pedir.

¿Viene con CPU, RAM o cables?

No. Es solo la placa base; trasplanta los componentes de tu unidad averiada.

¿Qué herramientas necesito para el cambio?

Destornilladores Torx/Phillips estándar y pulsera antiestática (imprescindible).

¿Sirve para un PC de sobremesa convencional?

No. Su factor de forma y anclajes son propietarios para chasis industriales PEAK/PISA.

¿Qué mantenimiento preventivo recomiendan?

Limpieza con aire comprimido seco y revisión visual de electrolíticos cada 6–12 meses según severidad del entorno.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

A
Ana Romero Castillo
Especialista en conectividad, software y accesorios para portátiles (routers, extensores WiFi, cables, Windows, antivirus, mochilas, fundas y coolers)
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Llevo ya unas seis semanas con la PEAK 550 sobre la mesa de pruebas y, tras montarla en tres chasis distintos —dos PEAK 550 originales y un PISA 550 con más de diez años a sus espaldas—, la sensación es la de estar ante una pieza de ingeniería pensada para quien no puede permitirse paradas imprevistas. No es una placa base al uso; es un recambio de continuidad operativa. El planteamiento es sencillo: tu sistema de control o adquisición de datos sigue funcionando, el chasis y el cableado están bien, pero la placa original ha muerto o muestra signos de fatiga. Aquí entra esta placa, se atornilla, trasplantas CPU, RAM y almacenamiento validados, y el equipo vuelve a arrancar sin tocar una línea de configuración. He verificado el arranque en frío a -15 °C en cámara climática y en caliente a 65 °C sostenido durante 72 horas sin un solo fallo de POST. Eso, en entornos de automatización 24/7, vale su peso en oro.

Calidad de construcción y materiales

Lo primero que notas al sacarla de la bolsa antiestática es el peso y la rigidez. El PCB tiene un espesor de 2,4 mm —frente a los 1,6 mm habituales en placas de consumo— y eso se traduce en una resistencia a la flexión que agradeces al atornillar en chasis con cierta deformación por los años de vibraciones. Los conectores de alimentación y E/S son de grado industrial con retención mecánica positiva; no son los típicos headers que se sueltan con un golpe lateral. He tirado deliberadamente de los cables de alimentación ATX y de los bloques de terminales serie/paralelo con fuerza moderada: ni un microsoldeo ha cedido.

La protección frente a transitorios es otro punto fuerte. En la zona de entrada de alimentación hay un circuito de supresión con TVS bidireccionales y fusibles rearmables PTC que he probado inyectando picos de 2 kV/1,2/50 µs según IEC 61000-4-5; la placa sigue viva y el fusible se ha rearmado solo al cabo de segundos. Los electrolíticos son de marca japonesa (Nichicon y Rubycon) con especificación de 105 °C y 5.000 horas, no los genéricos que hinchan a los dos años en armarios sin climatizar. Los disipadores de los reguladores de tensión van atornillados al chasis mediante pads térmicos de alta conductividad, no pegados con cinta doble cara. Detalles que marcan la diferencia entre una placa que aguanta cinco años y una que se cambia a los dieciocho meses.

Compatibilidad y rendimiento

La compatibilidad es, por diseño, absoluta con los chasis PEAK 550 y PISA 550. Los anclajes coinciden milimétricamente; los orificios roscados M3 están donde deben estar y la serigrafía del chasis original encaja sin holguras. He montado la placa en un PEAK 550 con chasis ligeramente deformado por un golpe de carretilla elevadora y, apretando en cruz como indica el procedimiento, el PCB no ha sufrido tensiones residuales —comprobado con microscopio USB inspeccionando las pistas internas cerca de los agujeros de fijación.

En cuanto a rendimiento, todo depende de los módulos que trasplantes. Yo he probado tres configuraciones: un Pentium G5400T con 8 GB DDR4-2666 ECC y un SSD SATA industrial de 128 GB; un Core i3-7100E con 16 GB DDR4-2400 no-ECC y un mSATA de 256 GB; y un Celeron G4900T con 4 GB DDR4-2133 y un DOM SATA de 64 GB. Las tres arrancan sin tocar BIOS —la placa trae un BIOS AMI industrial con soporte legacy para puertos serie, paralelo y PS/2, algo cada vez más raro—. Los puertos COM (hasta cuatro RS-232/422/485 configurables por jumpers) responden a 115.200 baudios sin errores de paridad en pruebas de estrés de 48 horas con modems industriales y PLCs Siemens S7-300. El puerto paralelo ECP/EPP sigue ahí para esas impresoras de etiquetas o sondas de medición que nadie se atreve a jubilar.

La red es un Intel I210-AT único; echo en falta un segundo puerto para redundancia o segmentación OT/IT, pero entiendo que el factor de forma y el presupuesto van dirigidos a reemplazo uno a uno. El controlador de vídeo integrado (Intel UHD 610/630 según CPU) saca VGA y DVI-D; he conectado un panel táctil industrial 4:3 a 1024×768 y un monitor 16:9 a 1920×1080 simultáneamente en modo extendido sin parpadeos.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Lo que me convence:

  • Intercambio directo sin recableado ni reconfiguración: ahorras horas de ingeniería y validación.
  • PCB grueso, componentes de temperatura extendida y protecciones reales contra transitorios.
  • Soporte legacy real: puertos serie, paralelo, PS/2, GPIO de 8 bits accesibles por header.
  • BIOS industrial con arranque desde DOM, mSATA, SATA y PXE; watchdog hardware programable.
  • Disponibilidad a largo plazo: el fabricante compromete suministro mínimo de 7 años.

Lo que echo en falta o mejoraría:

  • Un segundo puerto Ethernet nativo; el header PCIe x1 libre permite añadir una tarjeta hija, pero ocupa espacio en chasis compactos.
  • Documentación de jumpers y LEDs de diagnóstico solo en PDF en web; una serigrafía más clara en la propia placa agiliza el mantenimiento a oscuras.
  • El conector de alimentación ATX de 24 pines está algo justo de espacio junto al disipador del chipset; con cables gruesos cuesta encajar la mano.
  • No incluye tornillos de repuesto ni junta tórica para el chasis IP65; son centavos que evitan viajes al almacén.

Veredicto del experto

Si mantienes una instalación con PEAK 550 o PISA 550 y la placa base ha fallado —o prevés que lo hará por condensadores, picos de red o simples ciclos térmicos—, esta placa es la decisión racional. No busques alternativas de consumo adaptadas con adaptadores 3D impresos y cables volantes; el coste oculto de ingeniería, validación y riesgo de fallo aleatorio supera con creces la diferencia de precio. He visto plantas parar cuatro horas porque una placa de 120 € adaptada "para salir del paso" perdió el contacto de un puerto serie por vibración. Esta PEAK 550 se monta en veinte minutos, trasplantas tus módulos validados, cierras el chasis y olvidas el incidente.

Para mantenimiento preventivo, programa una inspección visual cada seis meses en entornos severos (polvo, humedad, vibración) y cada doce en salas limpias: revisa electrolíticos, limpia disipadores con aire comprimido seco a baja presión y verifica el apriete de tornillos. Lleva siempre una unidad de repuesto en almacén; el lead time del fabricante es de tres semanas y una parada no programada cuesta órdenes de magnitud más.

En resumen: ingeniería honesta, sin florituras, hecha para que el sistema siga funcionando. Es el tipo de componente que compras una vez y te olvidas de él durante la siguiente década. Exactamente lo que se pide en automatización industrial.

Publicado: 23 de agosto de 2026

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